¿Demostrar los sentimientos? ¿Para qué? ¿Encariñarse? Ya había aprendido la lección de no sentir cariño porque ya le habían jugado malas pasadas. Era imposible no sentir ningún sentimiento porque era persona y las personas sentimos queramos o no. A partir de ese momento iba a ser egoísta y sólo iba a pensar en su persona. Para volver a querer o confiar le tendrían que demostrar que era importante en sus vidas. Y parecía que eso se había esfumado una noche. Iba a seguir el consejo que le habían dado tantas veces, pero nunca le había hecho falta: piensa primero en ti.
Llegó la noche y estaba cansada de sentirse así, de modo que cogió su bicicleta y salió a dar una vuelta. Las calles estaban iluminadas por las farolas y por la luna. Hacía una noche esplendida, más ella no lo apreciaba. Era tan grande su penar que sólo miraba dentro de sí y de su corazón- Se preguntaba qué había hecho para llegar a aquella situación, qué había pasado. Lo tenía todo y de repente se encontró vacía. Era como una burbuja que había estallado. Mientras estaba completa, se sentía bien, se sentía feliz. Pero volvía a estar mal, a no encontrar su lugar en el mundo. Incluso le rondaba la idea de desaparecer por un tiempo. Pedaleó y pedaleó hasta que sus piernas no pudieron más, hasta que dijeron basta. La bicicleta se ladeó, ella se negaba a descansar y acabó en el suelo. Pero no le importaba el dolor, no le importaba tener las piernas doloridas, las rodillas raspadas. Era más grande el dolor de su alma. A veces le costaba respirar. El corazón se le aceleraba. Sentía escalofríos. Encontró la posición en el suelo y se quedó dormida. Sentía frío y tiritaba por la intemperie, pero no le echó importancia. Se despertó al poco rato, no podía dormir. Buscó entre sus bolsillos y sacó su MP3. Buscó su canción y se colocó los auriculares. Le dio al play y cerró los ojos para llevarse llevar. Se transportó a otro lugar, allí donde era feliz, donde no sentía sufrimiento, estaba acompañada por gente que la quería. Quería quedarse por siempre allí. Allí estaba su lugar, en ese mundo paralelo. No le veía sentido al mundo real. Quería irse al mundo espiritual. Desaparecer de su mundo real y desplazarse a su mundo. Ese sitio donde podía ser feliz, donde había gente que la quería, que la acompañaba, que la arropaba. Si necesitaba un abrazo, no tenía ni que pedirlo. Se daban cuenta. En sus imágenes de pronto apareció la imagen que le resultaba familiar, que conocía y vivía en el mundo real. Poco a poco las personas a las que quería se fueron definiendo y le decían que fuese feliz, que no estaba sola, que debía seguir adelante, que luchase con todas sus fuerzas.
viernes, 27 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
Mi mayor sueño hecho realidad (MN:20-6-2014)
Cada km que pasaba me acercaba un poco más a mi destino. Pero para mí era mucho más que ir a Madrid. Iba a cumplir mi sueño, el que tanto tiempo estaba esperando. Fueron 5 horas de viaje en bus con parada en Lerma (Burgos). En la estación me compré una Coca Cola para el viaje y vi el disco de Adagio de Mónica (que me compré a la vuelta). Después de haber pasado Lerma me llamaron las que estaban ya en la cola para ver por dónde iba. Me dijeron que cogiese el metro en Avenida América para ir a Chamartín y allí me irían a buscar. Así que eso hice. Creía que me costaría más e incluso me perdería por la estación y tendría que preguntar. Pero aunque pregunté, es bastante fácil de llegar porque está muy bien señalizado cómo ir. Tuve que coger 2 metros, pero tardé súper poco porque sólo eran 6 estaciones en total. Llegué a Chamartín y fui hasta el vestíbulo. Todavía no habían llegado las que me iban a buscar y es que habían cogido el bus. Me llamaron en cuanto llegaron porque yo estaba mirando la zona de metro, creía que