-Tomad, bebed-nos dice Graciana ofreciéndonos uno como el que ella se ha servido. Eva ha traído para todas. Parece que los ha contado y ha traído los justos para las que estamos en esta habitación.
-No, gracias.
-Insisto...-dice con una sonrisa.
Lo miro con asco. Me parece que va a ser lo que creo que es, por el color, la espesura y por dónde está metido. Miro a Silvia y a Eva y miran asqueadas los saquitos que nos ofrecen.
-¡Que bebáis!-ordena Maritxu.
Cogemos con recelo los saquitos y los miramos. Miro a Graciana que le hace un gesto a su hija. Eva mueve las manos y al segundo estamos bebiendo del líquido del saco. Contra nuestra voluntad, a la fuerza.
-Muy bien-dice Graciana al terminar de beber-¿Veis qué ben? Un poco de sangre después de comer, viene bien.
-¿Qué? ¿Qué hemos bebido sangre?-pregunta sorprendida y preocupada Eva. Le entra una arcada. Pero sólo queda en eso.
-Hija, ya tenemos a 3 más-le dice Maritxu a Graciana.
-Sí, pero necesitamos a niños... Eva, estoy oliendo niños. Haz tu trabajo.
Graciana le da una dirección a Eva y Eva se va al momento. Seguimos comiendo para quitar este sabor a sangre de la boca. Nunca me ha gustado la sangre, ni siquiera la mía. Hay gente que chupa su propia sangre, pero yo no. A mí siempre me ha dado asco. Es algo con lo que no puedo.
-Veremos con el tiempo que poderes tenéis y poco a poco los iréis controlando. Os ayudaremos con los poderes-nos dice Graciana.
-Y el sábado tenemos el aquelarre, hija, acuérdate.
-Sí, sí me acuerdo madre. Vendréis con nosotras el sábado y participaréis en el aquelarre.
-Pero nos vamos el viernes...
Graciana se levanta de su sitio y se empieza a acercar a nosotras. Maritxu le da una colleja a Eva.
-Da igual vuestros planes, ahora sois de las nuestras. No podéis iros-le dice Maritxu a Eva, pero refiriéndose también a Silvia y a mí.
Graciana se coloca detrás de nosotras. Siempre me ha puesto nerviosa que la gente se ponga detrás mío. Y me pongo a temblar como si tuviese frío a pesar de que aquí dentro no haga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario