Bueno pues hoy es el cumple de esta actriz mallorquina que me tiene cautivado el corazón. Ya la había visto en Aquí no hay quien viva y en Pulseras Rojas, pero no me fijé en ella. Cuando realmente me fijé en ella cuando estuvo en Tu cara me suena para ayudar a Ángeles y a Anna a hacer de Las supremas de Móstoles y a Javi para hacer de Romina y Albano. Y luego tuve la oportunidad de verla en el teatro, en persona. En escena lo hizo genial y me dejé las manos aplaudiendo. Y luego fui a la puerta trasera del teatro a esperar que saliese. Pude hacer todo lo que me había propuesto: hacerme foto con ella, que me firmase un autógrafo, grabar un vídeo y lo que más deseaba... un abrazo! Cuando la abracé, estaba que me temblaban las piernas y creo que ella lo notó o se lo dijo mi madre que me preguntó que porque temblaba. Le dije que porque era mi ídola y que era la mejor. Ella me dijo que trabajaría para no decepcionarme como ídola. Así que en parte lo hace tan bien por sus fans, para no decepcionarnos. Pero ella es maravillosa y nunca nos va a decepcionar porque se lo curra. Y en el autógrafo me puso: que seas muy feliz. Es como un consejo que me dio.
Y hoy esta de cumpleaños esta personita que me hizo feliz un 9 de marzo en persona y luego por twitter unas cuantas veces. Me dijo que había leído mi carta (le llevé una carta para ella y otra para Anna, a Anna se la daría cuando la viese según me dijo). Hoy cumple 45 añitos esta mallorquina que no pierde nunca la sonrisa y hace que no pueda apartar la vista de ella y sonreír todo el rato cuando está actuando en Tu cara me suena. Porque ahora es concursante de la 3ª edición. No veáis cómo me alegré cuando supe que iba a participar. Es un lujo y honor verla jueves tras jueves.
Iba a hacer un vídeo de felicitación para ella, pero no me ha dado tiempo. Así que este humilde post en el blog sirve para felicitarla porque cumple un añito más. Pero parece que por ella no pasan los años porque parece que tiene menos edad que la que realmente tiene. Pasa igual con Mónica, con Marta o Ángeles por poner unos ejemplos. Pero Llum en Tu cara me suena es como si estuvise en el cole porque dice presente y habla de notas, jeje :D Me encanta esta mujer.
Porque hoy es su cumple y espero que lo celebre como se merece y siga viéndola por la tele o en teatro ;) ¡Muchas felicidades Llum! Felicidades por esos 45 añitos, por todos tus trabajos que has hecho, estás haciendo o los que tengan que venir :)
sábado, 30 de noviembre de 2013
viernes, 29 de noviembre de 2013
CMN (Campamento Mónica Naranjo)
Al principio me había parecido mucho lío y algo que no podría salir adelante, pero se lo comenté a Óscar y me dijo "¿por qué no?". Él me ayudaría y tendríamos que buscar a más gente para que fuesen monitores en el campamento. Todo lo que ello conllevo también: buscar sitio, fijar precios y programar actividades. Al final no me ha parecido tan mala idea porque se respetará mi gira en México y estaré con mi marido y con mi hijo porque me van a ayudar y van a estar conmigo. Mi agenda me permite hacer una quincena sólo, la segunda de agosto. Sé que es poco tiempo para aprender pero es según mi disponibilidad.
-Tú tranquila, cariño. Yo te lo voy organizando y tú das el visto bueno. Sé que tienes lío con Tu cara me suena, la grabación del disco y el libro.
-No sé cómo me has dejado convencer...
-Porque adoras a tus fans, mamá.
-Sí, eso es verdad. Pero con lo ocupada que estoy...
-Tú sólo vas a tener que decir que sí o que no a las ideas que vayamos teniendo y preparar las actividades... Pero tranquila, amor, que todavía queda mucho tiempo.
-Pero ya llegará... Todo llega y llega muy rápido. Parece que falta mucho, pero cuando nos demos cuenta quedará 1 semana, 1 día y llegará.
Sé que cuando lo ponga en twitter, se alegrarán un montón y querrán ir a este campamento. No tengo muchas esperanzas puestas porque yo no estoy hecha para la docencia, yo canto pero no enseño. Debería pedirle ayuda a Àngel o a Arnau. O alguno de mis profesores de canto. Tal vez alguno me eche una mano. Pero, ¿para qué preocuparse? Aún estamos a noviembre y faltan unos 8 meses para agosto.
-¿Confías en nosotros?
-Siempre.
-Pues ya está, déjalo en nuestras manos.
Me llega un whatsapp, es de Marta.
-"Nena, ¿Qué tal?"
-"Bien, preparando algo para verano. ya te contaré el miércoles antes de la gala. Éstos 2 que me han liado, jajaja".
-"Qué han hecho ahora? Jajaja"
-"Más bien que me han propuesto hacer... jeje. Pero ya te contaré, no seas impaciente ;)"
-"Vale, jeje :D"
-"Y tú qué tal? Y tu marido y tu niña?"
-"Muy bien los 2, aquí están haciendo deberes mientras yo descanso"
-"Qué morro tienes, rubia! Mientras tu marido pringa, tú en el sofá... Como si te viese, jeje :D"
-"Eh Que la suelo ayudar yo... Por una vez que la ayude su padre..."
-"Jajaja, muy bien. Eso! Que nosotras tb tenemos que descansar"
-Tú tranquila, cariño. Yo te lo voy organizando y tú das el visto bueno. Sé que tienes lío con Tu cara me suena, la grabación del disco y el libro.
-No sé cómo me has dejado convencer...
-Porque adoras a tus fans, mamá.
-Sí, eso es verdad. Pero con lo ocupada que estoy...
-Tú sólo vas a tener que decir que sí o que no a las ideas que vayamos teniendo y preparar las actividades... Pero tranquila, amor, que todavía queda mucho tiempo.
-Pero ya llegará... Todo llega y llega muy rápido. Parece que falta mucho, pero cuando nos demos cuenta quedará 1 semana, 1 día y llegará.
Sé que cuando lo ponga en twitter, se alegrarán un montón y querrán ir a este campamento. No tengo muchas esperanzas puestas porque yo no estoy hecha para la docencia, yo canto pero no enseño. Debería pedirle ayuda a Àngel o a Arnau. O alguno de mis profesores de canto. Tal vez alguno me eche una mano. Pero, ¿para qué preocuparse? Aún estamos a noviembre y faltan unos 8 meses para agosto.
-¿Confías en nosotros?
-Siempre.
-Pues ya está, déjalo en nuestras manos.
Me llega un whatsapp, es de Marta.
-"Nena, ¿Qué tal?"
-"Bien, preparando algo para verano. ya te contaré el miércoles antes de la gala. Éstos 2 que me han liado, jajaja".
-"Qué han hecho ahora? Jajaja"
-"Más bien que me han propuesto hacer... jeje. Pero ya te contaré, no seas impaciente ;)"
-"Vale, jeje :D"
-"Y tú qué tal? Y tu marido y tu niña?"
-"Muy bien los 2, aquí están haciendo deberes mientras yo descanso"
-"Qué morro tienes, rubia! Mientras tu marido pringa, tú en el sofá... Como si te viese, jeje :D"
-"Eh Que la suelo ayudar yo... Por una vez que la ayude su padre..."
-"Jajaja, muy bien. Eso! Que nosotras tb tenemos que descansar"
Escuela de tontacos (III)
Vuelvo a Madrid con mi familia. Vuelvo los viernes para pasar los findes con mi mujer y mi hijo. El domingo vuelvo a coger el tren y me vuelvo a marchar a Barcelona. Es lo que tienen los ensayos. Cojo el tren y me entretengo hablando con Dani, Anna, Santiago y mis compis por whatsapp. De vez en cuando entro a twitter a mirar las menciones que tengo. Son un montón las que me llegan. No las he contado, pero seguro que más de 100 ya hay. Hay de todo tipo: felicitándome por la actuación, felicitándome a mí por ser como soy, contándome cosas... Bueno me parto con Los Chunguitos por twitter, son como niños. Son así en persona y me lo paso genial con ellos y me río mucho.
Al llegar a Madrid, aviso a Anna. Me dice que espere en la estación, que viene a buscarme.
-"¿Aviso también a Dani?"
-"Sí. Si puede, que se venga también".
-"Danielo! ¿Estás ocupado?"
-"No, ¿por qué?
-"Pues vente para Atocha que viene la rubia, que nos tiene que contar algo".
-"Voy! ;)"
-"Te espero y no tardes, eh? ;)"
-"No! Ya voy".
Voy a la puerta para que me vea Anna en cuanto llegue o Dani, el que llegue antes de los 2. Llega Anna, me ve y viene con una sonrisa a donde mí a saludarme. Me da un abrazo. ¡Cuánto la he echado de menos a mi niña! Hace bastante tiempo que no nos vemos. Ahora la entiendo cuando participaba ella en Tu cara me suena y no tenía tiempo para nada. La verdad es que un ritmo frenético el que se lleva entre ensayos y galas. La suelto y nos miramos a los ojos.
-Bueno, ¿qué tal mi niña?
-Bastante más relajada que tú, por lo que veo, ¿no?
-Tenías razón cuando me comentabas que esto era estresante... ¡Madre mía!
-Ya te lo dije yo... Bueno ¿y qué tal con Àngel en los ensayos?
-Son muy divertidos sus ensayos, pero también con Arnau y con Myriam-le digo acordándome del ensayo que tuve ayer con Myriam.
-¡Cuánto les echo de menos! A ver si me invitan y puedo ir... Que echo de menos todo aquello... Bueno, ¿y has avisado a Dani?
-Sí, está en camino. Pero, ¿Qué es eso que me tienes que contar?
-Mejor esperamos a que llegue, ¿sí?
-Ya me estás dejando con la intriga, ¿eh Annita? Muy mal...
-Ya ves que sigue igual por aquí y yo sigo siendo la misma, jeje.
-No, si ya me he dado cuenta... ¿Entramos dentro? Le esperamos en la cafetería...
-Vale.
Nos giramos para entrar de nuevo a la estación y oigo que alguien nos llama.
Al llegar a Madrid, aviso a Anna. Me dice que espere en la estación, que viene a buscarme.
-"¿Aviso también a Dani?"
-"Sí. Si puede, que se venga también".
-"Danielo! ¿Estás ocupado?"
-"No, ¿por qué?
-"Pues vente para Atocha que viene la rubia, que nos tiene que contar algo".
-"Voy! ;)"
-"Te espero y no tardes, eh? ;)"
-"No! Ya voy".
Voy a la puerta para que me vea Anna en cuanto llegue o Dani, el que llegue antes de los 2. Llega Anna, me ve y viene con una sonrisa a donde mí a saludarme. Me da un abrazo. ¡Cuánto la he echado de menos a mi niña! Hace bastante tiempo que no nos vemos. Ahora la entiendo cuando participaba ella en Tu cara me suena y no tenía tiempo para nada. La verdad es que un ritmo frenético el que se lleva entre ensayos y galas. La suelto y nos miramos a los ojos.
-Bueno, ¿qué tal mi niña?
-Bastante más relajada que tú, por lo que veo, ¿no?
-Tenías razón cuando me comentabas que esto era estresante... ¡Madre mía!
-Ya te lo dije yo... Bueno ¿y qué tal con Àngel en los ensayos?
-Son muy divertidos sus ensayos, pero también con Arnau y con Myriam-le digo acordándome del ensayo que tuve ayer con Myriam.
-¡Cuánto les echo de menos! A ver si me invitan y puedo ir... Que echo de menos todo aquello... Bueno, ¿y has avisado a Dani?
-Sí, está en camino. Pero, ¿Qué es eso que me tienes que contar?
-Mejor esperamos a que llegue, ¿sí?
-Ya me estás dejando con la intriga, ¿eh Annita? Muy mal...
-Ya ves que sigue igual por aquí y yo sigo siendo la misma, jeje.
-No, si ya me he dado cuenta... ¿Entramos dentro? Le esperamos en la cafetería...
-Vale.
Nos giramos para entrar de nuevo a la estación y oigo que alguien nos llama.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Un sueño hecho realidad (IV)
-Porque eres mala influencia...-le decimos las 3 a la vez. Al momento nos empezamos a reír y se ríen también Mónica, Marta y Carlos.
-Vaya lo que enseñáis vosotras 2, ¿eh? Si es que eres un mal bicho y tú rubia...
-¿Qué pasa conmigo?
-Nada, que tengas cuidado no te vaya a pasar su maldad...
-¿Perdona? Que te comes mi mano abierta, ¿eh? ¡Avisado quedas!
-Bueno parad ya, ¿qué van a pensar de nosotros?-dice Carlos mirando a Mónica y Àngel.
-¡Eso! Que no haya mal rollo...
-Perdonad este espectáculo, chicas... Pero es que me puede este hombre...
-¿Ah sí?-pregunta Àngel poniendo cara de seductor.
-No, no es lo que tú piensas, Àngel. Que yo tengo a mi marido y nos va muy bien y soy muy feliz con él.
-Pues a mí me encantan vuestros momentos cariñosos en el programa... Si tenéis hasta nombre...-suelto como quien no quiere la cosa.
-Es verdad, sois muy monos...-corrobora Silvia.
-Mejor que esto del perro y el gato-dice Eva.
-No sabéis vosotras ni nada. ¿Y qué nombre tienen?-me pregunta Marta.
-No lo inventé yo, lo inventó una amiga. Os hacéis llamar Móngel.
-¿Móngel?-pregunta extrañado Àngel.
-Parece algo demoníaco...-dice Mónica con cara rara.
-Peor es el nombre entre Santiago y tú..-le vuelvo a decir a Mónica.
-¿Y cómo es?-me pregunta con curiosidad.
-Sánica... O algo así... Hace tiempo que no lo dice y ya no me acuerdo...
-¡Mira! Ése te pega más, Moni... Jajaja-dice empezándose a reír Àngel.
-Cuidado con Mónica, ¿eh?-sale a defenderla Marta.
Mónica se ha quedado pensando, como reflexionando en lo que acabo de decirle. Y de pronto pregunta:
-¿Y para Óscar y para mí no tenéis nombre?
-No...
-Pero lo podemos inventar ahora, si quieres-le dice Silvia.
-Vaya lo que enseñáis vosotras 2, ¿eh? Si es que eres un mal bicho y tú rubia...
-¿Qué pasa conmigo?
-Nada, que tengas cuidado no te vaya a pasar su maldad...
-¿Perdona? Que te comes mi mano abierta, ¿eh? ¡Avisado quedas!
-Bueno parad ya, ¿qué van a pensar de nosotros?-dice Carlos mirando a Mónica y Àngel.
-¡Eso! Que no haya mal rollo...
-Perdonad este espectáculo, chicas... Pero es que me puede este hombre...
-¿Ah sí?-pregunta Àngel poniendo cara de seductor.
-No, no es lo que tú piensas, Àngel. Que yo tengo a mi marido y nos va muy bien y soy muy feliz con él.
-Pues a mí me encantan vuestros momentos cariñosos en el programa... Si tenéis hasta nombre...-suelto como quien no quiere la cosa.
-Es verdad, sois muy monos...-corrobora Silvia.
-Mejor que esto del perro y el gato-dice Eva.
-No sabéis vosotras ni nada. ¿Y qué nombre tienen?-me pregunta Marta.
-No lo inventé yo, lo inventó una amiga. Os hacéis llamar Móngel.
-¿Móngel?-pregunta extrañado Àngel.
-Parece algo demoníaco...-dice Mónica con cara rara.
-Peor es el nombre entre Santiago y tú..-le vuelvo a decir a Mónica.
-¿Y cómo es?-me pregunta con curiosidad.
-Sánica... O algo así... Hace tiempo que no lo dice y ya no me acuerdo...
-¡Mira! Ése te pega más, Moni... Jajaja-dice empezándose a reír Àngel.
-Cuidado con Mónica, ¿eh?-sale a defenderla Marta.
Mónica se ha quedado pensando, como reflexionando en lo que acabo de decirle. Y de pronto pregunta:
-¿Y para Óscar y para mí no tenéis nombre?
-No...
-Pero lo podemos inventar ahora, si quieres-le dice Silvia.
Lo conseguimos (VI)
-Tomad, bebed-nos dice Graciana ofreciéndonos uno como el que ella se ha servido. Eva ha traído para todas. Parece que los ha contado y ha traído los justos para las que estamos en esta habitación.
-No, gracias.
-Insisto...-dice con una sonrisa.
Lo miro con asco. Me parece que va a ser lo que creo que es, por el color, la espesura y por dónde está metido. Miro a Silvia y a Eva y miran asqueadas los saquitos que nos ofrecen.
-¡Que bebáis!-ordena Maritxu.
Cogemos con recelo los saquitos y los miramos. Miro a Graciana que le hace un gesto a su hija. Eva mueve las manos y al segundo estamos bebiendo del líquido del saco. Contra nuestra voluntad, a la fuerza.
-Muy bien-dice Graciana al terminar de beber-¿Veis qué ben? Un poco de sangre después de comer, viene bien.
-¿Qué? ¿Qué hemos bebido sangre?-pregunta sorprendida y preocupada Eva. Le entra una arcada. Pero sólo queda en eso.
-Hija, ya tenemos a 3 más-le dice Maritxu a Graciana.
-Sí, pero necesitamos a niños... Eva, estoy oliendo niños. Haz tu trabajo.
Graciana le da una dirección a Eva y Eva se va al momento. Seguimos comiendo para quitar este sabor a sangre de la boca. Nunca me ha gustado la sangre, ni siquiera la mía. Hay gente que chupa su propia sangre, pero yo no. A mí siempre me ha dado asco. Es algo con lo que no puedo.
-Veremos con el tiempo que poderes tenéis y poco a poco los iréis controlando. Os ayudaremos con los poderes-nos dice Graciana.
-Y el sábado tenemos el aquelarre, hija, acuérdate.
-Sí, sí me acuerdo madre. Vendréis con nosotras el sábado y participaréis en el aquelarre.
-Pero nos vamos el viernes...
Graciana se levanta de su sitio y se empieza a acercar a nosotras. Maritxu le da una colleja a Eva.
-Da igual vuestros planes, ahora sois de las nuestras. No podéis iros-le dice Maritxu a Eva, pero refiriéndose también a Silvia y a mí.
Graciana se coloca detrás de nosotras. Siempre me ha puesto nerviosa que la gente se ponga detrás mío. Y me pongo a temblar como si tuviese frío a pesar de que aquí dentro no haga.
-No, gracias.
-Insisto...-dice con una sonrisa.
Lo miro con asco. Me parece que va a ser lo que creo que es, por el color, la espesura y por dónde está metido. Miro a Silvia y a Eva y miran asqueadas los saquitos que nos ofrecen.
-¡Que bebáis!-ordena Maritxu.
Cogemos con recelo los saquitos y los miramos. Miro a Graciana que le hace un gesto a su hija. Eva mueve las manos y al segundo estamos bebiendo del líquido del saco. Contra nuestra voluntad, a la fuerza.
-Muy bien-dice Graciana al terminar de beber-¿Veis qué ben? Un poco de sangre después de comer, viene bien.
-¿Qué? ¿Qué hemos bebido sangre?-pregunta sorprendida y preocupada Eva. Le entra una arcada. Pero sólo queda en eso.
-Hija, ya tenemos a 3 más-le dice Maritxu a Graciana.
-Sí, pero necesitamos a niños... Eva, estoy oliendo niños. Haz tu trabajo.
Graciana le da una dirección a Eva y Eva se va al momento. Seguimos comiendo para quitar este sabor a sangre de la boca. Nunca me ha gustado la sangre, ni siquiera la mía. Hay gente que chupa su propia sangre, pero yo no. A mí siempre me ha dado asco. Es algo con lo que no puedo.
-Veremos con el tiempo que poderes tenéis y poco a poco los iréis controlando. Os ayudaremos con los poderes-nos dice Graciana.
-Y el sábado tenemos el aquelarre, hija, acuérdate.
-Sí, sí me acuerdo madre. Vendréis con nosotras el sábado y participaréis en el aquelarre.
-Pero nos vamos el viernes...
Graciana se levanta de su sitio y se empieza a acercar a nosotras. Maritxu le da una colleja a Eva.
-Da igual vuestros planes, ahora sois de las nuestras. No podéis iros-le dice Maritxu a Eva, pero refiriéndose también a Silvia y a mí.
Graciana se coloca detrás de nosotras. Siempre me ha puesto nerviosa que la gente se ponga detrás mío. Y me pongo a temblar como si tuviese frío a pesar de que aquí dentro no haga.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Cuando no puedes más
-¿Por qué te portas así?
-Porque estoy cansada...
-¿Cansada de qué?
-Cansada de ser la débil, de ser la muda, de que todos los putos días me estén insultando y cuando no pegando. En esta vida o se es fuerte o te joden.
-Pero díselo al tutor.
-¿Crees que no se lo he dicho? Miles de veces. Pero pasan unos días y vuelven a las mismas.
-Tendré que ir yo a hablar con él.
-No, déjalo mamá. Las cosas del colegio se quedan en el colegio.
-Pero como sigas así, te van a expulsar.
-No...
La madre sale a la habitación y la chica se queda a solas en su habitación. Se vuelve a poner los auriculares y sigue escuchando música.
"Me van a respetar por mis narices"-piensa mientras la canción va sonando.
Imagina un mundo donde no hay bullying, un mundo donde nadie tenga miedo de ir al colegio. Todas las personas no se pueden llevar bien pero al menos que se respeten, que dejen a cada uno vivir a su manera y ser como es. Pero no, tenemos que ser todos un rebaño y hacer lo que dicten las modas o seguir al líder. Ya se ha cansado de aguantar y va a luchar por tener un puesto en ese colegio, en ese colegio sin que sea conocida por motes. Los motes pueden ser hirientes y pueden hacer tanto daño como una bofetada o un puñetazo. Y es algo que arrastras toda la vida y se va corriendo la voz y al final te lo llama todo el mundo. Antes de dormirse, quita la música. Mañana será otro día de colegio, pero está preparada para todo y no piensa quedarse de brazos cruzados. Va a luchar por su dignidad. Porque su dignidad vale tanto o más que los que se meten con ella.
Amanece un nuevo día y su despertador suena. Entre bostezos y con sueño, lo apaga y va al salón. Enciende la tele y va a la cocina a prepararse el desayuno: un tazón de leche con cereales. Cuando la leche está calentada, lo saca del microondas y se lo lleva al salón junto a los cereales. Desayuna viendo la tele O más bien finge que la ve porque se cae de sueño. Todos por la mañana parecemos un poco zombies y nos cuesta despertarnos.
Ha llegado la hora. Se coloca la chamarra y por encima la mochila y sale de casa. Le esperan muchas horas en el colegio porque come en el colegio. Al llegar, entra en el colegio y espera hasta que suene el timbre. Van llegando los demás de su clase y de otros cursos.
-¿Qué has traído para el recreo, mudita?
-¿Cómo te va a contestar si es muda?
Se arma de valor y le suelta:
-No he traído nada, ¿vale? ¿Y tú?
-¡Anda! Pero si la muda tiene voz... Espero que hayas traído dinero, que luego me tienes que comprar en la tienda.
La chica empieza a andar hacia la entrada porque ya ha tocado el timbre. La mochila le empieza a pesar, alguien se ha colgado de ella. Se da la vuelta y le ve sonriendo.
-Llévame, ¿no?
Le agarra la mano para quitársela, pero el otro chico que va con él se la coge apretándosela.
-Sé buena y no hagas nada. Porque sino vas a acabar muy mal, ¿eh zorra?
Llegan a clase y se suelta como si le hubiese ayudado a subir la mochila. Delante de los profes siempre quedan bien, como si no hiciesen nada. Ella tiene un nudo en la garganta, está a punto de llorar. No puede más con esto. Deja la mochila en el suelo, al lado de su mesa y se sienta.
-¡Verónica! Saca los libros.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no había oído a la profe. De mala gana se agacha a su mochila y saca los libros. Los deja caer en la mesa haciendo un ruido sordo.
-Trata los libros mejor.
-¡Joder!-dice al ver que la están haciendo burla y gestos.
-¿Cómo has dicho?
-¡Nada! ¡Déjame en paz!
-Buena venimos por la mañana... Tranquilízate, ¿quieres?
Pone la mano a un lado de la cara para que no la vean los que se meten con ella y le caen unas lágrimas por sus mejillas.
-Ven, por favor-la invita a salir fuera con ella la profe.
Ya estando fuera le pregunta que qué le pasa y Verónica se lo cuenta.
-Pero no puedes seguir así, ¿ya has hablado con tus padres?
-No.
-¿Y a qué esperas para contárselo?
-Yo puedo encargarme
-No, tú no puedes sola. Si necesitas ayuda, pídela. No pasa nada por pedir socorro alguna vez. Ve al baño y no permitas que te vean llorar y tú pasa de esos borricos.
-Gracias-dice sacando la primera sonrisa en mucho tiempo.
-Porque estoy cansada...
-¿Cansada de qué?
-Cansada de ser la débil, de ser la muda, de que todos los putos días me estén insultando y cuando no pegando. En esta vida o se es fuerte o te joden.
-Pero díselo al tutor.
-¿Crees que no se lo he dicho? Miles de veces. Pero pasan unos días y vuelven a las mismas.
-Tendré que ir yo a hablar con él.
-No, déjalo mamá. Las cosas del colegio se quedan en el colegio.
-Pero como sigas así, te van a expulsar.
-No...
La madre sale a la habitación y la chica se queda a solas en su habitación. Se vuelve a poner los auriculares y sigue escuchando música.
"Me van a respetar por mis narices"-piensa mientras la canción va sonando.
Imagina un mundo donde no hay bullying, un mundo donde nadie tenga miedo de ir al colegio. Todas las personas no se pueden llevar bien pero al menos que se respeten, que dejen a cada uno vivir a su manera y ser como es. Pero no, tenemos que ser todos un rebaño y hacer lo que dicten las modas o seguir al líder. Ya se ha cansado de aguantar y va a luchar por tener un puesto en ese colegio, en ese colegio sin que sea conocida por motes. Los motes pueden ser hirientes y pueden hacer tanto daño como una bofetada o un puñetazo. Y es algo que arrastras toda la vida y se va corriendo la voz y al final te lo llama todo el mundo. Antes de dormirse, quita la música. Mañana será otro día de colegio, pero está preparada para todo y no piensa quedarse de brazos cruzados. Va a luchar por su dignidad. Porque su dignidad vale tanto o más que los que se meten con ella.
Amanece un nuevo día y su despertador suena. Entre bostezos y con sueño, lo apaga y va al salón. Enciende la tele y va a la cocina a prepararse el desayuno: un tazón de leche con cereales. Cuando la leche está calentada, lo saca del microondas y se lo lleva al salón junto a los cereales. Desayuna viendo la tele O más bien finge que la ve porque se cae de sueño. Todos por la mañana parecemos un poco zombies y nos cuesta despertarnos.
Ha llegado la hora. Se coloca la chamarra y por encima la mochila y sale de casa. Le esperan muchas horas en el colegio porque come en el colegio. Al llegar, entra en el colegio y espera hasta que suene el timbre. Van llegando los demás de su clase y de otros cursos.
-¿Qué has traído para el recreo, mudita?
-¿Cómo te va a contestar si es muda?
Se arma de valor y le suelta:
-No he traído nada, ¿vale? ¿Y tú?
-¡Anda! Pero si la muda tiene voz... Espero que hayas traído dinero, que luego me tienes que comprar en la tienda.
La chica empieza a andar hacia la entrada porque ya ha tocado el timbre. La mochila le empieza a pesar, alguien se ha colgado de ella. Se da la vuelta y le ve sonriendo.
-Llévame, ¿no?
Le agarra la mano para quitársela, pero el otro chico que va con él se la coge apretándosela.
-Sé buena y no hagas nada. Porque sino vas a acabar muy mal, ¿eh zorra?
Llegan a clase y se suelta como si le hubiese ayudado a subir la mochila. Delante de los profes siempre quedan bien, como si no hiciesen nada. Ella tiene un nudo en la garganta, está a punto de llorar. No puede más con esto. Deja la mochila en el suelo, al lado de su mesa y se sienta.
-¡Verónica! Saca los libros.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no había oído a la profe. De mala gana se agacha a su mochila y saca los libros. Los deja caer en la mesa haciendo un ruido sordo.
-Trata los libros mejor.
-¡Joder!-dice al ver que la están haciendo burla y gestos.
-¿Cómo has dicho?
-¡Nada! ¡Déjame en paz!
-Buena venimos por la mañana... Tranquilízate, ¿quieres?
Pone la mano a un lado de la cara para que no la vean los que se meten con ella y le caen unas lágrimas por sus mejillas.
-Ven, por favor-la invita a salir fuera con ella la profe.
Ya estando fuera le pregunta que qué le pasa y Verónica se lo cuenta.
-Pero no puedes seguir así, ¿ya has hablado con tus padres?
-No.
-¿Y a qué esperas para contárselo?
-Yo puedo encargarme
-No, tú no puedes sola. Si necesitas ayuda, pídela. No pasa nada por pedir socorro alguna vez. Ve al baño y no permitas que te vean llorar y tú pasa de esos borricos.
-Gracias-dice sacando la primera sonrisa en mucho tiempo.
La importancia de leer... y escribir
Es importante leer en primer lugar para tus padres para que no seas un anafabeto y un ignorante y después para los profes para que te culturices. Porque leer da cultura, además de poder viajar con la imaginación sin moverte del lugar. La lectura también da vocabulario y corrige las faltas de ortografía si las hubiera. Si te fijas en las palabras, escribirás mejor.
Si me preguntasen que qué prefiero, si leer o escribir no sabría qué responder. Es que me gustan ambas. Más fácil es leer porque ya está escrito y no tienes que estar pensando, imaginando lo que vas a escribir. Pero escribir te da la posibilidad de hacer lo que quieras a través de tus escritos como estoy haciendo yo en este blog. Puedes moldear la realidad mezclado con la ficción. Porque... ¿Qué es la imaginación sino tus sueños, tus deseos, tus anhelos? Y al escribirlos, puedes hacerlos realidad en parte. Que quieres ir a un sitio, pues lo escribes y es como si hubieses ido; quieres conocer a algún famoso o a alguien no famoso, lo mismo. Puedes hacer lo que te dé la gana con tus escritos porque para eso la imaginación es tuya y la controlas tú. Ahí sí que puedes hacer lo que te dé la gana. Yo tengo la manía en mis escritos (no sé si es manía o porque no lo hice yo de pequeña) de ir contra las normas, de poner a mis personajes rebeldes. Pero es que mola más.
Y en cuanto a leer, creo que es bueno que tus padres te lean cuando eres pequeño para que te llame la lectura. me acuerdo que cuando era pequeña le pedía a mi madre que me leyese cuentos para dormir. Cuentos que más tarde me leí yo en cuanto aprendí a leer. Para mí un buen regalo es un libro y puede ser de cualquier genero. Bueno de casi cualquiera. Por ejemplo, puedo leer un libro de miedo y sin embargo una peli de miedo no puedo verla.
A veces algo que lees, te inspira para escribir. Pero... a veces algo que ves en la tele o en el cine, te inspira para crear una nueva historia, un final alternativo o simplemente seguir la historia.
Una profe mía le dijo a una compi que la tele no te da imaginación porque te lo da todo hecho. Pues a mí me ha inspirado mucho la tele con algunas series y algunos programas. Así que eso de que la tele no te da imaginación, en mi caso no es cierto.
Si me preguntasen que qué prefiero, si leer o escribir no sabría qué responder. Es que me gustan ambas. Más fácil es leer porque ya está escrito y no tienes que estar pensando, imaginando lo que vas a escribir. Pero escribir te da la posibilidad de hacer lo que quieras a través de tus escritos como estoy haciendo yo en este blog. Puedes moldear la realidad mezclado con la ficción. Porque... ¿Qué es la imaginación sino tus sueños, tus deseos, tus anhelos? Y al escribirlos, puedes hacerlos realidad en parte. Que quieres ir a un sitio, pues lo escribes y es como si hubieses ido; quieres conocer a algún famoso o a alguien no famoso, lo mismo. Puedes hacer lo que te dé la gana con tus escritos porque para eso la imaginación es tuya y la controlas tú. Ahí sí que puedes hacer lo que te dé la gana. Yo tengo la manía en mis escritos (no sé si es manía o porque no lo hice yo de pequeña) de ir contra las normas, de poner a mis personajes rebeldes. Pero es que mola más.
Y en cuanto a leer, creo que es bueno que tus padres te lean cuando eres pequeño para que te llame la lectura. me acuerdo que cuando era pequeña le pedía a mi madre que me leyese cuentos para dormir. Cuentos que más tarde me leí yo en cuanto aprendí a leer. Para mí un buen regalo es un libro y puede ser de cualquier genero. Bueno de casi cualquiera. Por ejemplo, puedo leer un libro de miedo y sin embargo una peli de miedo no puedo verla.
A veces algo que lees, te inspira para escribir. Pero... a veces algo que ves en la tele o en el cine, te inspira para crear una nueva historia, un final alternativo o simplemente seguir la historia.
Una profe mía le dijo a una compi que la tele no te da imaginación porque te lo da todo hecho. Pues a mí me ha inspirado mucho la tele con algunas series y algunos programas. Así que eso de que la tele no te da imaginación, en mi caso no es cierto.
martes, 26 de noviembre de 2013
Una quedada especial (II)
Mientras van caminando por las calles del pueblo le dicen sus nombres, edad, a qué se dedican... Silvia y Noelia están muy nerviosas. Tienen al lado suyo a quien tanto admiran y están hablando con ella como si la conociesen de toda la vida.
-Bueno ¿y tú qué tal?
-Pues estoy con la grabación de Vive Cantando y grabando mi CD. La verdad es que no me puedo quejar este año.
-Es que te lo mereces.
-Todo lo hago por gente como vosotras. ¿Os puedo tutear?
-¡Claro!-dicen las 3 a la vez.
-Bueno pues como iba diciendo, lo hago para mis fans porque ellos se lo merecen todo.
-¿Y cómo es que hoy estás aquí?
-Me han dado unos días libres para descansar, pero en 3 días vuelvo a Madrid a grabar.
Silvia y Noelia miran a Vanessa. Vanessa se pueden imaginar en qué están pensando. Y como si les hubiese leído el pensamiento, Roko dice.
-Podéis ir cuando queráis a la grabación y os enseño el decorado y os presento a mis compañeros.
-Gracias, eres muy amable.
-¿En serio?-pregunta Silvia sin poder creérselo.
-¿De verdad?-pregunta Noelia.
-Claro que sí, cuando queráis. ¿Entramos?
Han llegado a la puerta de un bar. Asienten con la cabeza y entran dentro. Hace demasiado frío para quedarse en la calle.
-¿Qué queréis? Sentaos y ahora os lo traigo.
-Ya te ayudo, si quieres.
Le dicen lo que quieren y van a la barra. Piden y esperan en la barra mientras se lo ponen. Hablan mientras esperan.
-Están demasiado nerviosas, ¿no?
-Es normal. Eres como una persona inaccesible para ellas, para ellas eres única, una ídola. Lo mismo que me pasa a mí con mis ídolos.
-Pues ya veis que no soy inaccesible, que soy una persona como vosotras. Bueno ¿y cómo anda Nagore?
-Pues sigue estudiando y parece que le va bien. Hablo de vez en cuando con ella pero hace tiempo que no la veo. Es lo que tiene estar ocupadas.
-Ya, me lo vas a decir a mi...
Les sirven lo que han pedido. Cada una coge 2 vasos y lo llevan a la mesa. Lo colocan y se sientan.
-Bueno ¿y tú qué tal?
-Pues estoy con la grabación de Vive Cantando y grabando mi CD. La verdad es que no me puedo quejar este año.
-Es que te lo mereces.
-Todo lo hago por gente como vosotras. ¿Os puedo tutear?
-¡Claro!-dicen las 3 a la vez.
-Bueno pues como iba diciendo, lo hago para mis fans porque ellos se lo merecen todo.
-¿Y cómo es que hoy estás aquí?
-Me han dado unos días libres para descansar, pero en 3 días vuelvo a Madrid a grabar.
Silvia y Noelia miran a Vanessa. Vanessa se pueden imaginar en qué están pensando. Y como si les hubiese leído el pensamiento, Roko dice.
-Podéis ir cuando queráis a la grabación y os enseño el decorado y os presento a mis compañeros.
-Gracias, eres muy amable.
-¿En serio?-pregunta Silvia sin poder creérselo.
-¿De verdad?-pregunta Noelia.
-Claro que sí, cuando queráis. ¿Entramos?
Han llegado a la puerta de un bar. Asienten con la cabeza y entran dentro. Hace demasiado frío para quedarse en la calle.
-¿Qué queréis? Sentaos y ahora os lo traigo.
-Ya te ayudo, si quieres.
Le dicen lo que quieren y van a la barra. Piden y esperan en la barra mientras se lo ponen. Hablan mientras esperan.
-Están demasiado nerviosas, ¿no?
-Es normal. Eres como una persona inaccesible para ellas, para ellas eres única, una ídola. Lo mismo que me pasa a mí con mis ídolos.
-Pues ya veis que no soy inaccesible, que soy una persona como vosotras. Bueno ¿y cómo anda Nagore?
-Pues sigue estudiando y parece que le va bien. Hablo de vez en cuando con ella pero hace tiempo que no la veo. Es lo que tiene estar ocupadas.
-Ya, me lo vas a decir a mi...
Les sirven lo que han pedido. Cada una coge 2 vasos y lo llevan a la mesa. Lo colocan y se sientan.
Una nueva amiga que será para toda la vida (III)
Marta se levanta y se va a su mesa. Le sirven el segundo plato como le habían prometido. Alguien le tira de la manga. Mira a su izquierda y ve a Mónica a su lado.
-¿Pero tú qué haces aquí?
-Ya te dije que me venía contigo. ¿Me ayudas?-dice señalando la silla.
-Como te vean aquí, nos van a castigar.
-Me da igual.
-¡Pero bueno! Tú para ser tan pequeñita, tienes muy claras las ideas, ¿eh? Y eres una rebelde sin causa.
-¿Rebelde?
-Sí, que te da igual todo.
-¡Claro! ¿Qué más da?
-Jajaja ¡Pues tienes razón!
Marta la aúpa y la sienta en la silla de al lado.
-¿Y tu comida?
-Allí-dice señalando su mesa.
-Toma, anda. Come un poco-corta un trozo de hamburguesa y la mete en el pan.-Aquí tienes-dice dándole el bocadillo.
-¡Gracias! Qué buena eres.
-¡Bah! No es para tanto...-dice Marta quitándole importancia.
Pasa Carmen, la profesora de Marta, al lado de la mesa para dejar su plato en la cocina. Vuelve con el segundo plato y es cuando ve a Mónica en la mesa con Marta.
-¿Qué he dicho yo antes? ¿Yo hablo para las paredes?
-No, Carmen. Pero déjala por esta vez.
-Es que si dejo esta vez, va a haber más veces. A tu mesa, peque.
-No...
-¿Cómo?
-¡Que no!
-¿Pero tú qué haces aquí?
-Ya te dije que me venía contigo. ¿Me ayudas?-dice señalando la silla.
-Como te vean aquí, nos van a castigar.
-Me da igual.
-¡Pero bueno! Tú para ser tan pequeñita, tienes muy claras las ideas, ¿eh? Y eres una rebelde sin causa.
-¿Rebelde?
-Sí, que te da igual todo.
-¡Claro! ¿Qué más da?
-Jajaja ¡Pues tienes razón!
Marta la aúpa y la sienta en la silla de al lado.
-¿Y tu comida?
-Allí-dice señalando su mesa.
-Toma, anda. Come un poco-corta un trozo de hamburguesa y la mete en el pan.-Aquí tienes-dice dándole el bocadillo.
-¡Gracias! Qué buena eres.
-¡Bah! No es para tanto...-dice Marta quitándole importancia.