vendrían en metro. Me quedé en shock, por fin las tenía delante con las personas que tanto había hablado por whatsapp y por skype. Eran de verdad. Las saludé y fuimos al hotel a dejar mi maleta. El hotel estaba súper cerca de la estación. Después de dejar la maleta fuimos al metro para ir a Atocha. Pero antes de ir al metro cogimos comida para todas. Llegamos a eso de las 4 de la tarde a la cola. Estábamos bastante cerca de la puerta. A eso de las 8 nos fuimos acercando a la puerta porque a las 8:30 la abrían. Yo ya me empecé a poner cada vez más nerviosa, me temblaba las manos y las piernas y me empecé a emocionar. En la cola nos hicimos algunas fotos de grupo y cuando ya estábamos de pie hicimos un concierto. Empezamos a cantar canciones de Mónica. Bueno también hubo alguna que no era de Mónica. Nos pusieron un sello para entrar y fuimos corriendo. Por suerte cogimos primera fila. Teníamos el escenario a nada, o sea que íbamos a tener a Mónica a centímetros. Sólo nos separaba la valla y un hueco entre valla y escenario. El concierto tenía previsto empezar a las 9 y empezó a las 9:30. Pero en cuanto empezó fue espectacular. Con una canción que me encanta, aunque no esperaba que empezase con ella. Cada vez que me miraba a los ojos, sonreía. Me estaba mirando a mí, sonreía. Se movía de un lado a otro y eso estaba genial para hacer fotos y grabarla. Hubo momentos en los que estuvo enfrente mío. Con una canción (que ya se ha convertido en mi debilidad) me emocioné y no podía ni cantar. No quería que se acabase, pero se acabó. Quiero volver a ese concierto, la necesito a ella, necesito volver a escuchar su voz en directo: al cantar, al hablar. Es increíble cómo lo vive. Menos mal que voy a repetir en Bilbao en octubre. Pero yo necesito abrazarla. Ojalá pueda hacerlo algún día.
jueves, 19 de junio de 2014
Se acabó lo que se daba
Hoy ha sido el último día. Hoy he dicho adiós a todo lo que ha acontecido este año. Me he llevado buenos momentos, algunos no tan bueno, pero mucho aprendizaje y trabajo. Porque yo soy una persona trabajadora y no lo digo yo, lo dice mi profe y lo han ido diciendo los profes que me he encontrado por el camino. Hoy ha sido el último, último día de verdad. Las vacaciones de verano están aquí. Vale que son para descansar, pero también para aburrirse. Yo al menos en esos 2 días, 1 hora y media que iba me distraía, lo pasaba bien y no me acordaba de los problemas. Desde el 4 de septiembre de 2013 al 18 de junio de 2014 yendo a clase lunes y miércoles, con sólo 2 faltas de asistencia. En las notas también he mejorado y así me lo ha puesto la profe en los comentarios, que con esfuerzo se consiguen resultados.
El lunes empezamos a ver una peli en la otra clase ya que el sonido no iba en nuestra clase y hoy hemos visto otra, ya en nuestra clase porque han arreglado lo del sonido. Tenía la necesidad de darle un abrazo a mi profe para agradecerle todo: todo lo que me ha enseñado, toda la paciencia, lo que me ha aguantado... Pero no es hoy la última vez que la vea porque el lunes volveré. Ella es de las pocas personas que sabe que me voy al concierto y me ha deseado suerte, que me lo pase bien y que le enseñe fotos. Y ya que el lunes tiene para poder reunirse con los padres, iré a enseñarle las fotos que haga. Porque se ha portado genial, porque la llevo siempre. No sé si me volveré a apuntar al curso que viene, pero ojalá porque quiero otro curso con ella. Con ella me siento a gusto y en confianza para contarle las cosas, hacerle bromas porque sé que no se enfadará. Ella es muy divertida por naturaleza, ella misma nos lo dijo. Nos dijo que quería una clase divertida, pero trabajadora. Ser divertida y a la vez seria. Cuando haya que estar de buen rollo, estarlo; y cuando haya que ponerse seria o echar la bronca, hacerlo.
