¿Quién ha dicho que en la vida sólo se pueda tener un ídolo? Yo tengo más de un ídolo y a todos los admiro con la misma devoción. Porque no estoy hecha para una persona sola. Las personas que me llegan, me llegan y las admiro tanto que me convierto en fan y ellos/ellas, en mis ídolos e ídolas. Algunos fans tienen nombre: yo pertenezco a algunos grupos donde los fans tienen nombre: camelera, angelesista, naranjista, martahazista, simonera, llacera, arturista y simonera. Sin embargo otros no tenemos nombre de fan: Carlota García, Ismael Martínez, María del Monte, Javi de Pecos, Llum Barrera...
He tenido la gran suerte, o me he encontrado con situaciones que lo han propiciado, de ver a muchos de mis ídolos. Y a eso se suma unos cuantos famosos más que he visto, conocido, hablado con ellos a lo largo de mi vida. El primero fue Carlos Sobera cuando tenía 15 años y creo que desde entonces no he parado de conocer famosos. Vale que también me lo he tenido que currar yendo al teatro, a conciertos o buscarle a la salida. Pero si te lo curras y te lo propones, tal vez llegues a conseguirlo. El último famoso que he tenido la oportunidad de conocer ha sido Santiago Segura hará cosa de 1 mes. Me avisó una amiga por twitter y por whatsapp que estaba cerca de donde yo vivo. Así que no me lo pensé 2 veces y me fui a ver si conseguía verle. Acababa de llegar a casa. Apenas dejé las cosas y volví a coger el bolso para irme a Bilbao a conocerlo, si es que podía. Cogí el metro, me bajé en la parada y fui andando, casi corriendo hasta el lugar. Llovía, pero no me importaba la lluvia. Mi pensamiento estaba en que podría conocer a Santiago. Al llegar al lugar pregunté al de seguridad si todavía se podría entrar (habían pasado 20 minutos desde que había empezado la entrevista que le iba a hacer Santiago a un dibujante de comics) y me dijo que estaba lleno. Así que salí y por suerte, enfrente había un puesto de libros con un ordenador encendido donde se podía ver la entrevista que estaba teniendo lugar dentro. No me lo podía creer que lo tuviera tan cerca mío. Acabó y me acerqué a la puerta a esperar a que saliese. Le di 2 besos e intenté hacerme una foto con él, pero tenía prisa porque se iba a cenar. Pero como tenía que ir en la misma dirección en la que iba él, me armé de valor y me acerqué a él para pedirle una foto. La foto fue con el móvil porque no tenía batería en la cámara. La intenté hacer yo, pero estaba tan nerviosa que no me salió. Así que le pedí a uno de la organización que me la hiciese. Eché mi brazo por su cintura y sonreí. Me temblaban las piernas y no sé cómo pude llegar luego al bus. Al llegar a casa tenía ganas de gritar, de llorar de emoción. Y para acabar de rematar la tarde, mi amiga (la que me avisó que Santiago estaba en Bilbao) consiguió que me mencionase en twitter porque me incluyó en su tweet.
He tenido tantas experiencias buenas junto a mis ídolos. Son tantas y tan emocionantes... Todos soñamos con conocer a nuestro ídolo y poder abrazarlo para devolverle, aunque sea de ese modo, todo lo que nos hace sentir.
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