Pasa Carmen, la profesora de Marta, al lado de la mesa para dejar su plato en la cocina. Vuelve con el segundo plato y es cuando ve a Mónica en la mesa con Marta.
-¿Qué he dicho yo antes? ¿Yo hablo para las paredes?
-No, Carmen. Pero déjala por esta vez.
-Es que si dejo esta vez, va a haber más veces. A tu mesa, peque.
-No...
-¿Cómo?
-¡Que no!
lunes, 25 de noviembre de 2013
Escuela de tontacos (II)
Me tumbo en el sofá y enciendo la tele. Al soltar el mando, veo en mi mano un número de teléfono y de repente me acuerdo de lo de esta noche. Tengo que hacer unas llamadas. Busco el contacto con el que quiero hablar, el que empezó todo esto, con el que he aprendido tantas cosas.
-¿Diga?
-¡Padre! Soy Anna.
-Annita, mi niña. ¿Qué tal? ¿Qué es de tu vida?
-Pues aquí ando en Madrid, que acabo de salir de El Hormiguero como quien dice. ¿Y tú?
-Yo estoy en Barcelona, mañana voy para allá. Que esta mañana he tenido ensayo y mañana después de comer me cojo el AVE.
-Ya tengo ganas de verte...
-Pero me ves todas las semanas en Tu cara me suena...
-Sí... pero no es lo mismo... Digo en persona. Además me han comentado una idea que a lo mejor te puede interesar. ¿Me llamas mañana cuando llegues y quedamos?
-De acuerdo. ¿Y llamas tú al pelopincho o lo llamo yo?
-Emmm... Pues llámale tú y ya mañana nos vemos
-De acuerdo, mi niña. ¡Hasta mañana, bonita!
-¡Hasta mañana, papi!
Pongo Antena 3 y justo pillo hablando a Manel, por poco me lo pierdo. He pillado empezado el programa. Qué nostalgia me entra cuando veo Tu cara me suena. Echo de menos a los compañeros, a los profes, al jurado, a Manel, a los de sonido, al equipo de maquillaje... Aunque una parte de maquillaje me lo he quedado. Sí, estoy hablando de Lucho.
Y van pasando las actuaciones. La verdad es que todos lo hacen genial, pero mi Flo lo está clavando del Sevilla. Porque sé que es él, sino no sabría quién es quién.
Acaba la gala con un merecidísimo premio para Flo (es que lo ha clavado) y me voy a dormir. Es tardísimo. Y mañana antes de que venga Flo tengo que preparar la casa y dejarlo todo listo antes de irme. Apunto el teléfono de la chica en el teléfono por si se me borra. Apago la tele y voy a la habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama. A dormir se ha dicho que mañana vuelvo a ver a mis tontacos.
-¿Diga?
-¡Padre! Soy Anna.
-Annita, mi niña. ¿Qué tal? ¿Qué es de tu vida?
-Pues aquí ando en Madrid, que acabo de salir de El Hormiguero como quien dice. ¿Y tú?
-Yo estoy en Barcelona, mañana voy para allá. Que esta mañana he tenido ensayo y mañana después de comer me cojo el AVE.
-Ya tengo ganas de verte...
-Pero me ves todas las semanas en Tu cara me suena...
-Sí... pero no es lo mismo... Digo en persona. Además me han comentado una idea que a lo mejor te puede interesar. ¿Me llamas mañana cuando llegues y quedamos?
-De acuerdo. ¿Y llamas tú al pelopincho o lo llamo yo?
-Emmm... Pues llámale tú y ya mañana nos vemos
-De acuerdo, mi niña. ¡Hasta mañana, bonita!
-¡Hasta mañana, papi!
Pongo Antena 3 y justo pillo hablando a Manel, por poco me lo pierdo. He pillado empezado el programa. Qué nostalgia me entra cuando veo Tu cara me suena. Echo de menos a los compañeros, a los profes, al jurado, a Manel, a los de sonido, al equipo de maquillaje... Aunque una parte de maquillaje me lo he quedado. Sí, estoy hablando de Lucho.
Y van pasando las actuaciones. La verdad es que todos lo hacen genial, pero mi Flo lo está clavando del Sevilla. Porque sé que es él, sino no sabría quién es quién.
Acaba la gala con un merecidísimo premio para Flo (es que lo ha clavado) y me voy a dormir. Es tardísimo. Y mañana antes de que venga Flo tengo que preparar la casa y dejarlo todo listo antes de irme. Apunto el teléfono de la chica en el teléfono por si se me borra. Apago la tele y voy a la habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama. A dormir se ha dicho que mañana vuelvo a ver a mis tontacos.
Aquí está la Navidad
No están en todos lados, pero ya he visto cerca de donde yo vivo las luces de Navidad. Este es el primer síntoma o el primer paso para saber que las Navidades se están acercando. Lo primero que han puesto ha sido el anuncio de la lotería de Navidad en la tele, que este año lo cantan y lo interpretan Marta Sánchez, David Bustamante, Niña Pastori, Raphael y Montserrat Caballé.
Y he puesto el título del principio de la canción del anuncio porque me recuerda a que la Navidad ya está aquí por los anuncios en la tele de la lotería, de los juguetes, venden polvorones, mazapanes, turrones y demás cosas que se come en esta época del año. Y como aún falta 1 mes para Navidad lo dejo aquí y ya pondré más cosas cuando llegue la Navidad y pueda decir "aquí está la Navidad" de verdad.
Y he puesto el título del principio de la canción del anuncio porque me recuerda a que la Navidad ya está aquí por los anuncios en la tele de la lotería, de los juguetes, venden polvorones, mazapanes, turrones y demás cosas que se come en esta época del año. Y como aún falta 1 mes para Navidad lo dejo aquí y ya pondré más cosas cuando llegue la Navidad y pueda decir "aquí está la Navidad" de verdad.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Lo conseguimos (V)
La rubia pasa y le hace un gesto con la cabeza a la chica para que pase. Sale y sin decir una palabra, cierra la puerta.
-¿Eres Eva?-le pregunta Silvia.
-Sí.
-¿Y qué te ha pasado? Que hemos pasado y no estabas...-le pregunto.
-No os vais a creer lo que me ha pasado... Estaba esperándoos en el banco enfrente del ayuntamiento y de repente...
Se abre la puerta y viene Graciana.
-¡Chicas! ¡A comer!
-Luego nos cuentas-le digo a Eva. Eva asiente con la cabeza.
Seguimos a Graciana por el pasillo para ir a la cocina a ayudar a traer cosas a la mesa.
-No, vosotras quedaos ahí-dice dándose la vuelta y parándose en seco-Sólo venía a avisaros para que lo sepáis.
-Pero os queremos ayudar.
-Los invitados no hacen nada en mi casa y vosotras sois invitadas. Así que volved al salón y esperadnos allí-dice con un tono que no admite discusión.
Entre un sentimiento de alivio y desconfianza volvemos al salón. Por mi parte me alegro de no tener que hacer nada pero no sé, no me fio y me siento hasta un poco mal. Apenas entramos en el salón, se abre la puerta y vienen con platos, bandejas y cubiertos. Colocan los cubiertos y los platos y dejan las bandejas con la comida en el centro de la mesa.
-Eva, hija, trae la bebida-le manda Graciana con una sonrisa.
Eva desaparece tras la puerta y vuelve al poco tiempo con copas y saquitos que parecen tripas de algún animal. Tal vez de rana o de sapo por su aspecto.
-sentaos niñas-dice Maritxu.
Es una voz que no inspira mucha confianza que digamos. Sonríe y nos mira de arriba abajo. Mira a su derecha donde está Graciana y asiente. Graciana sonríe también y se empieza a servir el liquido rojizo del saquito que le ha dado su hija. ¿No será lo que creo que es, verdad?
-¿Eres Eva?-le pregunta Silvia.
-Sí.
-¿Y qué te ha pasado? Que hemos pasado y no estabas...-le pregunto.
-No os vais a creer lo que me ha pasado... Estaba esperándoos en el banco enfrente del ayuntamiento y de repente...
Se abre la puerta y viene Graciana.
-¡Chicas! ¡A comer!
-Luego nos cuentas-le digo a Eva. Eva asiente con la cabeza.
Seguimos a Graciana por el pasillo para ir a la cocina a ayudar a traer cosas a la mesa.
-No, vosotras quedaos ahí-dice dándose la vuelta y parándose en seco-Sólo venía a avisaros para que lo sepáis.
-Pero os queremos ayudar.
-Los invitados no hacen nada en mi casa y vosotras sois invitadas. Así que volved al salón y esperadnos allí-dice con un tono que no admite discusión.
Entre un sentimiento de alivio y desconfianza volvemos al salón. Por mi parte me alegro de no tener que hacer nada pero no sé, no me fio y me siento hasta un poco mal. Apenas entramos en el salón, se abre la puerta y vienen con platos, bandejas y cubiertos. Colocan los cubiertos y los platos y dejan las bandejas con la comida en el centro de la mesa.
-Eva, hija, trae la bebida-le manda Graciana con una sonrisa.
Eva desaparece tras la puerta y vuelve al poco tiempo con copas y saquitos que parecen tripas de algún animal. Tal vez de rana o de sapo por su aspecto.
-sentaos niñas-dice Maritxu.
Es una voz que no inspira mucha confianza que digamos. Sonríe y nos mira de arriba abajo. Mira a su derecha donde está Graciana y asiente. Graciana sonríe también y se empieza a servir el liquido rojizo del saquito que le ha dado su hija. ¿No será lo que creo que es, verdad?
sábado, 23 de noviembre de 2013
Un sueño hecho realidad (III)
-Míralo como huye, nena.
-Se va al cielo volando con sus alitas.
-Perdonad que os interrumpa...
-Nada, no interrumpes.
-¿Siempre estáis así?
-Uy y lo que no se ve por la tele, cariño.
-¡Yo quiero pasar un día contigo!
-¡Anda! ¡Y yo!
-Yo también...
-Tú entre Xuso y fans no paras, nena. Deja algo para las demás...
-Ella es así de mala-dice Àngel al regresar con las bebidas.
-Cuidadito que todavía te cae el café...-le avisa Mónica.
-Cuidado con Mónica que mira lo que hizo con el agua...-le dice Carlos.
-Pero, ¿qué os pasa hoy a todas conmigo? Estáis en mi contra...
-Tú solito te las has puesto a ellas-le digo refiriéndome a Mónica y a Marta.
-Si lo de Muerta Sánchez va en broma...-dice Àngel matizando el "muerta".
Marta se levanta y coge la taza amenazándole con tirárselo.
-¡Tíraselo!-la anima Mónica.
-Mira... La siguiente vez que me lo digas, te lo tiro ¿eh?
-Uy Marta saca sus uñas... Mónica, la estás enseñando muy bien...
-Qué bien lo sabes, Carlitos. Y tú no te juntes mucho con éste...-dice sonriendo señalando disimuladamente a Àngel.
-¿Y por qué? ¡A ver!
-¡Chicas! Decídselo vosotras-nos dice Mónica.
-Se va al cielo volando con sus alitas.
-Perdonad que os interrumpa...
-Nada, no interrumpes.
-¿Siempre estáis así?
-Uy y lo que no se ve por la tele, cariño.
-¡Yo quiero pasar un día contigo!
-¡Anda! ¡Y yo!
-Yo también...
-Tú entre Xuso y fans no paras, nena. Deja algo para las demás...
-Ella es así de mala-dice Àngel al regresar con las bebidas.
-Cuidadito que todavía te cae el café...-le avisa Mónica.
-Cuidado con Mónica que mira lo que hizo con el agua...-le dice Carlos.
-Pero, ¿qué os pasa hoy a todas conmigo? Estáis en mi contra...
-Tú solito te las has puesto a ellas-le digo refiriéndome a Mónica y a Marta.
-Si lo de Muerta Sánchez va en broma...-dice Àngel matizando el "muerta".
Marta se levanta y coge la taza amenazándole con tirárselo.
-¡Tíraselo!-la anima Mónica.
-Mira... La siguiente vez que me lo digas, te lo tiro ¿eh?
-Uy Marta saca sus uñas... Mónica, la estás enseñando muy bien...
-Qué bien lo sabes, Carlitos. Y tú no te juntes mucho con éste...-dice sonriendo señalando disimuladamente a Àngel.
-¿Y por qué? ¡A ver!
-¡Chicas! Decídselo vosotras-nos dice Mónica.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Santa Cecilia,día de la música
Hoy es 22 de noviembre, Santa Cecilia la patrona de los músicos. Si estuviera en clase de música, haríamos algo especial. En la escuela de música a la que iban organizaban un concierto por el día de Santa Cecilia.
Dicen que la música amansa a las fieras. Yo creo que la música es un estilo de vida, una forma de vida. Para muchos de nosotros, la música es esencial en nuestra vida. No podemos vivir sin música. Nos ponemos los auriculares y nos trasladamos a otro mundo, donde los problemas no existen. Algunos cantantes tienen la habilidad y el poder de parecer que te cantan a ti, que lo tienes a un palmo y que sus canciones van totalmente contigo. En otras canciones ocultan consejos que nos dan para ser felices. Pero sobre todo las canciones son historias que te cuentan cantando. Es como si leyeras, pero sin tocar un libro; ver una peli sin ir al cine. También es verdad que cada uno interpreta las canciones como quiere o como puede según su educación, su cultura o su estado de ánimo.
La música puede acompañarte en los viajes, en una película o en tu día a día. Hay música para todo: para soñar, para relajarse, para estudiar, para sentir, para enamorarse, para sonreír. Porque otra cosa no, pero sonreír siempre lo consiguen, o al menos en mi caso. Cuando estoy mal, me pongo música y consigo olvidarme de todo lo malo que me ha pasado en el día.
Se puede ser de una época, de un estilo o de un cantante o un grupo. Hoy en día la música va por modas pasajeras y los niños escuchan la música del momento y cuando pasa de moda, la dejan de escuchar. Yo creo que si se es fan de alguien, no te debe importa el momento o lo que le guste a los demás. Tú eres único con tus gustos y te puede gustar lo que te dé la gana sin que ello conlleve ser raro. Cada uno escucha lo que le gusta, lo que hace sentir bien, especial.
Hay cantantes que te transmiten mucho. En mi caso lo consigue Mónica Naranjo y una de mis canciones favoritas, desde que la escuché, es Europa. Tengo canciones de Mónica para escuchar y relajarme y otras para cantar. Y os dejo mi canción favorita:Europa.
Dicen que la música amansa a las fieras. Yo creo que la música es un estilo de vida, una forma de vida. Para muchos de nosotros, la música es esencial en nuestra vida. No podemos vivir sin música. Nos ponemos los auriculares y nos trasladamos a otro mundo, donde los problemas no existen. Algunos cantantes tienen la habilidad y el poder de parecer que te cantan a ti, que lo tienes a un palmo y que sus canciones van totalmente contigo. En otras canciones ocultan consejos que nos dan para ser felices. Pero sobre todo las canciones son historias que te cuentan cantando. Es como si leyeras, pero sin tocar un libro; ver una peli sin ir al cine. También es verdad que cada uno interpreta las canciones como quiere o como puede según su educación, su cultura o su estado de ánimo.
La música puede acompañarte en los viajes, en una película o en tu día a día. Hay música para todo: para soñar, para relajarse, para estudiar, para sentir, para enamorarse, para sonreír. Porque otra cosa no, pero sonreír siempre lo consiguen, o al menos en mi caso. Cuando estoy mal, me pongo música y consigo olvidarme de todo lo malo que me ha pasado en el día.
Se puede ser de una época, de un estilo o de un cantante o un grupo. Hoy en día la música va por modas pasajeras y los niños escuchan la música del momento y cuando pasa de moda, la dejan de escuchar. Yo creo que si se es fan de alguien, no te debe importa el momento o lo que le guste a los demás. Tú eres único con tus gustos y te puede gustar lo que te dé la gana sin que ello conlleve ser raro. Cada uno escucha lo que le gusta, lo que hace sentir bien, especial.
Hay cantantes que te transmiten mucho. En mi caso lo consigue Mónica Naranjo y una de mis canciones favoritas, desde que la escuché, es Europa. Tengo canciones de Mónica para escuchar y relajarme y otras para cantar. Y os dejo mi canción favorita:Europa.
jueves, 21 de noviembre de 2013
TCMS (Tu Cara Me Suena)
Ya vamos por la tercera edición de este programa que se presentaba y nació en el 2011. Desde entonces han pasado infinidad de rostros conocidos: Carolina Ferre, Santiago Segura, Toñi Salazar, Julio Iglesias Jr., Angy, Josema Yuste, Sylvia Pantoja, Francisco, Ángeles Muñoz (Camela), María del Monte, Javier Herrero (Pecos), Anna Simon, Arturo Valls, Daniel Diges, Roko. Y los de este año que aún están empezando y les vamos conociendo y viendo programa tras programa. En las 2 primeras ediciones el programa se emitía los lunes, pero en esta 3ª edición se emite los jueves. ¿Mejor, peor? No lo sé. Pero lo que sí sé es que son risas aseguradas. Bueno siempre con este programa consigo reírme un montón y olvidarme de los problemas por un momento. O si he tenido un buen día, el día acaba bien del todo. Lo que se dice un día redondo.
Coges cariño hasta al jurado, a esos que ponen puntos a tus ídolos y los juzgan. Hemos tenido a Carolina Cerezuela pero nos la han cambiado por Marta Sánchez, que cada vez me va cayendo mejor. Tenemos desde la primera edición a Mónica Naranjo, Àngel Llàcer y Carlos Latre. Un programa familiar, pero en el que hay momentos subidos de tonos, piques y enfados. Pero todo con buen rollo y de cachondeo. Y eso me gusta porque soy una persona muy risueña, que me gusta reírme y que me río por todo o por casi todo. Así que han acertado de lleno con este programa. Yo lo miré por primera vez cuando empezó a ver si me gustaba y mira sí me gustó que me he visto las 2 ediciones enteras con sus repeticiones y estos 4 programas de la 3ª edición con sus respectivas repeticiones, jeje. Porque cuando me gusta algo, no me canso de verlo y lo veo todas las veces que puedo.
Esta noche hay otro programa de TCMS y toca disfrutarlo. Siempre hay alguien que no me gusta, pero no se puede remediar. Todas las personas no te pueden caer bien ni gustar. Pero qué casualidad que en las 3 ediciones ha habido un concursante que no me ha gustado y que incluso me ha caído mal. No sé por qué lo hacen. Y esa manía de meter a alguien que no es conocido ni famoso. ¿Qué hace en ese programa que es para famosos? Es un programa para famosos en el que tienen que imitar a cantantes, a dúos o grupos. Pero no personas desconocidas.
Coges cariño hasta al jurado, a esos que ponen puntos a tus ídolos y los juzgan. Hemos tenido a Carolina Cerezuela pero nos la han cambiado por Marta Sánchez, que cada vez me va cayendo mejor. Tenemos desde la primera edición a Mónica Naranjo, Àngel Llàcer y Carlos Latre. Un programa familiar, pero en el que hay momentos subidos de tonos, piques y enfados. Pero todo con buen rollo y de cachondeo. Y eso me gusta porque soy una persona muy risueña, que me gusta reírme y que me río por todo o por casi todo. Así que han acertado de lleno con este programa. Yo lo miré por primera vez cuando empezó a ver si me gustaba y mira sí me gustó que me he visto las 2 ediciones enteras con sus repeticiones y estos 4 programas de la 3ª edición con sus respectivas repeticiones, jeje. Porque cuando me gusta algo, no me canso de verlo y lo veo todas las veces que puedo.
Esta noche hay otro programa de TCMS y toca disfrutarlo. Siempre hay alguien que no me gusta, pero no se puede remediar. Todas las personas no te pueden caer bien ni gustar. Pero qué casualidad que en las 3 ediciones ha habido un concursante que no me ha gustado y que incluso me ha caído mal. No sé por qué lo hacen. Y esa manía de meter a alguien que no es conocido ni famoso. ¿Qué hace en ese programa que es para famosos? Es un programa para famosos en el que tienen que imitar a cantantes, a dúos o grupos. Pero no personas desconocidas.