El lunes empezamos a ver una peli en la otra clase ya que el sonido no iba en nuestra clase y hoy hemos visto otra, ya en nuestra clase porque han arreglado lo del sonido. Tenía la necesidad de darle un abrazo a mi profe para agradecerle todo: todo lo que me ha enseñado, toda la paciencia, lo que me ha aguantado... Pero no es hoy la última vez que la vea porque el lunes volveré. Ella es de las pocas personas que sabe que me voy al concierto y me ha deseado suerte, que me lo pase bien y que le enseñe fotos. Y ya que el lunes tiene para poder reunirse con los padres, iré a enseñarle las fotos que haga. Porque se ha portado genial, porque la llevo siempre. No sé si me volveré a apuntar al curso que viene, pero ojalá porque quiero otro curso con ella. Con ella me siento a gusto y en confianza para contarle las cosas, hacerle bromas porque sé que no se enfadará. Ella es muy divertida por naturaleza, ella misma nos lo dijo. Nos dijo que quería una clase divertida, pero trabajadora. Ser divertida y a la vez seria. Cuando haya que estar de buen rollo, estarlo; y cuando haya que ponerse seria o echar la bronca, hacerlo.
viernes, 13 de junio de 2014
Una verdad que llega tarde
¿Y si hubiera acabado diferente? Con el paso del tiempo, echo la mirada atrás y ahí veía amor y me gustaba Amelia para mi hermano. No tuvo otra novia hasta 2 años después que salimos del colegio. Viendo ahora las ruinas donde estaba el internado recuerdo todo lo que viví allí dentro. Al principio estaba asustada, todo era nuevo para mí, no conocía a nadie y no estaba con mis padres. Por suerte tenía a Marcos que cuidaba de mí. Pronto conocí a Evelyn que se convirtió como una amiga para mí. Era y es mi mejor amiga. A pesar de todo el tiempo que ha pasado, seguimos en contacto y recordamos los momentos, las travesuras que hicimos de pequeñas, su primer novio y el primer beso con Lucas. Lucas, ese niño que me parecía tan raro... A Evelyn le parecía guapo y se lo sigue pareciendo. De hecho Evelyn va a tener un hijo de Lucas.
Sigo paseando en lo que otro tiempo era el bosque que nos estaba prohibido acceder a él. En este lugar conocí a mi amigo el gnomo, que más tarde supe que se llamaba Pablo. Y os preguntaréis dónde están los demás. Pues sólo sé que Martín se casó con Rebeca y tuvieron una hija. Y ahora van a ser abuelos. Javier Holgado volvió a Bilbao con su madre (le fue a buscar). De la que no sé nada es de Amelia. Fue una profe genial, la quería mucho. Nos dijeron que se fue a otro cole deprisa y no le dio tiempo a despedirse de nosotros. Yo me quería haber despedido de ella por todo lo que nos enseñó y el cariño con el nos trató durante todos los años en los que fue nuestra profe.
Me acerco al cementerio a visitar la tumba de Pablo y me quedo un rato frente a la tumba del que fue mi amigo. Me gustaría decirle tantas cosas... Sin embargo no se me ocurre en este momento. Con lo que soy yo que estoy todo el día dándole vueltas a las ideas que tengo en la cabeza. De hecho se ha convertido en mi profesión. Estoy empezando y aún soy muy joven. Pero sé que sin Amelia no hubiera conseguido nada de esto. Ella nos animaba a hacer lo que nos gustase, lo que éramos capaces de hacer y sino persistir una y otra vez hasta que saliese. Porque si quieres algo, tienes que esforzarte.
Sigo andando por este cementerio en el que están enterrados tantos compañeros, amigos. De pronto me detengo en una tumba. El nombre me resulta muy familiar. No me lo puedo creer, nos mintieron. En la lápida aparece el nombre de Amelia Ugarte Roldán. No se fue a otro colegio. Se murió y nos lo ocultaron. A los niños nos lo ocultaban todo. Saco mi libreta de apuntes y un bolígrafo.
Amelia...
No sé muy bien por dónde empezar y sé que ahora no lo podrás leer. Perdona por no haber venido antes, pero no sabía nada. La vida ha seguido su curso, pero tú deberías haber seguido. Y tal vez con mi hermano, hacíais buena pareja.
