Bueno el domingo 5 de junio fui a ver un musical que merece la pena disfrutar. Al menos una vez en la vida. Gente como yo que no somos de Madrid, no podemos ir todos los findes (porque sólo está los findes). Está en el teatro Lara, en la sala principal. Van alternando las actrices del reparto. Por ejemplo cuando yo fui (y esa fue la razón), estaba Llum Barrera en el papel de madre Bernarda. Pero va a estar por tiempo limitado porque a partir de, no sé qué día, junio la va a sustituir otra actriz que fue a ver la obra cuando fui yo. Así que he conocido a varios actores/actrices en un día. Yo iba a ver a Llum, y también vi a Belén Cuesta (que hace de la hermana Milagros), Anna Castillo (Susana Romero), Susana Abaitua (María Casado), Soledad Mallol (fue a ver la obra) y Javier Calvo (uno de los directores de este obra musical. Por no decir maravillosa obra.
La historia gira en torno a un campamento católico situado en Segovia. Allí se encuentran un grupo de niñas hasta los 17 años. Las monitoras son monjas, entre las que se encuentra una joven novicia llamada Milagros a la que las niñas tienen cariño y confianza. Desde Alcudia (Mallorca) llega una nueva monja, la madre Bernarda de los Arcos, para entretener a las niñas a través de la música. Para ello quiere utilizar la canción "Viviremos firmes en la fe", con la que intenta enseña la coreografía a la joven novicia. La música hace milagros, Milagros le ha dicho siempre. Pero el primer día de su llegada, las 2 mayores de 17 años, Susana y María, se escapan del campamento para ir a una fiesta. A la mañana siguiente, Sor Bernarda hace sonar su silbato para despertar a las chicas y descubre la botella de vodka y, al levantarse, las ve vestidas con los vestidos de fiesta. Si creían que iban a ser guays, con la madre Bernarda no lo van a conseguir porque la guay es ella (la madre Bernarda). Y si quieren una sargento, la van a tener les dice. Y las castiga sin actividades y limpiando la cabaña como castigo. Deja a la hermana Milagros como vigilante jurado para que las vigile, que no se escapen. Pero con la hermana Milagros hacen lo que quieren y se vuelven a acostar en la cama mientras la novicia barre y hace las camas (cosa que tendrían que hacer las chicas, ya que es el castigo impuesto). De pronto por las noches María empieza a ver a Dios, que canta canciones de Whitney Houston. Y se empieza a enamorar de él. Aunque no sabe lo que quiere de ella y le pide ayuda a la madre Bernarda, que le aconseja que se ponga de rodillas y rece. Le dice una página de la Biblia, la 77. Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Casi al final de la obra se descubre algo sobre Susana que es sorprendente y la forma de tratarlo es divertido. Pero lo dejo con la intriga para que vayáis a verla si tenéis la oportunidad.
Es una obra que lo tiene todo: un buen argumento, un gran elenco, las canciones son preciosas (al menos para mí gusto) y te ríes desde el minuto uno. Yo ya tengo ganas de repetir. Pero como digo al principio: no vivo en Madrid. Esa es la pena. Si viviese allí, ya iría otra vez por lo menos. Pero al menos la he disfrutado y me quedo con las canciones para escucharlas y poder recordar el musical a través de la música.