Los sueños, sueños son. Eso nos dicen siempre, pero hay que tener algo por lo que luchar. Además algunos sueños se pueden hacer realidad. No digo que hoy o mañana pero si luchas por ellos, se te pueden hacer realidad. Todos soñamos. Podemos soñar dormidos o despiertos, pero lo que no se puede negar es que soñamos.
Y la maestra preguntó a sus alumnos:
-¿Qué queréis ser de mayores?
Uno a uno empezaron a imaginar su oficio ideal, una buena casa, tener mucho dinero, alguien a quien querer y ser querido. Uno de los niños dijo:
-Quiero ser feliz.
Los compañeros se empezaron a reír de él y el niño bajó la cabeza avergonzado. La maestra hizo callar a los niños y empezó a explicar:
-Lo que ha dicho Juan tiene mucha razón. Porque podemos ser bomberos, peluqueras, tener una buena casa, mucho dinero, un novio o novia que nos quiera... pero todo eso no sirve si no somos felices. Cerrad los ojos por un momento. Imaginaros que estáis en el parque con vuestros amigos, jugando, os lo estáis pasando bien, ¿no?-los niños, con los ojos cerrados, asienten-y os llama vuestra mamá para volver a casa. Eso no os gusta tanto, ¿verdad? Pero en casa os espera vuestra comida favorita y os dice que mañana volveréis al parque. Podéis abrir los ojos.
Los niños obedecen a la maestra, con un pequeño cambio: en sus caras ha parecido una sonrisa.
-¿A qué no hace falta tener todo lo que habéis dicho antes para ser felices? Basta cualquier cosa que nos haga disfrutar y nos guste. En eso consisten los sueños: en imaginar aquello que nos hace felices. Y os digo una cosa: luchad por vuestros sueños, no os rindáis nunca porque tarde o temprano se os cumplirán.
No dejemos que nada ni nadie nos quiten nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestros deseos. Porque una vida sin sueños, es una vida de amargura, de tristeza y de calamidad. Si tenéis oportunidad, soñad y haced que vuestros sueños se cumplan.
Yo tengo la manía (no sé si llamarla manía) de escribir los sueños que me han gustado o que me han parecido extraños en un papel para que cuando lo lea, lo rememore. Los sueños pueden ser aquellas imágenes que aparecen mientras dormidos (que podemos controlarlas o no, en su mayoría no podemos) o aquello que imaginamos cuando estamos despiertos. Cuando nos dicen que estamos en la luna de Valencia o en Babia, es en realidad porque estamos soñando despiertos. Y a veces es mejor estar allí que aquí. Que soñéis con cosas bonitas.
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