Me estoy convirtiendo en una escritora y en parte te lo debo a ti. Gracias por estar ahí cuando me enseñaste a leer, a escribir. Me guiaste en las primeras historias que creé. Sin tu ayuda no hubiera podido. Estuviste ahí para corregir errores, cambiar estructuras.
A nivel personal, también. Me llevé broncas y castigos de ti, pero ahora entiendo que lo hacías por mi bien, para que no fuese mala. Fuiste siempre un ejemplo a seguir para mí. Eras como mi mamá dentro del internado. Me dabas cariño, me cuidabas sin pedirme nada a cambio. Muchas de las sonrisas me las provocaste tú.
Sé que no es ni la mitad de lo que me diste, pero es lo único que se me ocurre ahora mismo para despedirme de ti. Perdona la tardanza pero me he enterado de casualidad, no sabía nada de esto. Si lo hubiese sabido antes, hubiera venido. O no. No lo sé.
Te quiero
Paula
Desprendo la hoja de la libreta y la doblo por la mitad. Remuevo un poco la tierra y entierro el trozo de papel. Después vuelvo a echar tierra por encima ocultándolo.
Sigo paseando en lo que otro tiempo era el bosque que nos estaba prohibido acceder a él. En este lugar conocí a mi amigo el gnomo, que más tarde supe que se llamaba Pablo. Y os preguntaréis dónde están los demás. Pues sólo sé que Martín se casó con Rebeca y tuvieron una hija. Y ahora van a ser abuelos. Javier Holgado volvió a Bilbao con su madre (le fue a buscar). De la que no sé nada es de Amelia. Fue una profe genial, la quería mucho. Nos dijeron que se fue a otro cole deprisa y no le dio tiempo a despedirse de nosotros. Yo me quería haber despedido de ella por todo lo que nos enseñó y el cariño con el nos trató durante todos los años en los que fue nuestra profe.
Me acerco al cementerio a visitar la tumba de Pablo y me quedo un rato frente a la tumba del que fue mi amigo. Me gustaría decirle tantas cosas... Sin embargo no se me ocurre en este momento. Con lo que soy yo que estoy todo el día dándole vueltas a las ideas que tengo en la cabeza. De hecho se ha convertido en mi profesión. Estoy empezando y aún soy muy joven. Pero sé que sin Amelia no hubiera conseguido nada de esto. Ella nos animaba a hacer lo que nos gustase, lo que éramos capaces de hacer y sino persistir una y otra vez hasta que saliese. Porque si quieres algo, tienes que esforzarte.
Sigo andando por este cementerio en el que están enterrados tantos compañeros, amigos. De pronto me detengo en una tumba. El nombre me resulta muy familiar. No me lo puedo creer, nos mintieron. En la lápida aparece el nombre de Amelia Ugarte Roldán. No se fue a otro colegio. Se murió y nos lo ocultaron. A los niños nos lo ocultaban todo. Saco mi libreta de apuntes y un bolígrafo.
Amelia...
No sé muy bien por dónde empezar y sé que ahora no lo podrás leer. Perdona por no haber venido antes, pero no sabía nada. La vida ha seguido su curso, pero tú deberías haber seguido. Y tal vez con mi hermano, hacíais buena pareja.
Me estoy convirtiendo en una escritora y en parte te lo debo a ti. Gracias por estar ahí cuando me enseñaste a leer, a escribir. Me guiaste en las primeras historias que creé. Sin tu ayuda no hubiera podido. Estuviste ahí para corregir errores, cambiar estructuras.
A nivel personal, también. Me llevé broncas y castigos de ti, pero ahora entiendo que lo hacías por mi bien, para que no fuese mala. Fuiste siempre un ejemplo a seguir para mí. Eras como mi mamá dentro del internado. Me dabas cariño, me cuidabas sin pedirme nada a cambio. Muchas de las sonrisas me las provocaste tú.
