Tener gente en las que confiar y apoyarse es muy importante. Y pueden llegar en cualquier momento de la vida. Yo he encontrado 2 amigas en el grupo de teatro al que voy. Como le dije a una de ellas, las he cogido una confianza y un cariño que no imaginaba. Han pasado de ser simples compañeras (con las que me llevaba bien y me hacían reír) a amigas en las cuales poder confiar y llevarlas para siempre en el recuerdo y en el corazón.
Hay gente que cree que en 2 horas de ensayo no se puede coger confianza. Que cada uno va a lo suyo y vas a hacer un papel, un personaje. Pues seré yo que rompo esa norma. Porque yo he conseguido coger confianza, que la confianza me vuelva. Yo la había perdido y la he recuperado.
Este año me ha pasado como en el cole. En el cole también tenía 2 amigas y si faltaba una o las 2, las echaba en falta. Porque si te falta una, lo compensas con la otra. Pero, ¿y si te faltan las 2? Ay amiga. Y yo he tenido algún día de esos en que no han ido ninguna de las 2.
Las amigas son la familia que se escoge, las hermanas que se les olvidaron darme. Y es que las siento así, como si fueran parte de mi familia. Hacía mucho tiempo que no me sentía así de a gusto. Mucho tiempo que no consideraba a una amiga como hermana. Bueno miento, porque tengo otra amiga que la considero mi hermana. Ahora tengo una hermana pequeña y una hermana mayor. Y la otra podría ser como una madre, una tía. Siempre la he tenido ahí y me ha cuidado cuando lo he necesitado.
Estoy muy agradecida por tenerlas, porque me las haya puesto en mi camino. Sé que nunca las voy a olvidar. Y no quiero que esta relación de amistad se rompa. Da igual la distancia ni las circunstancias.
Ya les he dicho todo lo que les quería decir una carta que les ha emocionado. Si es que yo cuando me abro, soy de sentimientos puros, de emociones. Soy muy sensible y cuando vivo algo, lo vivo de verdad. Ya me lo dijo Llum.