Un sueño hecho realidad (II)
-¿Qué? ¿Vamos?
-¡Claro! Las damas primero.
-Aprende de un galán, bonito.
-Mira la víbora como saca su lengua viperina y sus uñas de pantera...
-Cuidadito Àngel que estamos nosotras aquí para defender a Mónica.
-Y a Marta si hace falta.
-Pero qué amores sois-dice Mónica sonriéndonos.
-Ay gracias bonita-me dice Marta pasando su brazo por encima de mis hombros.
Vamos caminando por el pasillo y salimos de Getmusic. Nosotras nos dejamos guiar por ellos y que nos lleven donde suelan ir a tomar algo.
-Vamos a un sitio cerca, porque sino no entramos en el coche-dice Mónica.
-No pasa nada-dice Eva.
-Donde vosotros queráis-dice Silvia.
Vamos caminando con ellos. Marta y Mónica se han cogido por el brazo y van juntas. Y Carlos, para imitarlas, coge del brazo a Àngel. Nos reímos de la imagen que están dando porque están imitándolas en todo, jajaja.
-¿Pasa algo?-pregunta Mónica girándose tras oír las risas.
Àngel y Carlos disimulan y nos reímos aún más si cabe.
-Nada, nada...-dice Àngel.
Llegamos a un bar de la zona y entramos riéndonos. Vamos a una mesa y nos sentamos. Tenemos que juntar otra mesa porque si no no entramos en una.
-¿Qué queréis?-pregunta Carlos.
Apunta lo que le decimos en una hoja y guarda el boli.
-¿Quieren algo más?-pregunta como si fuera un camarero.
-Jaja, no gracias-dice Marta sonriendo. Carlos se va a la barra a pedir.-¿Éste siempre es así?-le pregunta Marta a Mónica.
-Ya le irás conociendo, pero sí. Nos reímos mucho con él.
-A ver si poco a poco nos conocemos, que somos de fiar-le dice Àngel.
-Sobre todo tú, ¿no?-le pregunta Marta.
-Yo el que más-dice Àngel.
Me empiezo a reír y contagio a Silvia y a Eva.
-¿Qué pasa? ¿A qué vienen estas risas? ¿Acaso no me creéis?-nos pregunta Àngel.
-Ni ellas se lo creen, guapa-le dice Mónica a Àngel.
-A ver... jajaja-digo intentando no reírme para hablar-no te conocemos mucho, pero por lo que vemos...
-Alguna vez hemos pensado en matarte por meterte con Mónica...-dice Silvia.
-¡Ahí lo tienes!-le dice Mónica chinchándole.
Vuelve Carlos con los cafés que han pedido Mónica y Marta.
-Te ayudo-se ofrece Àngel levantándose.
-Tú lo que no quieres es escuchar cosas tuyas, ¿eh?-le dice Marta sonriendo.
Àngel la mira y sigue a Carlos a la barra.
-¡Claro! Las damas primero.
-Aprende de un galán, bonito.
-Mira la víbora como saca su lengua viperina y sus uñas de pantera...
-Cuidadito Àngel que estamos nosotras aquí para defender a Mónica.
-Y a Marta si hace falta.
-Pero qué amores sois-dice Mónica sonriéndonos.
-Ay gracias bonita-me dice Marta pasando su brazo por encima de mis hombros.
Vamos caminando por el pasillo y salimos de Getmusic. Nosotras nos dejamos guiar por ellos y que nos lleven donde suelan ir a tomar algo.
-Vamos a un sitio cerca, porque sino no entramos en el coche-dice Mónica.
-No pasa nada-dice Eva.
-Donde vosotros queráis-dice Silvia.
Vamos caminando con ellos. Marta y Mónica se han cogido por el brazo y van juntas. Y Carlos, para imitarlas, coge del brazo a Àngel. Nos reímos de la imagen que están dando porque están imitándolas en todo, jajaja.
-¿Pasa algo?-pregunta Mónica girándose tras oír las risas.
Àngel y Carlos disimulan y nos reímos aún más si cabe.
-Nada, nada...-dice Àngel.
Llegamos a un bar de la zona y entramos riéndonos. Vamos a una mesa y nos sentamos. Tenemos que juntar otra mesa porque si no no entramos en una.
-¿Qué queréis?-pregunta Carlos.
Apunta lo que le decimos en una hoja y guarda el boli.
-¿Quieren algo más?-pregunta como si fuera un camarero.
-Jaja, no gracias-dice Marta sonriendo. Carlos se va a la barra a pedir.-¿Éste siempre es así?-le pregunta Marta a Mónica.
-Ya le irás conociendo, pero sí. Nos reímos mucho con él.
-A ver si poco a poco nos conocemos, que somos de fiar-le dice Àngel.
-Sobre todo tú, ¿no?-le pregunta Marta.
-Yo el que más-dice Àngel.
Me empiezo a reír y contagio a Silvia y a Eva.
-¿Qué pasa? ¿A qué vienen estas risas? ¿Acaso no me creéis?-nos pregunta Àngel.
-Ni ellas se lo creen, guapa-le dice Mónica a Àngel.
-A ver... jajaja-digo intentando no reírme para hablar-no te conocemos mucho, pero por lo que vemos...
-Alguna vez hemos pensado en matarte por meterte con Mónica...-dice Silvia.
-¡Ahí lo tienes!-le dice Mónica chinchándole.
Vuelve Carlos con los cafés que han pedido Mónica y Marta.
-Te ayudo-se ofrece Àngel levantándose.
-Tú lo que no quieres es escuchar cosas tuyas, ¿eh?-le dice Marta sonriendo.
Àngel la mira y sigue a Carlos a la barra.
Escuela de tontacos
Sólo era una idea que habíamos hablado en broma, pero la verdad es que estaría muy bien. Aprovechando mi viaje a Madrid, me pasaría por la calle Alcalá e iría a la salida a verla y a comentarle lo de la idea. Tal vez no tendría que ir o tal vez no se parase, pero al menos había que intentarlo. A las 6 paso por la puerta. Está abierta y entran y salen miembros del equipo. Están con su camiseta de El Hormiguero. Me pongo al lado de la puerta y espero a que llegasen los colaboradores. ¿Tendría suerte? Sólo la espera me lo diría. Es una tarde fría y según va pasando el tiempo, va refrescando aún más. Me subo el cuello de la chamarra. A los primeros que veo llegar son a Marron, El hombre de Negro, Juan y Damián. El siguiente es Pablo Motos. Me acerco a él.
-¿Hoy viene Anna?
-Sí, pero vendrá más tarde-me dice y se entra a plató.
A eso de las 7:30 veo llegar a la rubia. Viene con una chamarra verde, bufanda y las manos metidas en los bolsillos. Viene andando deprisa, casi corriendo.
-¡Anna! ¡Anna!
-Lo siento, llego tarde.
-¿A la salida?
-Claro.
Me voy del lugar y voy caminando buscando algún sitio donde resguardarme del frío. Veo un McDonald's cerca y entro. Es el sitio que necesito ahora mismo: un sitio donde resguardarme del frío y un sitio para comer. Voy a la barra y pido una Coca-Cola y un donut. Aún es pronto para cenar y sólo voy a picar algo para que el tiempo pase más deprisa y me quite esta gusa.
A eso de las 9 ó 9:30 vuelvo a ir a la barra a pedir un menú de hamburguesa, patatas, otra Coca-Cola y un pastel de oreo. Me apetece algo dulce y eso de postre entra de lujo. Sé que El Hormiguero dura hasta las 22:30 más o menos pero será mejor que vaya antes, no vaya a ser que Anna se vaya en cuanto acabe su sección. Así que cuando son las 22:00 salgo del McDonald's y vuelvo a la puerta donde les he visto entrar. Veo a bastante gente en la calle y una grúa enorme. También hay una plataforma con 2 colores. A las 22:15 veo salir a Pablo Motos, Carlos Sobera, Paula Vázquez, Jorge Fernández y Santi Millán. Aprovechando que la gente está viendo el reto entre Jorge y Santi, Anna sale por la puerta. Nadie se percata, pero yo me doy cuenta y voy donde ella.
-¡Hola!
-Hola. Verás te quería comentar una cosilla...
-De acuerdo-me dice con su sonrisa.
-A lo mejor te parece una tontería, pero a unas amigas y a mí se nos ha ocurrido que podríais montar los tontacos una escuela.
-Una escuela, ¿para qué?-me pregunta extrañada y su cara lo refleja.
-Una escuela para hacer reír, para aprender a hacer reír como vosotros, los tontacos. Sois unos maestros para muchos de nosotros.
-Déjame que lo hable con Flo que es el que decide estas cosas y te comento. ¿Estarás por aquí estos días? Podríamos quedar en cuanto me dé la contestación.
-Voy a estar hasta el domingo.
-Dame tu número y te llamo. Llamaré a Flo esta noche o mañana y a ver qué me cuenta.
-Vale, ¡gracias!
-Nada, gracias a ti-me da 2 besos y se va. De repente se vuelve y viene de nuevo donde mí-Por cierto, ¿cómo te llamas?
-Vanessa
-¿Hoy viene Anna?
-Sí, pero vendrá más tarde-me dice y se entra a plató.
A eso de las 7:30 veo llegar a la rubia. Viene con una chamarra verde, bufanda y las manos metidas en los bolsillos. Viene andando deprisa, casi corriendo.
-¡Anna! ¡Anna!
-Lo siento, llego tarde.
-¿A la salida?
-Claro.
Me voy del lugar y voy caminando buscando algún sitio donde resguardarme del frío. Veo un McDonald's cerca y entro. Es el sitio que necesito ahora mismo: un sitio donde resguardarme del frío y un sitio para comer. Voy a la barra y pido una Coca-Cola y un donut. Aún es pronto para cenar y sólo voy a picar algo para que el tiempo pase más deprisa y me quite esta gusa.
A eso de las 9 ó 9:30 vuelvo a ir a la barra a pedir un menú de hamburguesa, patatas, otra Coca-Cola y un pastel de oreo. Me apetece algo dulce y eso de postre entra de lujo. Sé que El Hormiguero dura hasta las 22:30 más o menos pero será mejor que vaya antes, no vaya a ser que Anna se vaya en cuanto acabe su sección. Así que cuando son las 22:00 salgo del McDonald's y vuelvo a la puerta donde les he visto entrar. Veo a bastante gente en la calle y una grúa enorme. También hay una plataforma con 2 colores. A las 22:15 veo salir a Pablo Motos, Carlos Sobera, Paula Vázquez, Jorge Fernández y Santi Millán. Aprovechando que la gente está viendo el reto entre Jorge y Santi, Anna sale por la puerta. Nadie se percata, pero yo me doy cuenta y voy donde ella.
-¡Hola!
-Hola. Verás te quería comentar una cosilla...
-De acuerdo-me dice con su sonrisa.
-A lo mejor te parece una tontería, pero a unas amigas y a mí se nos ha ocurrido que podríais montar los tontacos una escuela.
-Una escuela, ¿para qué?-me pregunta extrañada y su cara lo refleja.
-Una escuela para hacer reír, para aprender a hacer reír como vosotros, los tontacos. Sois unos maestros para muchos de nosotros.
-Déjame que lo hable con Flo que es el que decide estas cosas y te comento. ¿Estarás por aquí estos días? Podríamos quedar en cuanto me dé la contestación.
-Voy a estar hasta el domingo.
-Dame tu número y te llamo. Llamaré a Flo esta noche o mañana y a ver qué me cuenta.
-Vale, ¡gracias!
-Nada, gracias a ti-me da 2 besos y se va. De repente se vuelve y viene de nuevo donde mí-Por cierto, ¿cómo te llamas?
-Vanessa
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Mañana será otro día
No me puedo creer que mi propio hermano me haya quitado el regalo y a Matilde, la única chica que me ha gustado de verdad. Si es que de bueno, soy tonto. Ya está bien de ser el bueno, ya estoy harto de aguantar. Hoy he explotado con el pitufo, el pelo cohete y he descargado mi ira contra él. Como consecuencia he sido enviado a la sala de meditación y aquí estoy pasando la tarde. A eso del fin de la tarde, cuando el sol se está poniendo, la puerta se abre. Me giro para ver quién viene y es Falconetti, el dire.
-Vaya, vaya. El hermanito bueno ha venido de visita...-dice sonriendo y con ironía.
-¡Pues no he venido a quedarme!
-Mira hijo: en todas las familias hay una oveja negra. Deja que tu hermano se quede ese puesto.
-¡Si estoy en este colegio es porque también soy malo!
-¡Anda! No digas tonterías. Todos sabemos que vas a remolque de tu hermano.
-¡Él es un zoquete y un cabeza hueca! Yo soy el que piensa.
-Ya...
Le miro con odio porque no me cree y se ríe de lo que estoy diciendo. Va a tener razones para creerme.
-¿Qué quieres que haga para demostrártelo? Puedo insultar sin que se den cuenta... ¿Y sabes qué? ¡Que paso de ti y de tus estúpidas reglas!
-Cuidadito con el lenguaje...
-¡Te lo dije!
-Esto no va contigo, chaval.
-¿Y tú qué sabes? ¡No me conoces!
-Te quedas hasta mañana aquí para que recapacites.
Le miro con una media sonrisa como diciendo que me da igual. Falconetti se da la vuelta para salir. Me mira por última vez y sale cerrando la puerta. Me he quedado de nuevo sólo, pero me da igual. Ni él ni nadie me van a hacer callar. Me siento en el suelo y dejo que el sueño me invada. Me tumbo en el suelo buscando la postura más cómoda para dormir. Mañana será otro día.
-Vaya, vaya. El hermanito bueno ha venido de visita...-dice sonriendo y con ironía.
-¡Pues no he venido a quedarme!
-Mira hijo: en todas las familias hay una oveja negra. Deja que tu hermano se quede ese puesto.
-¡Si estoy en este colegio es porque también soy malo!
-¡Anda! No digas tonterías. Todos sabemos que vas a remolque de tu hermano.
-¡Él es un zoquete y un cabeza hueca! Yo soy el que piensa.
-Ya...
Le miro con odio porque no me cree y se ríe de lo que estoy diciendo. Va a tener razones para creerme.
-¿Qué quieres que haga para demostrártelo? Puedo insultar sin que se den cuenta... ¿Y sabes qué? ¡Que paso de ti y de tus estúpidas reglas!
-Cuidadito con el lenguaje...
-¡Te lo dije!
-Esto no va contigo, chaval.
-¿Y tú qué sabes? ¡No me conoces!
-Te quedas hasta mañana aquí para que recapacites.
Le miro con una media sonrisa como diciendo que me da igual. Falconetti se da la vuelta para salir. Me mira por última vez y sale cerrando la puerta. Me he quedado de nuevo sólo, pero me da igual. Ni él ni nadie me van a hacer callar. Me siento en el suelo y dejo que el sueño me invada. Me tumbo en el suelo buscando la postura más cómoda para dormir. Mañana será otro día.
Zipi y Zape y el club de la canica, versión
Una nueva amiga que será para toda la vida (II)
-¿Y cuántos años tienes?
Mónica pone 4 dedos y se los enseña.
-¿Y tú?
-Yo no los puedo poner con los dedos porque tengo más, tengo 12.
-¡Hala! Qué mayor...
-Pero tú también eres una niña mayor y crecerás mucho si comes.
-Pero es que no me gusta...
-¿Y qué te gusta?
-Cantar.
-¡A mí también! Y bailar. Si quieres, cuando acabemos de comer, cantamos y bailamos. ¿Te apetece?
-¡Sí!-dice emocionada mirando y sonriendo a Marta.
Marta se levanta y va a la cocina a pedir el segundo plato. Va con el plato al lado de Mónica para comer juntas. Se levanta una profesora de Marta y se acerca a la mesa.
-Lo siento Marta, pero no puedes comer aquí. Te tienes que ir a tu mesa.
-Déjame sólo hoy, por favor.
-Lo siento, pero no se puede.
La profesora se da la vuelta para volver a su mesa y Marta le hace un corte de mangas. Mónica lo ha visto y le pregunta.
-¿Qué es eso?
-¿Esto?-le pregunta a la niña. No sabe cómo explicárselo y no sabe dónde se ha metido por haberlo hecho delante de la niña.-Esto es para mostrar mi enfado con ella porque no me deja estar contigo.
-Pues yo quiero estar contigo...
-Lo siento-dice Marta poniendo cara triste.
-La odio, la odio y la odio-dice Mónica y hace un corte de mangas dirigido a la profesora de Marta.
-Pero, ¿qué haces?-le pregunta Marta en voz baja intentando bajarle la mano para que no la vean.
-Yo también estoy enfadada con ella. Y si tú no te quedas aquí, me voy contigo.
Mónica pone 4 dedos y se los enseña.
-¿Y tú?
-Yo no los puedo poner con los dedos porque tengo más, tengo 12.
-¡Hala! Qué mayor...
-Pero tú también eres una niña mayor y crecerás mucho si comes.
-Pero es que no me gusta...
-¿Y qué te gusta?
-Cantar.
-¡A mí también! Y bailar. Si quieres, cuando acabemos de comer, cantamos y bailamos. ¿Te apetece?
-¡Sí!-dice emocionada mirando y sonriendo a Marta.
Marta se levanta y va a la cocina a pedir el segundo plato. Va con el plato al lado de Mónica para comer juntas. Se levanta una profesora de Marta y se acerca a la mesa.
-Lo siento Marta, pero no puedes comer aquí. Te tienes que ir a tu mesa.
-Déjame sólo hoy, por favor.
-Lo siento, pero no se puede.
La profesora se da la vuelta para volver a su mesa y Marta le hace un corte de mangas. Mónica lo ha visto y le pregunta.
-¿Qué es eso?
-¿Esto?-le pregunta a la niña. No sabe cómo explicárselo y no sabe dónde se ha metido por haberlo hecho delante de la niña.-Esto es para mostrar mi enfado con ella porque no me deja estar contigo.
-Pues yo quiero estar contigo...
-Lo siento-dice Marta poniendo cara triste.
-La odio, la odio y la odio-dice Mónica y hace un corte de mangas dirigido a la profesora de Marta.
-Pero, ¿qué haces?-le pregunta Marta en voz baja intentando bajarle la mano para que no la vean.
-Yo también estoy enfadada con ella. Y si tú no te quedas aquí, me voy contigo.
martes, 19 de noviembre de 2013
Lo conseguimos (IV)
Eva vuelve a su sitio en la cueva para atraer a más gente para el sacrificio. Tiene que aprovechar las visitas para conseguir a más personas. En cuanto se acabasen las visitas, no irá más gente y no podrá hacer nada. Cada vez acude menos gente a su lamento porque la gente va a lo suyo y no se preocupan por los demás. Oye pedir ayuda a lo lejos. Vuelve a la casa para rodear y no toparse con los turistas y que no hagan preguntas. Se encuentra con las chicas que han ido con ella por el pasillo.
-Zer egiten duzue hemen? (¿Qué estáis haciendo aquí?).
-Eh... non dago logela? (¿Dónde está el salón?).
Eva pasa por delante de ellas, va rápido porque se conoce la casa. Las chicas tienen que aligerar para no perderla.
Llegan a una puerta, la abre.
-Hemen (Aquí).
Eva deja que pasen las chicas y se va por el pasillo para ir al pueblo. Llega a otra puerta, la abre y llega al bar familiar donde está su abuela.
-Neska, zer egin duzu hemen? (Niña, ¿qué haces aquí?).
-Laguntza eskatu entzun dut (he oído pedir ayuda).
-Bale (vale).
-Agur! (¡adiós!).
Eva sale del bar y sigue los gritos de ayuda para llegar a quien la esté pidiendo. Llega a un coche blanco pequeño. Antes de llegar al coche, se transforma en una chica joven. Sería raro ver a una niña sola y abriendo el maletero de un coche. Abre el maletero y ve a una chica atada de manos dentro. Sin decir ni una palabra la desata y la saca del maletero. La coge de la mano y se la lleva volando hasta la casa.