Sé que no es ni la mitad de lo que me diste, pero es lo único que se me ocurre ahora mismo para despedirme de ti. Perdona la tardanza pero me he enterado de casualidad, no sabía nada de esto. Si lo hubiese sabido antes, hubiera venido. O no. No lo sé.
Te quiero
Paula
Desprendo la hoja de la libreta y la doblo por la mitad. Remuevo un poco la tierra y entierro el trozo de papel. Después vuelvo a echar tierra por encima ocultándolo.
jueves, 12 de junio de 2014
1 semana y adiós a este curso
Me parece increíble que ya haya pasado 9 meses desde que empezó todo. Empezó esta aventura un miércoles de septiembre. Justo ese día iba a ir a Vitoria para ver a Anna Simon, pero no pude ir porque empezaba Inglés. Aunque tampoco se hubiese notado mucho mi ausencia. Sólo estuvimos 3 en clase con la profe. Nos presentamos y estuvimos contando dónde habíamos estado de vacaciones. Creo que siempre es el mismo tema después de verano, ¿no? Cuando empiezas en septiembre el curso la pregunta es: ¿os habéis ido de vacaciones? Si dices sí, ¿a dónde? Yo soy de las pocas personas que no me suelo ir de vacaciones, que me quedo (como se suelo) cuidando el pueblo, jeje. Cómo si el pueblo se fuese a escapar o secuestrar o robar. Siempre me ha hecho mucha gracia esa frase, pero me gusta. Yo cuido del pueblo para que cuando vuelvan los que se han ido de vacaciones se lo encuentren como lo dejaron-
Estamos a 1 semana previa que se acabe todo esto. Pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho durante todo este curso. Iba a aprovechar cada día, cada momento a tope y eso es lo que he hecho. He disfrutado, me lo he pasado en grande, he conocido a unos compañeros majísimos y una profe muy maja, divertida pero a la vez firme a la hora que tenemos que trabajar. Siempre se me hace corto. Es verdad que cuando disfrutas de algo, es cuando más rápido pasa. Cuando quieres que algo pase rápido, parece que el reloj se detenga y los minutos no pasen. Sin embargo cuando estás a gusto, es como si le dieran cuerda al maldito tiempo. Alguien debería decirle al tiempo que debería ser al revés. Que queremos disfrutar de las cosas buenas, saborearlas y obviar y pasar cuanto antes los malos ratos y malos tragos que hay en esta vida. Sí, es algo de estudiar y lo voy a echar de menos. Pero es 1 hora y media que se te pasa volando. ¡Ya podía ser así en el colegio/instituto! ¡Y tan divertido!
Por lo menos este año he empezado a hablar y a conocer a la gente desde el primer día. A veces me pasa que cojo la confianza demasiado tarde y luego me arrepiento de haber estado poco tiempo. Pero como ya tengo aprendida la lección, la he puesto en práctica. Gracias a esas clases, podía reír en los días que por mí misma no podía. Han sido el halo de aliento que necesitaba, la vitamina para volver a ser yo. Espero poder seguir otro año más y seguir estando con la gente con la que tan a gusto he estado. Pero aún no digamos adiós porque quedan 2 días por delante de la semana que viene. Y el viernes será el gran día para mí. Tendré una mezcla de emociones la semana que viene. Pero hay que vivir cada momento al máximo, a tope porque nunca se sabe qué puede pasar.
Estamos a 1 semana previa que se acabe todo esto. Pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho durante todo este curso. Iba a aprovechar cada día, cada momento a tope y eso es lo que he hecho. He disfrutado, me lo he pasado en grande, he conocido a unos compañeros majísimos y una profe muy maja, divertida pero a la vez firme a la hora que tenemos que trabajar. Siempre se me hace corto. Es verdad que cuando disfrutas de algo, es cuando más rápido pasa. Cuando quieres que algo pase rápido, parece que el reloj se detenga y los minutos no pasen. Sin embargo cuando estás a gusto, es como si le dieran cuerda al maldito tiempo. Alguien debería decirle al tiempo que debería ser al revés. Que queremos disfrutar de las cosas buenas, saborearlas y obviar y pasar cuanto antes los malos ratos y malos tragos que hay en esta vida. Sí, es algo de estudiar y lo voy a echar de menos. Pero es 1 hora y media que se te pasa volando. ¡Ya podía ser así en el colegio/instituto! ¡Y tan divertido!
Por lo menos este año he empezado a hablar y a conocer a la gente desde el primer día. A veces me pasa que cojo la confianza demasiado tarde y luego me arrepiento de haber estado poco tiempo. Pero como ya tengo aprendida la lección, la he puesto en práctica. Gracias a esas clases, podía reír en los días que por mí misma no podía. Han sido el halo de aliento que necesitaba, la vitamina para volver a ser yo. Espero poder seguir otro año más y seguir estando con la gente con la que tan a gusto he estado. Pero aún no digamos adiós porque quedan 2 días por delante de la semana que viene. Y el viernes será el gran día para mí. Tendré una mezcla de emociones la semana que viene. Pero hay que vivir cada momento al máximo, a tope porque nunca se sabe qué puede pasar.
miércoles, 11 de junio de 2014
Mis niños... os echo de menos
Nunca me ha llegado tanto una canción como lo ha hecho esta noche "Mi pequeño compañero" de Daniel Diges. Me han llegado muchas otras, pero ésta es especial porque me acuerdo de mis niños. Esos pequeños alumnos que durante 3 meses hicieron mis días más felices. No había tiempo para estar triste porque ellos te contagiaban de su ternura, su inocencia, su sonrisa. Había que estar ahí para leerles cuentos, jugar con ellos, ayudarles a que hicieran lo que tenían que hacer y a veces obligarles. Recuerdo una vez que una niña se negó a pintar. Al final pintó pero desganada. No movía apenas la mano y pintaba todo el rato el mismo sitio. Estaba requetepintado ya. Pero a base de paciencia, lo conseguí. Y no sólo es un dicho lo de que lo que das, recibes. Yo recibí, y aún cuando voy de visita recibo, mucho amor por parte de todos los alumnos por lo que pasé estando de prácticas. Pero sobre todo de mis niños, mis chiquitines. Esos que apenas levantan un palmo del suelo. Son pequeños de estatura, pero grandes de corazón. Son los que todavía tienen ilusiones, viven de sueños y viven en su mundo de fantasía. Para ellos todo es más fácil (o al menos eso pensamos los que ya hemos pasado esa etapa y ya hemos llegado a adultos). No lo valoraba, pero yo era más fácil cuando era una niña, cuando sólo tenía que ir a clase y tener que hacer deberes y/o estudiar. Con eso ya estaba todo hecho. Cuando eres mayor, empiezan los problemas y las preocupaciones. ¡Qué fácil era hacer amigos en la primera infancia! Con preguntar si se podía jugar, ya tenías un amigo. Ahora es todo más difícil. Te tienes que enfrentar a tus problemas, al miedo a no ser aceptado, al maldito bullying. Por eso hay gente que se niega a crecer, eterno Peter Pan. Y he de reconocer que se vive mejor siendo niño eternamente que madurar. Madurar hace que la vida te dé palos y sé de lo que hablo. A pesar de no tener muchos años, ya he vivido cosas que no quisiera haber pasado.
Bueno que me voy del tema, soy de enrollarme lo sé y de desviarme de los temas. No sé cuándo podré hacer un hueco para irles a visitar de nuevo. Es lo que más me gustaría. Les echo un montón de menos. Les quiero mucho y sé que ellos también me quieren a mí. Los abrazos que me dan, me lo dicen, me lo demuestran. Mis pequeños se hacen mayores y van pasando de curso. Pero sé que les tengo ahí cuando quiera ir. Que me piden que trabaje incluso en su cole. No puedo por ser público, pero más me gustaría a mí. Y eso que con algunos no empecé con muy buen pie. Llegué a pasarlo mal. Pero cuando llegó el momento de decir adiós, a todos nos dolió. Muchas emociones ese último día de clase, último día también para mí. Y eso que alargué las prácticas 1 semana más. Acabé junto a ellos, cuando les dieron las vacaciones de Navidad. Habrán pasado 2 años, pero los recuerdos están ahí y las emociones también. Los llevaré siempre en el corazón y para mí siempre serán mis niños. Me cambiaron mucho la vida y la percepción que tenía de ellos. Gracias por los mejores meses de mi vida. Nunca os olvidaré porque habéis pasado a ser parte de mi vida. Os llevo en el corazón. Y aunque no nos veamos, recordad todo lo que vivimos porque estaré en cada recuerdo vuestro, en cada cosa que hagáis. Más me gustaría ir todos los días para estar con vosotros porque sois muy importantes para mí. Pero no puede ser y eso me parte el alma. Aún guardo vuestros regalos. La gente me dice que para qué lo guardo. No es lo que sea, es lo que significa.