Estoy de pie observando el salón: los cuadros que tienen, los muebles son muy antiguos. Parece como si no estuviésemos en el siglo XXI. Es como si estuviésemos en el siglo XVI ó XVII. Pero eso no es posible. Simplemente les gustará las antigüedades a esta gente. Silvia está sentada en el sofá mirando a su alrededor, pero sin levantarse.
-¿No te parece esto un poco raro? No tienen corriente eléctrica ni nada que confirme que estamos en el siglo XXI...
-A mí me da igual. ¿Tú has visto que bien nos han atendido? Eso es lo que nos hacía falta a ambas...
-Sí, eso tienes razón. Pero... ¿y si son brujas?
-¿Y qué más da si lo son? Tú me dijiste una vez que no te daban miedo las brujas. Y si nos convierten, que sé que me lo vas a decir, a mí no me importa. Yo me quedaría a vivir aquí...-dice Silvia acomodándose en el sofá.
-La verdad es que yo también... ¿Y dónde se habrá metido Eva? Quedamos con ella en el ayuntamiento y no estaba cuando pasamos con el coche. No le habrá pasado nada, ¿no?
-No creo.
La puerta se abre de nuevo y vemos a una adolescente rubia, con medio lado rapado. La verdad es que me suena mucho esta chica. Detrás de ella entra una chica que me resulta muy familiar y veo que a Silvia también porque se echa hacia delante en el sofá.
-Zer egiten duzue hemen? (¿Qué estáis haciendo aquí?).
-Eh... non dago logela? (¿Dónde está el salón?).
Eva pasa por delante de ellas, va rápido porque se conoce la casa. Las chicas tienen que aligerar para no perderla.
Llegan a una puerta, la abre.
-Hemen (Aquí).
Eva deja que pasen las chicas y se va por el pasillo para ir al pueblo. Llega a otra puerta, la abre y llega al bar familiar donde está su abuela.
-Neska, zer egin duzu hemen? (Niña, ¿qué haces aquí?).
-Laguntza eskatu entzun dut (he oído pedir ayuda).
-Bale (vale).
-Agur! (¡adiós!).
Eva sale del bar y sigue los gritos de ayuda para llegar a quien la esté pidiendo. Llega a un coche blanco pequeño. Antes de llegar al coche, se transforma en una chica joven. Sería raro ver a una niña sola y abriendo el maletero de un coche. Abre el maletero y ve a una chica atada de manos dentro. Sin decir ni una palabra la desata y la saca del maletero. La coge de la mano y se la lleva volando hasta la casa.
Estoy de pie observando el salón: los cuadros que tienen, los muebles son muy antiguos. Parece como si no estuviésemos en el siglo XXI. Es como si estuviésemos en el siglo XVI ó XVII. Pero eso no es posible. Simplemente les gustará las antigüedades a esta gente. Silvia está sentada en el sofá mirando a su alrededor, pero sin levantarse.
-¿No te parece esto un poco raro? No tienen corriente eléctrica ni nada que confirme que estamos en el siglo XXI...
-A mí me da igual. ¿Tú has visto que bien nos han atendido? Eso es lo que nos hacía falta a ambas...
-Sí, eso tienes razón. Pero... ¿y si son brujas?
-¿Y qué más da si lo son? Tú me dijiste una vez que no te daban miedo las brujas. Y si nos convierten, que sé que me lo vas a decir, a mí no me importa. Yo me quedaría a vivir aquí...-dice Silvia acomodándose en el sofá.
-La verdad es que yo también... ¿Y dónde se habrá metido Eva? Quedamos con ella en el ayuntamiento y no estaba cuando pasamos con el coche. No le habrá pasado nada, ¿no?
-No creo.
La puerta se abre de nuevo y vemos a una adolescente rubia, con medio lado rapado. La verdad es que me suena mucho esta chica. Detrás de ella entra una chica que me resulta muy familiar y veo que a Silvia también porque se echa hacia delante en el sofá.
¡Qué importante es la risa!
O al menos la sonrisa. Ver sonreír a alguien o sonreír tú mismo es lo más bonito que hay. Con una sonrisa o una carcajada, la vida se te hace más llevadera, más feliz. Si sonríes, verás la vida de otra manera. Además dicen que la risa alarga la vida y evita las arrugas. Ejemplos, para mí, de personas que se ríen e intentan que nos les influyan los problemas de cara a los demás son Llum Barrera, Mónica Naranjo y Carolina Ferre. Las 3 son muy risueñas y sonríen y se ríen por todo o por casi todo. Casi siempre tienen una sonrisa en los labios. Pero sobre todo son los famosos ataques de Mónica llamados monicanarajitis. De esos ataques de risa que empiezas a reír y no puedes parar. Pues a ella se le saltan las lágrimas cada vez que se ríe de tanto reír. Y es una risa altamente contagiosa que es capaz de contagiártela a través de la pantalla. De hecho verla reír a ella, es el motor que me da fuerzas para seguir. Entre otras muchas cosas, ella es la que ha estado ahí sin enterarse apoyándome y sacando la sonrisa y la energía positiva que había perdido. Pero que gracias a ella, he recuperado.
Yo también he tenido algunos ataques de risa. La mayoría me han dado en clase. Sin ir más lejos, hoy me ha dado un ataque de risa tan fuerte que me he puesto roja y la cara súper caliente. Ha sido en clase de Inglés, en la academia. Todo ha empezado porque me he equivocado al leer. La profe se ha quedado alucinada y me ha preguntado. Me he empezado a reír que no podía seguir leyendo y he contagiado con mi risa a los demás de mi clase. Yo creo que hasta la profe se ha contagiado. Pero no ha sido el único ataque de risa que me ha dado. Se me ha pasado y he seguido leyendo. Pero al llegar a otra palabra, la he pronunciado mal. La palabra era increase y la he pronunciado incrisi. Ha dicho la profe entonces:
-Sí, estamos in crisis.
Y venga otra vez a reír. E intentaba seguir leyendo pero con los de mi clase riéndose era imposible. Y le he dicho a la profe:
-Es que se están riendo...
La profe se ha puesto los dedos en los oídos como queriendo decir que pasase de las risas. Pero es muy difícil ignorar las risas cuando las tienes al lado o muy cerca.
¿Veis? Cualquier tontería vale para reír. Tengo otra tontería con la que me reía y me daban ataques de risa también. Era cuando jugaba al ajedrez en clase con una amiga. Como no ganaba nunca y quería ganar, movía como me daba la gala las piezas. Entonces llegaba el profe y decía que así no se movían las piezas. Ahora mismo no sé qué me pasaba por la cabeza en esos momentos para que me empezase a reír. Y esos ataques de risa me duraban hasta la tarde que tenía Inglés (en el colegio). Es importante la risa para disfrutar de la vida, disfrutar de tu vida. La vida sólo es una y supongo que es mejor vivirla en alegría que en tristeza.
Ríete de ti mismo antes que el mundo se ría de ti.
Yo también he tenido algunos ataques de risa. La mayoría me han dado en clase. Sin ir más lejos, hoy me ha dado un ataque de risa tan fuerte que me he puesto roja y la cara súper caliente. Ha sido en clase de Inglés, en la academia. Todo ha empezado porque me he equivocado al leer. La profe se ha quedado alucinada y me ha preguntado. Me he empezado a reír que no podía seguir leyendo y he contagiado con mi risa a los demás de mi clase. Yo creo que hasta la profe se ha contagiado. Pero no ha sido el único ataque de risa que me ha dado. Se me ha pasado y he seguido leyendo. Pero al llegar a otra palabra, la he pronunciado mal. La palabra era increase y la he pronunciado incrisi. Ha dicho la profe entonces:
-Sí, estamos in crisis.
Y venga otra vez a reír. E intentaba seguir leyendo pero con los de mi clase riéndose era imposible. Y le he dicho a la profe:
-Es que se están riendo...
La profe se ha puesto los dedos en los oídos como queriendo decir que pasase de las risas. Pero es muy difícil ignorar las risas cuando las tienes al lado o muy cerca.
¿Veis? Cualquier tontería vale para reír. Tengo otra tontería con la que me reía y me daban ataques de risa también. Era cuando jugaba al ajedrez en clase con una amiga. Como no ganaba nunca y quería ganar, movía como me daba la gala las piezas. Entonces llegaba el profe y decía que así no se movían las piezas. Ahora mismo no sé qué me pasaba por la cabeza en esos momentos para que me empezase a reír. Y esos ataques de risa me duraban hasta la tarde que tenía Inglés (en el colegio). Es importante la risa para disfrutar de la vida, disfrutar de tu vida. La vida sólo es una y supongo que es mejor vivirla en alegría que en tristeza.
Ríete de ti mismo antes que el mundo se ría de ti.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Supersticiones
Bueno pues he tenido que escribir inmediatamente otro post porque se me había quedado en 13 y creo que el 13 da mala suerte. Hay muchas supersticiones: martes y 13, gatos negros que se te cruzan en el camino, que se te caiga la sal, que se te rompa un espejo, pasar por debajo de una escalera, decir suerte en el teatro (por eso se dice mucha mierda) y el color amarillo encima de un escenario. Y me las creo todas porque soy así de supersticiosa. De hecho creo que todo lo malo que me ha pasado a partir de que lo dejé en teatro, se debe a que este año acabe en este número tan maldito. Y mira que es una casualidad o una desgracia que mi color favorito sea el amarillo y dé mala suerte en el teatro. Así que nada, no se puede llevar nada amarillo. Por eso cuando iba a las clases de teatro, a los ensayos y en la obra de teatro no llevé nada amarillo. Lo de la escalera no me afecta directamente pero no paso (si me es posible) por debajo de un andamio, porque para mí es lo mismo que una escalera. Y con los gatos negros, pues... si se puede evitar no cruzarme con ninguno de ese color mejor que mejor. Y ya ni os cuento el día que toca martes y 13. Normalmente no me pasa nada pero si me pasa algo malo, le echo la culpa al día y a la mala suerte.
Puede que sea una tontería, como me dice mi padre, pero no puedo evitar en que la mala suerte existe y que hay personas que la atraen (las que son llamadas gafes). Puede que sea el destino o el karma que a uno le pase una cosa y a otro otra. Pero más que el destino, yo creo que es la suerte de cada uno. Según oí una vez, hay algunos que nacen con estrella y otros que nacen estrellados. Yo no sé de qué tipo seré pero lo que es este año me está yendo de pena. Espero que al año que viene, que ya no es maldito ni es número de mala suerte, me vaya mejor.
Puede que sea una tontería, como me dice mi padre, pero no puedo evitar en que la mala suerte existe y que hay personas que la atraen (las que son llamadas gafes). Puede que sea el destino o el karma que a uno le pase una cosa y a otro otra. Pero más que el destino, yo creo que es la suerte de cada uno. Según oí una vez, hay algunos que nacen con estrella y otros que nacen estrellados. Yo no sé de qué tipo seré pero lo que es este año me está yendo de pena. Espero que al año que viene, que ya no es maldito ni es número de mala suerte, me vaya mejor.
Una quedada especial
Las 3 amigas estaban en el bus. Habían quedado en Madrid para visitar y desde allí ir a Andalucía. Habían estado 2 días en Madrid visitando los lugares recomendados y paseando por la ciudad. Camino de Jaén estaban y allí les esperaría un coche que habían alquilado para ir a Alcalá la Real. Tras el recorrido, que se hace largo, llegan a Jaén. En la puerta de la estación de autobuses les espera el coche que han alquilado. Les han dado todos los datos para que lo puedan identificar. La que va a conducir vuelve tras sus pasos para pedir las llaves del coche. Se las dan y vuelve a la calle.
-Ni que hubieras visto por primera vez un coche... ¡Vamos!
Se montan en el coche y se ponen los cinturones de seguridad. Lo primero que hace es conectar el GPS para que le marque el camino. No ha ido nunca y se puede perder y puede aparecer en Argelia. Mejor asegurarse que luego lamentarse y rectificar volviendo atrás.
-¿Y cómo creéis que será el pueblo? ¿Estará ella allí?
-Tranquilízate Silvia, que te va a dar algo.
-Es que por fin vamos a conocerla y vamos a ver su pueblo. ¿Te mandó la contestación al mensaje?
-Sí. Y tranquila tú también Noe que a este paso no llegáis a conocerla porque os va a dar algo por el camino antes de llegar.
-A mí me va a dar cuando esté con ella.
-Y a mí.
-Si os entiendo, a mí me pasa lo mismo con mis ídolos pero solo me tiemblan las piernas. No me da un chungo allí mismo. Como mucho me pongo a llorar de la emoción.
-No me puedo creer que la vayamos a conocer y que hayamos quedado con ella. Esto es como un sueño.
-¡Ni que lo digas Noe! No me voy a olvidar de esto jamás. Y gracias Vane-le dice sonriendo desde el asiento trasero del coche.
-¡Eso! Gracias-le dice Noelia también sonriendo.
-No es nada. No me cuesta nada haceros felices.
-La siguiente excursión será para conocer a Mónica.
-Gracias, pero no os preocupéis. Ya la conoceré.
-Nada, nada. Te llevamos a Barcelona para que la conozcas y de paso la conocemos nosotras.
-Si tuviéramos que conocer a todos nuestros ídolos, habría que ir a todos los rincones del país y a otros países...
-¡Pues se va!
Al llegar ven a una chica esperando. Silvia y Noelia se empiezan a poner nerviosa y a hiperventilar.
-Tranquilas ¿eh?
-Vale, vale... Pero es que mira quien está ahí...
Aparca el coche y apaga el contacto. Se baja del coche y sus amigas la siguen. Pero se quedan rezagadas y al llegar frente a ellas, se quedan cortadas y sin saber qué decir ni cómo reaccionar.
-¡Hola chicas!
-Hola Roko. Aquí te traigo a 2 de tus rokistas de las que te hablé.
-Vayamos a dar una vuelta y me cuentan cosicas de ustedes.
-Ni que hubieras visto por primera vez un coche... ¡Vamos!
Se montan en el coche y se ponen los cinturones de seguridad. Lo primero que hace es conectar el GPS para que le marque el camino. No ha ido nunca y se puede perder y puede aparecer en Argelia. Mejor asegurarse que luego lamentarse y rectificar volviendo atrás.
-¿Y cómo creéis que será el pueblo? ¿Estará ella allí?
-Tranquilízate Silvia, que te va a dar algo.
-Es que por fin vamos a conocerla y vamos a ver su pueblo. ¿Te mandó la contestación al mensaje?
-Sí. Y tranquila tú también Noe que a este paso no llegáis a conocerla porque os va a dar algo por el camino antes de llegar.
-A mí me va a dar cuando esté con ella.
-Y a mí.
-Si os entiendo, a mí me pasa lo mismo con mis ídolos pero solo me tiemblan las piernas. No me da un chungo allí mismo. Como mucho me pongo a llorar de la emoción.
-No me puedo creer que la vayamos a conocer y que hayamos quedado con ella. Esto es como un sueño.
-¡Ni que lo digas Noe! No me voy a olvidar de esto jamás. Y gracias Vane-le dice sonriendo desde el asiento trasero del coche.
-¡Eso! Gracias-le dice Noelia también sonriendo.
-No es nada. No me cuesta nada haceros felices.
-La siguiente excursión será para conocer a Mónica.
-Gracias, pero no os preocupéis. Ya la conoceré.
-Nada, nada. Te llevamos a Barcelona para que la conozcas y de paso la conocemos nosotras.
-Si tuviéramos que conocer a todos nuestros ídolos, habría que ir a todos los rincones del país y a otros países...
-¡Pues se va!
Al llegar ven a una chica esperando. Silvia y Noelia se empiezan a poner nerviosa y a hiperventilar.
-Tranquilas ¿eh?
-Vale, vale... Pero es que mira quien está ahí...
Aparca el coche y apaga el contacto. Se baja del coche y sus amigas la siguen. Pero se quedan rezagadas y al llegar frente a ellas, se quedan cortadas y sin saber qué decir ni cómo reaccionar.
-¡Hola chicas!
-Hola Roko. Aquí te traigo a 2 de tus rokistas de las que te hablé.
-Vayamos a dar una vuelta y me cuentan cosicas de ustedes.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Una nueva amiga que será para toda la vida
Era su primer día de colegio. Su madre le había preparado la mochila antes de ir a su habitación y despertarla. Deja el zumo de naranja encima de la mesa de la cocina. Opina que debe desayunar en la cocina porque si no se distrae con la tele y no llegan al colegio. Sube a su habitación tras subir las escaleras y abre la puerta. Ella todavía está dormida, acurrucada en la cama y arropada. Está tan bonita dormidita, parece un angelito. Pero su madre sabe que la tiene que despertar porque es su deber ir a clase. Y el primer día ya no puede llegar tarde.
-Cariño, que vas a llegar tarde al cole-le dice al lado de su cama y dándole toquecitos en el brazo.
La madre enciende la luz y busca en el armario la ropa para ponérsela. La pequeña abre sus ojos y bostezando se estira y se sienta en la cama. Su madre le saca unos pantalones de pana rosas, una camiseta, rosa también, y un jersey. Coge la ropa en una mano y a su hija con la otra y baja las escaleras. Deja la ropa en el sofá y va a la cocina donde ya tiene el desayuno en la mesa: un zumo de naranja para su hija y un café para ella. La niña está medio dormida.
-Hija! Cuidado que viertes el zumo!-le advierte su madre.
La madre se bebe rápido el café y se pone al lado de su hija para darle el zumo para que no se manche. Así acaba antes de desayunar. La baja de la silla y le da la mano para ir al salón. Enciende la tele y le pone los dibujos animados. Como si le hubieran dado una descarga, la niña abre los ojos y se queda fija en los dibujos mientras su madre la viste. Termina de vestirla y sube a despedirse de su marido y ella de su padre. Coge el cepillo y la peina y le hace una coleta alta. Bajan y salen de casa con su mochilita a la espalda. La pone en la sillita del coche y le pone el cinturón. Se monta al volante, se pone el cinturón y arranca el coche.
-¿Qué? ¿Tienes ganas de empezar el cole?
-Sí y así veo a Sara, a Raquel y a los demás de mi clase.
-Y no te olvides de la profe, que es muy buena contigo.
-Sí, pero... con ella no juego. No tiene mi edad... Es mayor que yo...
-Porque es la profe, pero seguro que también juega con vosotros.
-Pero nos manda hacer cosas...
-Uy pobre que te manda trabajar...-ironiza.
-Es que mamá... soy muy pequeña para trabajar.
-Anda que...-ríe ante el comentario-Tú lo que tienes es un morro...-dice riéndose.
Busca aparcamiento para dejar el coche y acompañar a su hija hasta el colegio. Ve un sitio libre y va hacia allí. Aparca y se baja del coche. Desata a su hija y la baja del coche. Le coge la mano, aunque ésta echa los brazos para que la coja. La hace ir andando porque si no se va a acostumbrar a ir en brazos y ya tiene 4 años.
Cuando toca el timbre, viene la profesora y los niños en fila la siguen hasta la clase. Los padres se van. Hay un niño nuevo y la profesora lo presenta.
-Niños, éste es Àngel y estará este año con nosotros. Puedes sentarte ahí, cariño-le dice al pequeño en un sitio libre que hay al lado de Mónica.
-¿Y tú de dónde eres?-le pregunta Mónica para entablar conversación con el recién llegado.
-Yo no hablo con niñas y menos con niñas pijas-le dice Àngel.
-¿A qué te rompo las gafas?
-Las niñas no tenéis fuerza para eso.
Mónica le da un bofetón a Àngel y hace que se le caigan las gafas al suelo. Blanca, la profesora, lo ha visto y dice:
-Señorita Naranjo, vaya al rincón de pensar.
El rincón de pensar es un banco que tienen al fondo de la clase en el que se sientan para que piensen en lo que han hecho.
-Ha empezado él, profe...-protesta Mónica con lágrimas en los ojos
-¡Mentirosa! ¡Has empezado tú!-le contesta Àngel.
-Bueno, basta los 2. Mal empezamos Àngel, como sigas así voy a tener que llamar a tus padres.
Mónica le saca la lengua a Àngel. Blanca le da un toquecito en el hombro.
-Y a los tuyos también. Y ahora, allí-le dice señalando el banco.