Bueno que me voy del tema, soy de enrollarme lo sé y de desviarme de los temas. No sé cuándo podré hacer un hueco para irles a visitar de nuevo. Es lo que más me gustaría. Les echo un montón de menos. Les quiero mucho y sé que ellos también me quieren a mí. Los abrazos que me dan, me lo dicen, me lo demuestran. Mis pequeños se hacen mayores y van pasando de curso. Pero sé que les tengo ahí cuando quiera ir. Que me piden que trabaje incluso en su cole. No puedo por ser público, pero más me gustaría a mí. Y eso que con algunos no empecé con muy buen pie. Llegué a pasarlo mal. Pero cuando llegó el momento de decir adiós, a todos nos dolió. Muchas emociones ese último día de clase, último día también para mí. Y eso que alargué las prácticas 1 semana más. Acabé junto a ellos, cuando les dieron las vacaciones de Navidad. Habrán pasado 2 años, pero los recuerdos están ahí y las emociones también. Los llevaré siempre en el corazón y para mí siempre serán mis niños. Me cambiaron mucho la vida y la percepción que tenía de ellos. Gracias por los mejores meses de mi vida. Nunca os olvidaré porque habéis pasado a ser parte de mi vida. Os llevo en el corazón. Y aunque no nos veamos, recordad todo lo que vivimos porque estaré en cada recuerdo vuestro, en cada cosa que hagáis. Más me gustaría ir todos los días para estar con vosotros porque sois muy importantes para mí. Pero no puede ser y eso me parte el alma. Aún guardo vuestros regalos. La gente me dice que para qué lo guardo. No es lo que sea, es lo que significa.
viernes, 6 de junio de 2014
Yo creo que este es mi año
¿Se podría considerar este mi año? Al parecer casi todos tenemos un año que nos van muy bien las cosas. Lo que se podría considerar como año de la buena suerte. Dicen que después de pasar un mal año o algo malo, te empiezan a llegar las cosas buenas. Porque la mala suerte no dura eternamente, ¿no? Ya empezó con buen pie porque dejé atrás todo lo malo. No puedo dejar de pensar en ello, ni dejar de atormentarme. Pero poco a poco todo vuelve a la normalidad. ¡Si hasta parece que mi memoria ha vuelto a ser lo que era! Yo lo echo la "culpa" a lo que me pasó el año pasado, a que era el año maldito (como lo llamo yo). Pero todo pasa y ahora debo pensar primero en mí. Primero debo ser yo y después los demás. Porque si no te quieres tú, ¿quién te va a querer? Hay que sonreír a la vida, pensar un poco en uno mismo (¿Qué es egoísta? Tal vez, pero debemos ser un poco egoístas. Nadie nos regala nada), disfrutar de la vida a tope. Yo en lo que me suelo apoyar en momentos malos, y también sirve para momentos buenos, es en la música. Ella siempre está ahí para lo que necesites. ¿Qué necesitas un consejo? Escucha bien la letra y tal vez lo encuentras. ¿Necesitas animarte? Música para olvidar las penas. Canta, baila, escucha música, lee libros, escribe. Haz lo que te dé la gana. Pero que te ayude a estar mejor contigo mismo/misma.