Llega la hora de comer y Mónica se queda al comedor. Hoy hay puré de guisantes y no le gusta. Está sentada sin coger la cuchara. Y la cuidadora de comedor le ha dicho que hasta que no se lo coma, no se va a levantar de la silla. A unas mesas más allá, una niña rubia tampoco quiere comer. Juega con la cuchara dándole vueltas al puré en el plato.
-Marta, te pongo el segundo si ayudas a esa niña-dice señalando a Mónica-a comer.
-¡Vale!
Se levanta contenta y va a la mesa de los de Infantil. Cualquier cosa con tal de librarse del puré. Coge una silla vacía y se sienta a su lado.
-¡Hola!-la saluda con una sonrisa.
-Hola
-¿Te gusta?
-No...
-Te cuento un secreto-Mónica asiente-a mí tampoco, pero hay que comer un poco para que vean que comemos y nos dejen en paz. Luego quieres salir a jugar, ¿no?
-Sí...
-Pues hay que comer un poquito y luego sales a jugar con tus amigos.
Marta sonríe a Mónica y coge la cuchara llenándola de puré. Mónica abre un poco la boca, lo justo para que entre un poco la cuchara.
-vale, lo he pillado. Menos cantidad-le dice Marta sonriéndola.
Echa el resto de la cuchara en el plato y deja sólo un poco en la cuchara para dárselo a la niña.
-¿Y cómo te llamas?
-Marta. ¿Y tú?
-Mónica.
-Cariño, que vas a llegar tarde al cole-le dice al lado de su cama y dándole toquecitos en el brazo.
La madre enciende la luz y busca en el armario la ropa para ponérsela. La pequeña abre sus ojos y bostezando se estira y se sienta en la cama. Su madre le saca unos pantalones de pana rosas, una camiseta, rosa también, y un jersey. Coge la ropa en una mano y a su hija con la otra y baja las escaleras. Deja la ropa en el sofá y va a la cocina donde ya tiene el desayuno en la mesa: un zumo de naranja para su hija y un café para ella. La niña está medio dormida.
-Hija! Cuidado que viertes el zumo!-le advierte su madre.
La madre se bebe rápido el café y se pone al lado de su hija para darle el zumo para que no se manche. Así acaba antes de desayunar. La baja de la silla y le da la mano para ir al salón. Enciende la tele y le pone los dibujos animados. Como si le hubieran dado una descarga, la niña abre los ojos y se queda fija en los dibujos mientras su madre la viste. Termina de vestirla y sube a despedirse de su marido y ella de su padre. Coge el cepillo y la peina y le hace una coleta alta. Bajan y salen de casa con su mochilita a la espalda. La pone en la sillita del coche y le pone el cinturón. Se monta al volante, se pone el cinturón y arranca el coche.
-¿Qué? ¿Tienes ganas de empezar el cole?
-Sí y así veo a Sara, a Raquel y a los demás de mi clase.
-Y no te olvides de la profe, que es muy buena contigo.
-Sí, pero... con ella no juego. No tiene mi edad... Es mayor que yo...
-Porque es la profe, pero seguro que también juega con vosotros.
-Pero nos manda hacer cosas...
-Uy pobre que te manda trabajar...-ironiza.
-Es que mamá... soy muy pequeña para trabajar.
-Anda que...-ríe ante el comentario-Tú lo que tienes es un morro...-dice riéndose.
Busca aparcamiento para dejar el coche y acompañar a su hija hasta el colegio. Ve un sitio libre y va hacia allí. Aparca y se baja del coche. Desata a su hija y la baja del coche. Le coge la mano, aunque ésta echa los brazos para que la coja. La hace ir andando porque si no se va a acostumbrar a ir en brazos y ya tiene 4 años.
Cuando toca el timbre, viene la profesora y los niños en fila la siguen hasta la clase. Los padres se van. Hay un niño nuevo y la profesora lo presenta.
-Niños, éste es Àngel y estará este año con nosotros. Puedes sentarte ahí, cariño-le dice al pequeño en un sitio libre que hay al lado de Mónica.
-¿Y tú de dónde eres?-le pregunta Mónica para entablar conversación con el recién llegado.
-Yo no hablo con niñas y menos con niñas pijas-le dice Àngel.
-¿A qué te rompo las gafas?
-Las niñas no tenéis fuerza para eso.
Mónica le da un bofetón a Àngel y hace que se le caigan las gafas al suelo. Blanca, la profesora, lo ha visto y dice:
-Señorita Naranjo, vaya al rincón de pensar.
El rincón de pensar es un banco que tienen al fondo de la clase en el que se sientan para que piensen en lo que han hecho.
-Ha empezado él, profe...-protesta Mónica con lágrimas en los ojos
-¡Mentirosa! ¡Has empezado tú!-le contesta Àngel.
-Bueno, basta los 2. Mal empezamos Àngel, como sigas así voy a tener que llamar a tus padres.
Mónica le saca la lengua a Àngel. Blanca le da un toquecito en el hombro.
-Y a los tuyos también. Y ahora, allí-le dice señalando el banco.
Llega la hora de comer y Mónica se queda al comedor. Hoy hay puré de guisantes y no le gusta. Está sentada sin coger la cuchara. Y la cuidadora de comedor le ha dicho que hasta que no se lo coma, no se va a levantar de la silla. A unas mesas más allá, una niña rubia tampoco quiere comer. Juega con la cuchara dándole vueltas al puré en el plato.
-Marta, te pongo el segundo si ayudas a esa niña-dice señalando a Mónica-a comer.
-¡Vale!
Se levanta contenta y va a la mesa de los de Infantil. Cualquier cosa con tal de librarse del puré. Coge una silla vacía y se sienta a su lado.
-¡Hola!-la saluda con una sonrisa.
-Hola
-¿Te gusta?
-No...
-Te cuento un secreto-Mónica asiente-a mí tampoco, pero hay que comer un poco para que vean que comemos y nos dejen en paz. Luego quieres salir a jugar, ¿no?
-Sí...
-Pues hay que comer un poquito y luego sales a jugar con tus amigos.
Marta sonríe a Mónica y coge la cuchara llenándola de puré. Mónica abre un poco la boca, lo justo para que entre un poco la cuchara.
-vale, lo he pillado. Menos cantidad-le dice Marta sonriéndola.
Echa el resto de la cuchara en el plato y deja sólo un poco en la cuchara para dárselo a la niña.
-¿Y cómo te llamas?
-Marta. ¿Y tú?
-Mónica.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Ídolos
¿Quién ha dicho que en la vida sólo se pueda tener un ídolo? Yo tengo más de un ídolo y a todos los admiro con la misma devoción. Porque no estoy hecha para una persona sola. Las personas que me llegan, me llegan y las admiro tanto que me convierto en fan y ellos/ellas, en mis ídolos e ídolas. Algunos fans tienen nombre: yo pertenezco a algunos grupos donde los fans tienen nombre: camelera, angelesista, naranjista, martahazista, simonera, llacera, arturista y simonera. Sin embargo otros no tenemos nombre de fan: Carlota García, Ismael Martínez, María del Monte, Javi de Pecos, Llum Barrera...
He tenido la gran suerte, o me he encontrado con situaciones que lo han propiciado, de ver a muchos de mis ídolos. Y a eso se suma unos cuantos famosos más que he visto, conocido, hablado con ellos a lo largo de mi vida. El primero fue Carlos Sobera cuando tenía 15 años y creo que desde entonces no he parado de conocer famosos. Vale que también me lo he tenido que currar yendo al teatro, a conciertos o buscarle a la salida. Pero si te lo curras y te lo propones, tal vez llegues a conseguirlo. El último famoso que he tenido la oportunidad de conocer ha sido Santiago Segura hará cosa de 1 mes. Me avisó una amiga por twitter y por whatsapp que estaba cerca de donde yo vivo. Así que no me lo pensé 2 veces y me fui a ver si conseguía verle. Acababa de llegar a casa. Apenas dejé las cosas y volví a coger el bolso para irme a Bilbao a conocerlo, si es que podía. Cogí el metro, me bajé en la parada y fui andando, casi corriendo hasta el lugar. Llovía, pero no me importaba la lluvia. Mi pensamiento estaba en que podría conocer a Santiago. Al llegar al lugar pregunté al de seguridad si todavía se podría entrar (habían pasado 20 minutos desde que había empezado la entrevista que le iba a hacer Santiago a un dibujante de comics) y me dijo que estaba lleno. Así que salí y por suerte, enfrente había un puesto de libros con un ordenador encendido donde se podía ver la entrevista que estaba teniendo lugar dentro. No me lo podía creer que lo tuviera tan cerca mío. Acabó y me acerqué a la puerta a esperar a que saliese. Le di 2 besos e intenté hacerme una foto con él, pero tenía prisa porque se iba a cenar. Pero como tenía que ir en la misma dirección en la que iba él, me armé de valor y me acerqué a él para pedirle una foto. La foto fue con el móvil porque no tenía batería en la cámara. La intenté hacer yo, pero estaba tan nerviosa que no me salió. Así que le pedí a uno de la organización que me la hiciese. Eché mi brazo por su cintura y sonreí. Me temblaban las piernas y no sé cómo pude llegar luego al bus. Al llegar a casa tenía ganas de gritar, de llorar de emoción. Y para acabar de rematar la tarde, mi amiga (la que me avisó que Santiago estaba en Bilbao) consiguió que me mencionase en twitter porque me incluyó en su tweet.
He tenido tantas experiencias buenas junto a mis ídolos. Son tantas y tan emocionantes... Todos soñamos con conocer a nuestro ídolo y poder abrazarlo para devolverle, aunque sea de ese modo, todo lo que nos hace sentir.
He tenido la gran suerte, o me he encontrado con situaciones que lo han propiciado, de ver a muchos de mis ídolos. Y a eso se suma unos cuantos famosos más que he visto, conocido, hablado con ellos a lo largo de mi vida. El primero fue Carlos Sobera cuando tenía 15 años y creo que desde entonces no he parado de conocer famosos. Vale que también me lo he tenido que currar yendo al teatro, a conciertos o buscarle a la salida. Pero si te lo curras y te lo propones, tal vez llegues a conseguirlo. El último famoso que he tenido la oportunidad de conocer ha sido Santiago Segura hará cosa de 1 mes. Me avisó una amiga por twitter y por whatsapp que estaba cerca de donde yo vivo. Así que no me lo pensé 2 veces y me fui a ver si conseguía verle. Acababa de llegar a casa. Apenas dejé las cosas y volví a coger el bolso para irme a Bilbao a conocerlo, si es que podía. Cogí el metro, me bajé en la parada y fui andando, casi corriendo hasta el lugar. Llovía, pero no me importaba la lluvia. Mi pensamiento estaba en que podría conocer a Santiago. Al llegar al lugar pregunté al de seguridad si todavía se podría entrar (habían pasado 20 minutos desde que había empezado la entrevista que le iba a hacer Santiago a un dibujante de comics) y me dijo que estaba lleno. Así que salí y por suerte, enfrente había un puesto de libros con un ordenador encendido donde se podía ver la entrevista que estaba teniendo lugar dentro. No me lo podía creer que lo tuviera tan cerca mío. Acabó y me acerqué a la puerta a esperar a que saliese. Le di 2 besos e intenté hacerme una foto con él, pero tenía prisa porque se iba a cenar. Pero como tenía que ir en la misma dirección en la que iba él, me armé de valor y me acerqué a él para pedirle una foto. La foto fue con el móvil porque no tenía batería en la cámara. La intenté hacer yo, pero estaba tan nerviosa que no me salió. Así que le pedí a uno de la organización que me la hiciese. Eché mi brazo por su cintura y sonreí. Me temblaban las piernas y no sé cómo pude llegar luego al bus. Al llegar a casa tenía ganas de gritar, de llorar de emoción. Y para acabar de rematar la tarde, mi amiga (la que me avisó que Santiago estaba en Bilbao) consiguió que me mencionase en twitter porque me incluyó en su tweet.
He tenido tantas experiencias buenas junto a mis ídolos. Son tantas y tan emocionantes... Todos soñamos con conocer a nuestro ídolo y poder abrazarlo para devolverle, aunque sea de ese modo, todo lo que nos hace sentir.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Un sueño hecho realidad
Nos acercamos a la mesa del jurado. Allí está ella, tan guapa como siempre. Ese vestido le queda genial. Pero ¿qué no le queda bien a esta mujer?
-Mónica...-le dice Àngel señalándonos con la cabeza.
-Amores-nos dice sonriendo.
Mientras Silvia y Eva están dándole 2 besos y un abrazo a Mónica, me acerco a Marta.
-Me he encantado como has estado hoy.
-Ay gracias...
-Sois geniales las 2-les digo a Mónica y Marta.
-¿Nos podemos hacer una foto?-pregunta Silvia.
-Claro, amore. Carlitos ¿nos la puedes hacer?
-¡Claro!
El flash salta dejando inmortalizado este momento. Una foto con Mónica y Marta y estas 2 chicas tan majas que conocí hace poco. Tras la foto, me acerco a Mónica y le doy un abrazo. Me tiemblan las piernas y tengo ganas de llorar. Llorar de emoción. Pero no quiero hacerlo delante de ella. Pero como no controlo a mis ojos, unas lágrimas salen de ellos y recorren mis mejillas. Menos mal que estoy abrazada a ella y no me ve. Me separo e intento que no se me note. Miro a Silvia y a Eva y están en la misma situación que yo.
-¡Ey, ey! No lloréis que sois muy bonitas para que unas lágrimas os estropeen.
-Nena, ¿y si vienen con nosotras al bar?
-Vale. ¿Queréis venir con nosotras?
Silvia se ha quedado con la boca abierta de la sorpresa y Eva le zarandea el brazo diciéndole que Mónica nos ha dicho de ir con ella a tomar algo. Pero sé o intuyo que Silvia está en otro mundo ahora mismo. Y de mí poco puedo decir. Me quedo sin palabras, pero hay que contestar ya que nos meten prisa por salir.
-Sí...-respondo con un hilillo de voz.
-Nos cambiamos y vamos. Venid, que salimos por la otra puerta.
Seguimos a Mónica, Marta, Carlos y Àngel por el pasillo hasta los camerinos. Nos quedamos en la puerta mientras ellas entran en su camerino a cambiarse de ropa.
Tras un rato esperando, salen Carlos y Àngel de su camerino.
-Estás muy metiche este año, ¿eh?-me atrevo a decirle a Àngel.
-Son ellos que me provocan. Yo defiendo a los concursantes.
-Pero llamar Muerta Sánchez... ¿Eso qué?
-Eso es una coña.
-No, ahí te has pasado Àngel.
-¡Duro con él!-nos anima Carlos.
-Me quedo... ¡Muerta!
Nos empezamos a reír porque tal y como lo ha dicho, nos recuerda al primer OT. Seguimos esperando hasta que salgan las chicas. Al poco rato salen Mónica y Marta.
-¿Qué? ¿Reunión en nuestra contra?
-No, no...
-¿Cómo lo has sabido, Mónica?
-Porque yo a ti te tengo calao, chaval!
-Bueno ya está la dura Mónica Naranjo. Que lo de blanda era...
-¿Qué me perdí la semana pasada?-pregunta Marta.
-Uy ya te contaré! No veas como estaba rodeada de testosterona a mi alrededor...
-Mónica...-le dice Àngel señalándonos con la cabeza.
-Amores-nos dice sonriendo.
Mientras Silvia y Eva están dándole 2 besos y un abrazo a Mónica, me acerco a Marta.
-Me he encantado como has estado hoy.
-Ay gracias...
-Sois geniales las 2-les digo a Mónica y Marta.
-¿Nos podemos hacer una foto?-pregunta Silvia.
-Claro, amore. Carlitos ¿nos la puedes hacer?
-¡Claro!
El flash salta dejando inmortalizado este momento. Una foto con Mónica y Marta y estas 2 chicas tan majas que conocí hace poco. Tras la foto, me acerco a Mónica y le doy un abrazo. Me tiemblan las piernas y tengo ganas de llorar. Llorar de emoción. Pero no quiero hacerlo delante de ella. Pero como no controlo a mis ojos, unas lágrimas salen de ellos y recorren mis mejillas. Menos mal que estoy abrazada a ella y no me ve. Me separo e intento que no se me note. Miro a Silvia y a Eva y están en la misma situación que yo.
-¡Ey, ey! No lloréis que sois muy bonitas para que unas lágrimas os estropeen.
-Nena, ¿y si vienen con nosotras al bar?
-Vale. ¿Queréis venir con nosotras?
Silvia se ha quedado con la boca abierta de la sorpresa y Eva le zarandea el brazo diciéndole que Mónica nos ha dicho de ir con ella a tomar algo. Pero sé o intuyo que Silvia está en otro mundo ahora mismo. Y de mí poco puedo decir. Me quedo sin palabras, pero hay que contestar ya que nos meten prisa por salir.
-Sí...-respondo con un hilillo de voz.
-Nos cambiamos y vamos. Venid, que salimos por la otra puerta.
Seguimos a Mónica, Marta, Carlos y Àngel por el pasillo hasta los camerinos. Nos quedamos en la puerta mientras ellas entran en su camerino a cambiarse de ropa.
Tras un rato esperando, salen Carlos y Àngel de su camerino.
-Estás muy metiche este año, ¿eh?-me atrevo a decirle a Àngel.
-Son ellos que me provocan. Yo defiendo a los concursantes.
-Pero llamar Muerta Sánchez... ¿Eso qué?
-Eso es una coña.
-No, ahí te has pasado Àngel.
-¡Duro con él!-nos anima Carlos.
-Me quedo... ¡Muerta!
Nos empezamos a reír porque tal y como lo ha dicho, nos recuerda al primer OT. Seguimos esperando hasta que salgan las chicas. Al poco rato salen Mónica y Marta.
-¿Qué? ¿Reunión en nuestra contra?
-No, no...
-¿Cómo lo has sabido, Mónica?
-Porque yo a ti te tengo calao, chaval!
-Bueno ya está la dura Mónica Naranjo. Que lo de blanda era...
-¿Qué me perdí la semana pasada?-pregunta Marta.
-Uy ya te contaré! No veas como estaba rodeada de testosterona a mi alrededor...
jueves, 14 de noviembre de 2013
Lo conseguimos (III)
-Oso ondo, Eva. Zatoz zure lekura eta pertsona gehiago ekarri! (Muy bien, Eva. Ve a tu sitio y trae a más personas).
-Bai, ama (sí, madre).
Eva, la niña rubia de la cueva, sale de la cocina y nos quedamos con las 2 mujeres. La mujer más joven, la que debe ser la madre de la niña, se acerca a nosotras.
-Eta nola dira zuen izenak? (¿Y cómo os llamáis?).
Nos quedamos calladas, yo por respeto o por miedo no sé exactamente lo que siento y supongo que Silvia porque no entiende.
-Hija, a lo mejor no te entienden... ¿Habláis euskera?
-Yo un poco...
-Yo no.
-Perdonad mi falta de educación, no me he presentado. Soy Graciana Barrenetxea y ella es mi madre.
-¿Y vosotras cómo os llamáis?
-Vanessa.
-Silvia.
-Pero pasad, que no os vamos a hacer nada. No nos comemos a nadie.
Miro todo detalle de donde nos encontramos. Todo es muy antiguo, pero está bien cuidado. Hay leña en el suelo, unas cuantas cacerolas y demás utensilios y algunos frascos esparcidos por la mesa con ranas dentro.
-Venid y sentaros.
-Déjalas madre. ¿Queréis algo de comer? Estoy a punto de terminar de hacer la comida.
-No, gracias-le dice Silvia. Yo no dejo de mirar a las ranas con asco. Nunca me han gustado las ranas, sapos y demás anfibios.
-¿No conocéis una de las reglas de este pueblo?-negamos con la cabeza, permitiéndome aparta la vista de los frascos con ranas y de la rana que sostiene la mujer mayor entre las manos. Temo que se le escape y se ponga a saltar.-No se puede negar una invitación, así que os quedáis a comer.
-Pero...-empiezo a decir.
-Pero nada, como que me llamo Maritxu que os quedáis-dice la anciana levantándose. La miro a la cara y asiento algo asustada.
-No las asuste, madre. Que las va a espantar. Vosotras podéis esperar en el salón si queréis, pero no os vayáis. En cuanto esté, os avisamos.
Damos media vuelta y salimos de la cocina y nos encontramos en el pasillo de nuevo. Esto es como un laberinto.
-¿Y si nos vamos?
-Vane, es ella. No vamos a desaprovechar la oportunidad. Lo que me pregunto es quién será la niña...
-No sé, Silvia pero se llama igual que ella:Eva. A lo mejor hemos retrocedido en el tiempo o es algún tipo de conjuro...
-Bueno y ahora veamos por dónde se va al salón... Esto es enorme y no hay mucha luz.
Silvia saca su móvil e ilumina el lugar para guiarnos.
-Bai, ama (sí, madre).
Eva, la niña rubia de la cueva, sale de la cocina y nos quedamos con las 2 mujeres. La mujer más joven, la que debe ser la madre de la niña, se acerca a nosotras.
-Eta nola dira zuen izenak? (¿Y cómo os llamáis?).
Nos quedamos calladas, yo por respeto o por miedo no sé exactamente lo que siento y supongo que Silvia porque no entiende.
-Hija, a lo mejor no te entienden... ¿Habláis euskera?
-Yo un poco...
-Yo no.
-Perdonad mi falta de educación, no me he presentado. Soy Graciana Barrenetxea y ella es mi madre.
-¿Y vosotras cómo os llamáis?
-Vanessa.
-Silvia.
-Pero pasad, que no os vamos a hacer nada. No nos comemos a nadie.
Miro todo detalle de donde nos encontramos. Todo es muy antiguo, pero está bien cuidado. Hay leña en el suelo, unas cuantas cacerolas y demás utensilios y algunos frascos esparcidos por la mesa con ranas dentro.
-Venid y sentaros.
-Déjalas madre. ¿Queréis algo de comer? Estoy a punto de terminar de hacer la comida.
-No, gracias-le dice Silvia. Yo no dejo de mirar a las ranas con asco. Nunca me han gustado las ranas, sapos y demás anfibios.
-¿No conocéis una de las reglas de este pueblo?-negamos con la cabeza, permitiéndome aparta la vista de los frascos con ranas y de la rana que sostiene la mujer mayor entre las manos. Temo que se le escape y se ponga a saltar.-No se puede negar una invitación, así que os quedáis a comer.
-Pero...-empiezo a decir.
-Pero nada, como que me llamo Maritxu que os quedáis-dice la anciana levantándose. La miro a la cara y asiento algo asustada.
-No las asuste, madre. Que las va a espantar. Vosotras podéis esperar en el salón si queréis, pero no os vayáis. En cuanto esté, os avisamos.
Damos media vuelta y salimos de la cocina y nos encontramos en el pasillo de nuevo. Esto es como un laberinto.
-¿Y si nos vamos?
-Vane, es ella. No vamos a desaprovechar la oportunidad. Lo que me pregunto es quién será la niña...
-No sé, Silvia pero se llama igual que ella:Eva. A lo mejor hemos retrocedido en el tiempo o es algún tipo de conjuro...
-Bueno y ahora veamos por dónde se va al salón... Esto es enorme y no hay mucha luz.
Silvia saca su móvil e ilumina el lugar para guiarnos.
Carta a una profe
Querida profe:
Te escribo estas líneas porque te echo de menos. Aún me acuerdo cuando viniste al cole. Yo estaba en 2º de Primaria y viniste a hacer prácticas con mi profe de Música que había entonces. Cuál fue mi sorpresa al año siguiente te quedaste ya como fija y me darías clase de Música. Recuerdo ese primer día en el que te presentaste, las clases tan amenas que eran contigo. Tuve la suerte de tenerte como profe en 3º y 4º de Primaria. Y poder volver a tenerte en 2º de ESO. No se me olvida nada de lo que viví en esa clase de 3º de Primaria cuando unos cuantos compañeros de clase hablaron en tu clase y nos mandaste copiar una frase a todos, sin tener nosotros la culpa. "No hablaré en clase de música". Fuiste por las mesas diciendo las veces que tenían que hacer. Al llegar a mi mesa me dijiste:
-25, por los pelos.
Y sonreí porque lo menos que habías puesto había sido 50. Supongo que lo hiciste porque yo no hablaba nunca en clase por mi timidez. Y ahora soy totalmente otra, no paro de hablar en clase. Si me vieses no me reconocerías. Además como has tenido tantos alumnos, no sé si te acordarías de mí.
Y en 2º de ESO volviste a darme clase, pero con normas más estrictas que en Primaria porque éramos más mayores. Pero tú me seguías tratando con el mismo cariño que cuando tenía 8 años, a pesar de tener 13 años. No se me olvidará jamás ese día que mandaste hacer un trabajo y dijiste que no saldríamos de clase hasta que no lo terminásemos. Nos juntaste a los de A y a los de B en mi clase y según se iba acabando, nos podíamos ir yendo. Me quedé hasta las 7:15 de la tarde... ¡Y no acabé! Lo mío tiene delito. Y al día siguiente a las 8:30 no estabas en tu clase. Menos mal que fuiste a llevar una agenda verde a alguien de B y salí al pasillo para darte el cuaderno con el trabajo ya terminado. La frase que me dijiste cuando me lo recogiste, se me quedó grabada en la mente.
-Muy bien, señorita.
Opiniones muy buenas sobre mí en los informes, examen que no hice en su día porque no fui a clase y lo hice a la 1:30 en tu clase de 1º de Primaria (qué bajitas me quedaba la mesa y la silla). No seré muy alta, pero más que un niño de 6 años ya era y ya soy. No es que haya crecido mucho, pero bueno ahí estoy.
Bueno supongo que a los profes les gusta que sigamos sus pasos, pues he de decirte que he seguido tus pasos. Para estudiar lo que he estudiado, me he fijado en ti y no me ha ido mal. Ahora sólo me falta encontrar trabajo en un cole y ponerme a trabajar.
Y también te digo que ojala nos volvamos a encontrar para ver cómo te va la vida y contarte un poco de la mía.
Me dio mucha pena cuando te fuiste después de 2º de ESO. En 3º ya no estabas y vino un profe que... ufff! No me caía muy bien que digamos y en la primera evaluación me suspendió por no "entregar" un trabajo.
Espero que nos volvamos a ver porque me caes genial, siempre me has tratado con muchísimo cariño para ser sólo una alumna más. Aunque hay algunos alumnos a los que tratas mejor que otros porque ves que se lo merecen. Yo lo he visto en prácticas en el cole donde estuve haciendo las prácticas.
Muchos besos
Te escribo estas líneas porque te echo de menos. Aún me acuerdo cuando viniste al cole. Yo estaba en 2º de Primaria y viniste a hacer prácticas con mi profe de Música que había entonces. Cuál fue mi sorpresa al año siguiente te quedaste ya como fija y me darías clase de Música. Recuerdo ese primer día en el que te presentaste, las clases tan amenas que eran contigo. Tuve la suerte de tenerte como profe en 3º y 4º de Primaria. Y poder volver a tenerte en 2º de ESO. No se me olvida nada de lo que viví en esa clase de 3º de Primaria cuando unos cuantos compañeros de clase hablaron en tu clase y nos mandaste copiar una frase a todos, sin tener nosotros la culpa. "No hablaré en clase de música". Fuiste por las mesas diciendo las veces que tenían que hacer. Al llegar a mi mesa me dijiste:
-25, por los pelos.
Y sonreí porque lo menos que habías puesto había sido 50. Supongo que lo hiciste porque yo no hablaba nunca en clase por mi timidez. Y ahora soy totalmente otra, no paro de hablar en clase. Si me vieses no me reconocerías. Además como has tenido tantos alumnos, no sé si te acordarías de mí.
Y en 2º de ESO volviste a darme clase, pero con normas más estrictas que en Primaria porque éramos más mayores. Pero tú me seguías tratando con el mismo cariño que cuando tenía 8 años, a pesar de tener 13 años. No se me olvidará jamás ese día que mandaste hacer un trabajo y dijiste que no saldríamos de clase hasta que no lo terminásemos. Nos juntaste a los de A y a los de B en mi clase y según se iba acabando, nos podíamos ir yendo. Me quedé hasta las 7:15 de la tarde... ¡Y no acabé! Lo mío tiene delito. Y al día siguiente a las 8:30 no estabas en tu clase. Menos mal que fuiste a llevar una agenda verde a alguien de B y salí al pasillo para darte el cuaderno con el trabajo ya terminado. La frase que me dijiste cuando me lo recogiste, se me quedó grabada en la mente.
-Muy bien, señorita.
Opiniones muy buenas sobre mí en los informes, examen que no hice en su día porque no fui a clase y lo hice a la 1:30 en tu clase de 1º de Primaria (qué bajitas me quedaba la mesa y la silla). No seré muy alta, pero más que un niño de 6 años ya era y ya soy. No es que haya crecido mucho, pero bueno ahí estoy.
Bueno supongo que a los profes les gusta que sigamos sus pasos, pues he de decirte que he seguido tus pasos. Para estudiar lo que he estudiado, me he fijado en ti y no me ha ido mal. Ahora sólo me falta encontrar trabajo en un cole y ponerme a trabajar.
Y también te digo que ojala nos volvamos a encontrar para ver cómo te va la vida y contarte un poco de la mía.
Me dio mucha pena cuando te fuiste después de 2º de ESO. En 3º ya no estabas y vino un profe que... ufff! No me caía muy bien que digamos y en la primera evaluación me suspendió por no "entregar" un trabajo.
Espero que nos volvamos a ver porque me caes genial, siempre me has tratado con muchísimo cariño para ser sólo una alumna más. Aunque hay algunos alumnos a los que tratas mejor que otros porque ves que se lo merecen. Yo lo he visto en prácticas en el cole donde estuve haciendo las prácticas.
Muchos besos
Lo conseguimos (II)
Avanzamos por el recoveco donde oigo el lamento. El sonido se va haciendo cada vez más fuerte, más audible.
-Ya lo oigo.
Avanzamos con paso inseguro, con miedo a lo que nos vamos a encontrar. Llegamos al final de la pequeña cueva, no hay salida. Vemos una figura agachada vestida de blanco, llorando. Nos acercamos poco a poco.
-¿Hola?
-¿Estás bien?
Levanta un poco la cara y podemos comprobar que es una niña de unos 6 ó 7 años. Viste una túnica blanca y está llorando. Nos mira con unos enormes ojos azules que están empañados en lágrimas. Nos mira asustadas, con miedo.
-No tengas miedo, txiki.
-No te vamos a hacer daño. ¿Por qué estás aquí sola?
La niña se levanta y se acerca a nosotras. Nos tiende una mano. Nos miramos recelosas, pero pensándolo bien sólo es una niña y nos querrá enseñar algo o que la acompañemos a donde su madre o algún familiar. Lo que no sé es lo que hacía aquí sola. Se acerca un poco más ofreciendo su mano. Nos miramos entre nosotras. Le doy la mano a la niña. Ofrece su otra mano y Silvia se la da al ver que se trata de una inocente niña. Empezamos a andar en cuanto la niña se empieza a mover. Parece que se conoce las cuevas de memoria. Apenas mira por donde va, pero se mueve con mucha soltura. Llegamos al final de la cueva donde hay una puerta. Nos suelta las manos y la empuja abriéndola. Se gira para mirarnos para que la sigamos. Debe ser su casa o el museo que hay cerca de la cueva que aparece en el mapa. Espera! ¿He pensado su casa? ¿Cómo va a vivir una niña al lado de una cueva? Este lugar debe estar lleno de humedades. La seguimos por la habitación que parece el salón y continuamos por un pasillo. Llegamos a otra puerta que la niña abre sin dificultad. Parece una cocina y vemos a una mujer mayor con una rana y a una mujer de espaldas frente al fogón.
-Ama, amona! Hemen nago eta neska hauek ekartzen ditut. (Madre, abuela! Estoy aquí y traigo a estas chicas).
Su voz es suave y dulce. Es la primera vez que la oímos porque en todo el camino no ha dicho ni una palabra. La mujer que está en el fogón se gira y nos mira. La miramos con cara de incredulidad.
-Vane, ¿no es...?
-Yo creo que sí, pero no sé.
Hablamos en susurros, no nos atrevemos a levantar la voz. Las 2 mujeres nos miran y sonríen.
-Ya lo oigo.
Avanzamos con paso inseguro, con miedo a lo que nos vamos a encontrar. Llegamos al final de la pequeña cueva, no hay salida. Vemos una figura agachada vestida de blanco, llorando. Nos acercamos poco a poco.
-¿Hola?
-¿Estás bien?
Levanta un poco la cara y podemos comprobar que es una niña de unos 6 ó 7 años. Viste una túnica blanca y está llorando. Nos mira con unos enormes ojos azules que están empañados en lágrimas. Nos mira asustadas, con miedo.
-No tengas miedo, txiki.
-No te vamos a hacer daño. ¿Por qué estás aquí sola?
La niña se levanta y se acerca a nosotras. Nos tiende una mano. Nos miramos recelosas, pero pensándolo bien sólo es una niña y nos querrá enseñar algo o que la acompañemos a donde su madre o algún familiar. Lo que no sé es lo que hacía aquí sola. Se acerca un poco más ofreciendo su mano. Nos miramos entre nosotras. Le doy la mano a la niña. Ofrece su otra mano y Silvia se la da al ver que se trata de una inocente niña. Empezamos a andar en cuanto la niña se empieza a mover. Parece que se conoce las cuevas de memoria. Apenas mira por donde va, pero se mueve con mucha soltura. Llegamos al final de la cueva donde hay una puerta. Nos suelta las manos y la empuja abriéndola. Se gira para mirarnos para que la sigamos. Debe ser su casa o el museo que hay cerca de la cueva que aparece en el mapa. Espera! ¿He pensado su casa? ¿Cómo va a vivir una niña al lado de una cueva? Este lugar debe estar lleno de humedades. La seguimos por la habitación que parece el salón y continuamos por un pasillo. Llegamos a otra puerta que la niña abre sin dificultad. Parece una cocina y vemos a una mujer mayor con una rana y a una mujer de espaldas frente al fogón.
-Ama, amona! Hemen nago eta neska hauek ekartzen ditut. (Madre, abuela! Estoy aquí y traigo a estas chicas).
Su voz es suave y dulce. Es la primera vez que la oímos porque en todo el camino no ha dicho ni una palabra. La mujer que está en el fogón se gira y nos mira. La miramos con cara de incredulidad.
-Vane, ¿no es...?
-Yo creo que sí, pero no sé.
Hablamos en susurros, no nos atrevemos a levantar la voz. Las 2 mujeres nos miran y sonríen.
Ángel de la guarda
Buscando por internet he encontrado algo de información y me he enterado que hay 72 ángeles de la guarda y tienes uno u otro dependiendo en qué fecha hayas nacido. Cada ángel defiende una cosa y tiene un cometido. También lo puedes invocar a tu ángel rezándole una oración y según internet a su hora de invocación (se supone que cada ángel tiene una hora de invocación).
No hay que ser religioso para creer en los ángeles de la guarda, sólo hay que ser creyente y confiar en que tenemos a un ser con alas que nos ampara y nos protege en nuestros momentos de riesgo o debilidad.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Te quiero
No entiendo como 2 palabras pueden ser tan importantes. Pero en estos tiempos que corren se dicen mucho a la ligera. Bueno, ¿qué decir? Escribir. Porque decirlas cuesta más que escribirlas. Se puede escribir tal y como está en el título o con la abreviatura tq. Y no olvidemos poner el <3 que significa el corazón. Qué hipócritas nos hemos vuelto, ¿no? Debemos de regalarle un te quiero a la persona o personas que se lo merezcan. Yo desde que era una niña no he vuelto a pronunciar esas palabras y escribirlas... pues ya no las suelo escribir porque ya no sé quién se las merece realmente. Se nos puede llenar los dedos de ampollas de escribir a boli en el cuaderno o un folio muchos te quieros y dibujar muchos corazoncitos. Pero si no son sinceros, no sirven para nada. Si vas a incumplir un para siempre, ¿de qué te sirve decir te quiero a alguien? Lo mejor es decir te quiero a tus padres (sé que cuesta, pero ellos sí están ahí para apoyarte) y a tus ídolos que son los que sigues, admiras y los que han cambiado tu vida. Pero como he dicho antes, a mí me cuesta decir te quiero y sólo me sale escribiéndolo. Por eso a continuación voy a escribir algo para añadir estas bellas palabras, que usadas incorrectamente, se vuelven feas.
Un día llegaste a mí, como de casualidad. Ya te había escuchado antes, pero te dejé de lado. Tras muchos años ignorándote volviste a mí y te volví a escuchar. Y me llegaste al corazón. Pocos atraviesan mi cuerpo y menos mi alma para hacerse un huequecito en mi corazón. Te tengo en el corazón junto a más personas. Espero que no te importe. Pero son las personas que me importan y que también tienen un lugar en mi corazón.
Hay personas que ya no están, que están en otros lugares, que sólo he visto una vez, que he visto varias veces o que como a ti no he visto en mi vida. Pero la gente que me demuestra cariño, yo se devuelvo. Porque soy así. Porque ya no voy a ser la tonta que dé cariño a cambio de nada, que dé cariño a alguien que no me lo da a mí y me desprecia. No sabes lo que siento por ti. Has cambiado mi vida para bien y ya no podría imaginar una vida sin ti ni sin la gente que habita en mi corazón. Porque es vuestra segunda casa. Yo estoy encantada de tener tantos inquilinos en ese rincón del cuerpo tan importante para vivir. Os quiero.
Bueno he omitido algo. Sí que digo te quiero a algunas personas. A los niños me es más fácil decirles que les quiero y no sé por qué. Supongo que porque me lo recompensan con creces. Siempre que voy al colegio donde estuve de prácticas me reciben con los brazos abiertos, me dicen lo mucho que me echan de menos y lo mucho que me quieren. La última vez que fui le dije a una niña (que es una de las que más me quiere y siempre me da besos y me abraza) que no era para tanto. No estaba pasando por mi mejor momento. Pero gracias a esa tarde, pude volver a sonreír y la dije que la quería. A ver querer de cariño, no malinterpretéis las cosas.
Un día llegaste a mí, como de casualidad. Ya te había escuchado antes, pero te dejé de lado. Tras muchos años ignorándote volviste a mí y te volví a escuchar. Y me llegaste al corazón. Pocos atraviesan mi cuerpo y menos mi alma para hacerse un huequecito en mi corazón. Te tengo en el corazón junto a más personas. Espero que no te importe. Pero son las personas que me importan y que también tienen un lugar en mi corazón.
Hay personas que ya no están, que están en otros lugares, que sólo he visto una vez, que he visto varias veces o que como a ti no he visto en mi vida. Pero la gente que me demuestra cariño, yo se devuelvo. Porque soy así. Porque ya no voy a ser la tonta que dé cariño a cambio de nada, que dé cariño a alguien que no me lo da a mí y me desprecia. No sabes lo que siento por ti. Has cambiado mi vida para bien y ya no podría imaginar una vida sin ti ni sin la gente que habita en mi corazón. Porque es vuestra segunda casa. Yo estoy encantada de tener tantos inquilinos en ese rincón del cuerpo tan importante para vivir. Os quiero.
Bueno he omitido algo. Sí que digo te quiero a algunas personas. A los niños me es más fácil decirles que les quiero y no sé por qué. Supongo que porque me lo recompensan con creces. Siempre que voy al colegio donde estuve de prácticas me reciben con los brazos abiertos, me dicen lo mucho que me echan de menos y lo mucho que me quieren. La última vez que fui le dije a una niña (que es una de las que más me quiere y siempre me da besos y me abraza) que no era para tanto. No estaba pasando por mi mejor momento. Pero gracias a esa tarde, pude volver a sonreír y la dije que la quería. A ver querer de cariño, no malinterpretéis las cosas.
Bruja,witch,sorcière
Siempre se ha dicho que las brujas son malas, pero tras ver "Las brujas de Zugarramurdi" no lo creo. Las brujas son mujeres que tienen poderes y usan hechizos para su propio beneficio. ¿Me negaréis que nadie ha pensado que si tuviera magia, poderes, no los usaría en su propio beneficio? Y ahora me diréis: sí, pero las brujas hacen cosas malas, torturan a la gente, convierten a la gente en sapos, en gatos y en otras cosas. No os lo niego que hagan conjuros malvados, pero es que alguna gente lo merece. Sólo las brujas no son malas, hay mucha gente que sin brujas son más malas que el veneno. Y ahora que he "conocido" a esas personas malas, no veo a las brujas tan malas, como una amenaza. Más bien las veo como una ayuda. Una ayuda para conseguir lo que quiera, lo que me proponga en tiempo record, sin tener que esperar y sólo los que merezcan estar en este mundo en forma humana mantenerlos. "Sólo los débiles deben morir". Las brujas no son débiles y murieron. Las quemaron en la hoguera. En muchos lugares, los más famosos: Zugarramurdi y Salem.
¿Sabéis por qué las brujas tienen tan mala fama? Por los cuentos infantiles. Sí, ésos que nos han contado a todos de pequeños. Blancanieves, La Bella Durmiente son algunos ejemplos de cuentos en los que salen brujas. La bruja es la mala y la princesa es la buena. A lo mejor los cuentos estaban equivocados. A lo mejor la bruja era buena y la princesa mala.
Ya ha tenido que venir esa niñata a robarme el amor de su padre y además el puesto de la más bella del reino. Pues lo tengo que recuperar. De nuevo el espejo me ha dicho que esa Blancanieves es más bella que yo. He pasado muchos días llorando en la cama, maldiciéndola por superarme en belleza. Pero ya no me voy a quedar de brazos cruzados. Voy a donde ella, a su habitación.
-Blanca, deja que te peine.
-No, ya lo hago yo sola. Te jode que sea más guapa que tú, ¿no?
-No, no es eso. Sólo quiero que esa hermosa melena luzca bien.
-Bueno sí. Mejor tener a alguien que me peine a que lo haga yo. Estas manos tengo que mantenerlas descansadas para acicalarme.
Hay muchas cosas que los cuentos no nos han contado. ¿Qué pasa después del "y comieron perdices"? ¿Por qué la bruja acaba vencida y la princesa casándose con el príncipe? ¿Por qué son madrastras? Puede que la primera mujer y madre de esa hija o de ese hijo sea mala. Pero no, siempre la primera mujer ha sido maravillosa y la segunda mujer es horrible. Otro claro ejemplo es Cenicienta. Que la mandan barrer, limpiar, plancharles la ropa, coserles... Vamos! Lo que hacen todos los padres, sobre todo las madres, y no decimos que nuestras madres o nuestros padres sean brujas o brujos. Porque entonces por mandarnos a hacer cosas hasta los profes serían brujas que nos mandan deberes, trabajos y estudiar. ¡Oh, qué crueles! Y soy la primera que me quejo cuando un profe manda deberes pero estoy segura que si fuera en un cuento, sería mala la profe y una bruja que tiene explotados a los alumnos, sin dejarles jugar y mandándoles trabajar todo el tiempo.
Mi opinión sobre las brujas ha cambiado y ha quedado demostrado. Ahora me interesa más Halloween pero no por la fiesta ni por lo de pedir caramelos, sino por la referencia a que se hacen a las brujas. De hecho una de mis pelis favoritas es, además de "Las brujas de Zugarramurdi", "El retorno de las brujas".
Os dejo mi parte preferida de la peli con esta preciosa canción:
¿Sabéis por qué las brujas tienen tan mala fama? Por los cuentos infantiles. Sí, ésos que nos han contado a todos de pequeños. Blancanieves, La Bella Durmiente son algunos ejemplos de cuentos en los que salen brujas. La bruja es la mala y la princesa es la buena. A lo mejor los cuentos estaban equivocados. A lo mejor la bruja era buena y la princesa mala.
Ya ha tenido que venir esa niñata a robarme el amor de su padre y además el puesto de la más bella del reino. Pues lo tengo que recuperar. De nuevo el espejo me ha dicho que esa Blancanieves es más bella que yo. He pasado muchos días llorando en la cama, maldiciéndola por superarme en belleza. Pero ya no me voy a quedar de brazos cruzados. Voy a donde ella, a su habitación.
-Blanca, deja que te peine.
-No, ya lo hago yo sola. Te jode que sea más guapa que tú, ¿no?
-No, no es eso. Sólo quiero que esa hermosa melena luzca bien.
-Bueno sí. Mejor tener a alguien que me peine a que lo haga yo. Estas manos tengo que mantenerlas descansadas para acicalarme.
Hay muchas cosas que los cuentos no nos han contado. ¿Qué pasa después del "y comieron perdices"? ¿Por qué la bruja acaba vencida y la princesa casándose con el príncipe? ¿Por qué son madrastras? Puede que la primera mujer y madre de esa hija o de ese hijo sea mala. Pero no, siempre la primera mujer ha sido maravillosa y la segunda mujer es horrible. Otro claro ejemplo es Cenicienta. Que la mandan barrer, limpiar, plancharles la ropa, coserles... Vamos! Lo que hacen todos los padres, sobre todo las madres, y no decimos que nuestras madres o nuestros padres sean brujas o brujos. Porque entonces por mandarnos a hacer cosas hasta los profes serían brujas que nos mandan deberes, trabajos y estudiar. ¡Oh, qué crueles! Y soy la primera que me quejo cuando un profe manda deberes pero estoy segura que si fuera en un cuento, sería mala la profe y una bruja que tiene explotados a los alumnos, sin dejarles jugar y mandándoles trabajar todo el tiempo.
Mi opinión sobre las brujas ha cambiado y ha quedado demostrado. Ahora me interesa más Halloween pero no por la fiesta ni por lo de pedir caramelos, sino por la referencia a que se hacen a las brujas. De hecho una de mis pelis favoritas es, además de "Las brujas de Zugarramurdi", "El retorno de las brujas".
Os dejo mi parte preferida de la peli con esta preciosa canción:
martes, 12 de noviembre de 2013
Lo conseguimos
Estabamos llegando al pueblo de las brujas, a Zugarramurdi. Llegamos a última hora de la tarde. Estaba oscureciendo y las calles estaban desiertas. Siguiendo mi GPS avancé por las calles hasta llegar a la casa rural donde alojaríamos estos días. Habíamos decidido quedarnos 5 días para visitar la cueva, el museo y los lugares más importantes del pueblo. Después seguiríamos hasta las cuevas de Sara en una ruta caminando. Llegamos y aparco el coche.
-Estamos aquí por fin, Silvia. Lo hemos conseguido. Estamos donde siempre soñamos. Esto es Zugarramurdi.
-Sí, lo conseguimos. Y ahora disfrutemos.
Nos cogemos de las manos antes de bajar del coche para darnos la confianza y la seguridad que necesitamos y para decirnos sin palabras que la una está con la otra. Apenas nos conocemos, pero lo poco que hemos hablado antes del viaje y durante el viaje ha forjado una amistad que espero que dure mucho tiempo. Nos bajamos del coche y vamos a la casa. Abre la puerta y nos encontramos con una mujer de mediana edad que nos sonríe al entrar. Nos acercamos a ella.
-Habíamos hecho una reserva.
-¿Su nombre, por favor?
Le doy mi nombre, busca en el ordenador y tras buscar en un cajón, nos da una llave y nos dice que nuestra habitación es arriba a la derecha, la habitación número 14. Subimos las escaleras y vamos a la habitación a dejar nuestras maletas. Según lo que nos ha dicho la señora en media hora se servirá la cena.
*al día siguiente*
A media mañana salimos de la casa en dirección a la cueva de las brujas. En la casa nos han dado un mapa del pueblo con el que guiarnos.
-Vamos a ver las cuevas donde se grabó la peli-digo emocionada.
-¿Te imaginas que lo de la peli pasara de verdad? Ojalá estuviese Carmen...
-Y nos convirtiese en brujas porque no hay que temerle a las brujas, sino a los hijos de puta
-Qué razón... Mira, aquí estamos.
En efecto, hemos llegado a la entrada de la cueva. Es enorme. Nos adentramos en ella y vamos recorriendo los recovecos de la cueva llegando donde se grabó la escena del aquelarre en la peli "Las brujas de Zugarramurdi" y mi mente se imagina que pasa igual ahora mismo. Incluso resuena en mi cabeza la canción "Baga, biga, higa" de Mikel Laboa. La siguiente parada será el museo. De repente oigo una voz, como un quejido.
-Silvia, ¿has oído eso?
-¿El qué?
-La voz... como un quejido...
-No, no he oído nada.
El quejido suena lejano. Al otro lado de esa caverna. Suena como a llanto.
-Vamos para allá a ver. Vamos a seguir viendo la cueva.
-Estamos aquí por fin, Silvia. Lo hemos conseguido. Estamos donde siempre soñamos. Esto es Zugarramurdi.
-Sí, lo conseguimos. Y ahora disfrutemos.
Nos cogemos de las manos antes de bajar del coche para darnos la confianza y la seguridad que necesitamos y para decirnos sin palabras que la una está con la otra. Apenas nos conocemos, pero lo poco que hemos hablado antes del viaje y durante el viaje ha forjado una amistad que espero que dure mucho tiempo. Nos bajamos del coche y vamos a la casa. Abre la puerta y nos encontramos con una mujer de mediana edad que nos sonríe al entrar. Nos acercamos a ella.
-Habíamos hecho una reserva.
-¿Su nombre, por favor?
Le doy mi nombre, busca en el ordenador y tras buscar en un cajón, nos da una llave y nos dice que nuestra habitación es arriba a la derecha, la habitación número 14. Subimos las escaleras y vamos a la habitación a dejar nuestras maletas. Según lo que nos ha dicho la señora en media hora se servirá la cena.
*al día siguiente*
A media mañana salimos de la casa en dirección a la cueva de las brujas. En la casa nos han dado un mapa del pueblo con el que guiarnos.
-Vamos a ver las cuevas donde se grabó la peli-digo emocionada.
-¿Te imaginas que lo de la peli pasara de verdad? Ojalá estuviese Carmen...
-Y nos convirtiese en brujas porque no hay que temerle a las brujas, sino a los hijos de puta
-Qué razón... Mira, aquí estamos.
En efecto, hemos llegado a la entrada de la cueva. Es enorme. Nos adentramos en ella y vamos recorriendo los recovecos de la cueva llegando donde se grabó la escena del aquelarre en la peli "Las brujas de Zugarramurdi" y mi mente se imagina que pasa igual ahora mismo. Incluso resuena en mi cabeza la canción "Baga, biga, higa" de Mikel Laboa. La siguiente parada será el museo. De repente oigo una voz, como un quejido.
-Silvia, ¿has oído eso?
-¿El qué?
-La voz... como un quejido...
-No, no he oído nada.
El quejido suena lejano. Al otro lado de esa caverna. Suena como a llanto.
-Vamos para allá a ver. Vamos a seguir viendo la cueva.
Sueños
Los sueños, sueños son. Eso nos dicen siempre, pero hay que tener algo por lo que luchar. Además algunos sueños se pueden hacer realidad. No digo que hoy o mañana pero si luchas por ellos, se te pueden hacer realidad. Todos soñamos. Podemos soñar dormidos o despiertos, pero lo que no se puede negar es que soñamos.
Y la maestra preguntó a sus alumnos:
-¿Qué queréis ser de mayores?
Uno a uno empezaron a imaginar su oficio ideal, una buena casa, tener mucho dinero, alguien a quien querer y ser querido. Uno de los niños dijo:
-Quiero ser feliz.
Los compañeros se empezaron a reír de él y el niño bajó la cabeza avergonzado. La maestra hizo callar a los niños y empezó a explicar:
-Lo que ha dicho Juan tiene mucha razón. Porque podemos ser bomberos, peluqueras, tener una buena casa, mucho dinero, un novio o novia que nos quiera... pero todo eso no sirve si no somos felices. Cerrad los ojos por un momento. Imaginaros que estáis en el parque con vuestros amigos, jugando, os lo estáis pasando bien, ¿no?-los niños, con los ojos cerrados, asienten-y os llama vuestra mamá para volver a casa. Eso no os gusta tanto, ¿verdad? Pero en casa os espera vuestra comida favorita y os dice que mañana volveréis al parque. Podéis abrir los ojos.
Los niños obedecen a la maestra, con un pequeño cambio: en sus caras ha parecido una sonrisa.
-¿A qué no hace falta tener todo lo que habéis dicho antes para ser felices? Basta cualquier cosa que nos haga disfrutar y nos guste. En eso consisten los sueños: en imaginar aquello que nos hace felices. Y os digo una cosa: luchad por vuestros sueños, no os rindáis nunca porque tarde o temprano se os cumplirán.
No dejemos que nada ni nadie nos quiten nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestros deseos. Porque una vida sin sueños, es una vida de amargura, de tristeza y de calamidad. Si tenéis oportunidad, soñad y haced que vuestros sueños se cumplan.
Yo tengo la manía (no sé si llamarla manía) de escribir los sueños que me han gustado o que me han parecido extraños en un papel para que cuando lo lea, lo rememore. Los sueños pueden ser aquellas imágenes que aparecen mientras dormidos (que podemos controlarlas o no, en su mayoría no podemos) o aquello que imaginamos cuando estamos despiertos. Cuando nos dicen que estamos en la luna de Valencia o en Babia, es en realidad porque estamos soñando despiertos. Y a veces es mejor estar allí que aquí. Que soñéis con cosas bonitas.
Y la maestra preguntó a sus alumnos:
-¿Qué queréis ser de mayores?
Uno a uno empezaron a imaginar su oficio ideal, una buena casa, tener mucho dinero, alguien a quien querer y ser querido. Uno de los niños dijo:
-Quiero ser feliz.
Los compañeros se empezaron a reír de él y el niño bajó la cabeza avergonzado. La maestra hizo callar a los niños y empezó a explicar:
-Lo que ha dicho Juan tiene mucha razón. Porque podemos ser bomberos, peluqueras, tener una buena casa, mucho dinero, un novio o novia que nos quiera... pero todo eso no sirve si no somos felices. Cerrad los ojos por un momento. Imaginaros que estáis en el parque con vuestros amigos, jugando, os lo estáis pasando bien, ¿no?-los niños, con los ojos cerrados, asienten-y os llama vuestra mamá para volver a casa. Eso no os gusta tanto, ¿verdad? Pero en casa os espera vuestra comida favorita y os dice que mañana volveréis al parque. Podéis abrir los ojos.
Los niños obedecen a la maestra, con un pequeño cambio: en sus caras ha parecido una sonrisa.
-¿A qué no hace falta tener todo lo que habéis dicho antes para ser felices? Basta cualquier cosa que nos haga disfrutar y nos guste. En eso consisten los sueños: en imaginar aquello que nos hace felices. Y os digo una cosa: luchad por vuestros sueños, no os rindáis nunca porque tarde o temprano se os cumplirán.
No dejemos que nada ni nadie nos quiten nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestros deseos. Porque una vida sin sueños, es una vida de amargura, de tristeza y de calamidad. Si tenéis oportunidad, soñad y haced que vuestros sueños se cumplan.
Yo tengo la manía (no sé si llamarla manía) de escribir los sueños que me han gustado o que me han parecido extraños en un papel para que cuando lo lea, lo rememore. Los sueños pueden ser aquellas imágenes que aparecen mientras dormidos (que podemos controlarlas o no, en su mayoría no podemos) o aquello que imaginamos cuando estamos despiertos. Cuando nos dicen que estamos en la luna de Valencia o en Babia, es en realidad porque estamos soñando despiertos. Y a veces es mejor estar allí que aquí. Que soñéis con cosas bonitas.
lunes, 11 de noviembre de 2013
La infancia
En estos tiempos que corren cada vez veo a más niños con móvil de última generación, Nintendo DS y demás máquinas que llevan a la calle. Y ya ni digamos en casa: tele de plasma en su cuarto, ordenador portátil, Wii, Play Station... No digo que los niños no jueguen, pero se han perdido los juegos de siempre. Los juguetes se limitan a los niños de Infantil, como mucho hasta los 6-7 años. No es raro ver ahora a un niño de 8-9 años con móvil con internet por la calle. Los niños ya no sueñan, no se curran las cosas. Ahora tienen un móvil enganchado a internet, un portátil en casa y hasta en clase. Estamos convirtiendo a nuestros niños en vagos porque si lo van a hacer todo por ordenador, ¿dónde van a quedar el boli y el papel? Y así ¿cómo van a aprender a escribir bien? El ordenador les marca lo que está mañ escrito o lo corrige directamente.
Cuando era pequeña, las películas Disney era un mundo donde podías imaginar y Peter Pan se llevaba la palma. Hablaba de la inocencia de los niños. Para poder volar tenían que tener fe, confianza y polvo de hadas. Pero un día Peter volvió a Londres y no se encontró a ningún niño mayor de 7 años jugando, utilizando su imaginación. La magia de Campanilla se va apagando poco a poco. Peter se la lleva a toda prisa al País de Nunca Jamás donde los niños perdidos aún creen en ella y en su magia.
Otra cosa son los cuentos. Ya no veo que se lean cuentos a nuestros niños. A los niños ya no les gusta leer. Pero, ¿cómo les va a gustar leer si sus padres no les leen cuentos? Siempre se puede sacar un huequecito para leer un poco en la cama a la hora de acostarse. Yo era de las que pedía un cuento para dormirme. Primero me los leía mi madre y luego acabé leyéndomelos yo. No sé si he sido una adelantada o no, pero a mi y a mi clase nos enseñaron a leer con 4 ó 5 años, en vez de con los 6 que se dice que es la edad ideal para enseñar a leer.
Cuando somos pequeños, queremos ser mayores para no tener que hacer deberes, no tener que hacer caso a los padres y porque creemos que así seremos más felices. Pero ahora que soy mayor, me he dado cuenta que la mejor época es la infancia. Sólo tenías que preocuparte por hacer deberes, ir a clase, estudiar, hacer caso a los padres y a los profes y podías jugar sin preocupaciones. Realmente era feliz. Cuando se es pequeños, todos somos amigos; no tenemos tantos problemas en hacernos amigos ni en tener un mejor amigo. Pero a medida que avanza el tiempo es más difícil encontrar a buenas personas en las que confiar y con las que "jugar".
Cuando era pequeña, las películas Disney era un mundo donde podías imaginar y Peter Pan se llevaba la palma. Hablaba de la inocencia de los niños. Para poder volar tenían que tener fe, confianza y polvo de hadas. Pero un día Peter volvió a Londres y no se encontró a ningún niño mayor de 7 años jugando, utilizando su imaginación. La magia de Campanilla se va apagando poco a poco. Peter se la lleva a toda prisa al País de Nunca Jamás donde los niños perdidos aún creen en ella y en su magia.
Otra cosa son los cuentos. Ya no veo que se lean cuentos a nuestros niños. A los niños ya no les gusta leer. Pero, ¿cómo les va a gustar leer si sus padres no les leen cuentos? Siempre se puede sacar un huequecito para leer un poco en la cama a la hora de acostarse. Yo era de las que pedía un cuento para dormirme. Primero me los leía mi madre y luego acabé leyéndomelos yo. No sé si he sido una adelantada o no, pero a mi y a mi clase nos enseñaron a leer con 4 ó 5 años, en vez de con los 6 que se dice que es la edad ideal para enseñar a leer.
Cuando somos pequeños, queremos ser mayores para no tener que hacer deberes, no tener que hacer caso a los padres y porque creemos que así seremos más felices. Pero ahora que soy mayor, me he dado cuenta que la mejor época es la infancia. Sólo tenías que preocuparte por hacer deberes, ir a clase, estudiar, hacer caso a los padres y a los profes y podías jugar sin preocupaciones. Realmente era feliz. Cuando se es pequeños, todos somos amigos; no tenemos tantos problemas en hacernos amigos ni en tener un mejor amigo. Pero a medida que avanza el tiempo es más difícil encontrar a buenas personas en las que confiar y con las que "jugar".
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