Este año creo que voy a poder cumplir casi todos mis sueños, conocer a casi todos mis ídolos. Bueno algunos ya los he conocido. Y lo más importante para mí, conocer a las personas que me han salvado, que me han dado la fuerza para seguir adelante, que me aceptan tal como soy con mis cambios de humor, mis locuras, pérdidas de memoria y el no saberme aún todas las canciones. Sé que a toda esa gente que ha estado ahí y que sigue estando ahí no voy a poder conocer. No me puedo trasladar a todos los lugares del país, lo siento. Pero os llevo dentro y reconozco a quien me ha hecho bien y quien me ha hecho mal. Y que este apoyo sea mutuo durante mucho tiempo a pesar de la distancia, a pesar que sólo podamos comunicarnos a través de redes sociales, a través de un ordenador o un teléfono. Este año será el año de las sonrisas porque podré disfrutar de mi gran ídola junto a las personas que más quiero y que han pasado a considerarse hermanas. Esas 3 personas (porque a pesar de ser una ídola, no deja de ser una persona) son muy importantes para mí y las voy a conocer el mismo día. ¿Va a ser un día importante? Ya lo creo y no se me olvidará jamás. Esos momentos son únicos y se guardan en el corazón. Y los recuerdos alojados en el corazón son difíciles de borrar o casi imposible.
Ya sé que ya es viernes 6 de junio, eso significa que empiezan a echar Pancho en los cines. Pero lo que he vivido yo el jueves 5, que a estas horas ya es ayer... (es que he llegado muy tarde a casa). Ha sido alucinante y me he echado unas risas muy buenas. Esto hace falta en estos tiempo: risas, buen humor, jugar como niños y escuchar buena música. Y es que hoy, bueno ayer 5 de junio, he estado en el programa Atrevete desde el museo Guggenheim. Me lo he pasado genial, me he reído mucho (sobre todo con Isidro Montalvo) y he podido volver a disfrutar en directo de Rozalen cantando 3 canciones..
Este año creo que voy a poder cumplir casi todos mis sueños, conocer a casi todos mis ídolos. Bueno algunos ya los he conocido. Y lo más importante para mí, conocer a las personas que me han salvado, que me han dado la fuerza para seguir adelante, que me aceptan tal como soy con mis cambios de humor, mis locuras, pérdidas de memoria y el no saberme aún todas las canciones. Sé que a toda esa gente que ha estado ahí y que sigue estando ahí no voy a poder conocer. No me puedo trasladar a todos los lugares del país, lo siento. Pero os llevo dentro y reconozco a quien me ha hecho bien y quien me ha hecho mal. Y que este apoyo sea mutuo durante mucho tiempo a pesar de la distancia, a pesar que sólo podamos comunicarnos a través de redes sociales, a través de un ordenador o un teléfono. Este año será el año de las sonrisas porque podré disfrutar de mi gran ídola junto a las personas que más quiero y que han pasado a considerarse hermanas. Esas 3 personas (porque a pesar de ser una ídola, no deja de ser una persona) son muy importantes para mí y las voy a conocer el mismo día. ¿Va a ser un día importante? Ya lo creo y no se me olvidará jamás. Esos momentos son únicos y se guardan en el corazón. Y los recuerdos alojados en el corazón son difíciles de borrar o casi imposible.
Ya sé que ya es viernes 6 de junio, eso significa que empiezan a echar Pancho en los cines. Pero lo que he vivido yo el jueves 5, que a estas horas ya es ayer... (es que he llegado muy tarde a casa). Ha sido alucinante y me he echado unas risas muy buenas. Esto hace falta en estos tiempo: risas, buen humor, jugar como niños y escuchar buena música. Y es que hoy, bueno ayer 5 de junio, he estado en el programa Atrevete desde el museo Guggenheim. Me lo he pasado genial, me he reído mucho (sobre todo con Isidro Montalvo) y he podido volver a disfrutar en directo de Rozalen cantando 3 canciones..
martes, 3 de junio de 2014
Una nueva amiga que será para toda la vida (X)
La tutora de los alumnos de 4 años va enseguida a la llamada de Andrea. Ve que Mónica está con las tijeras amenazando a Àngel. Se acerca a ella y le avisa.
-No hagas nada de lo que te puedas arrepentir, Mónica. ¡Y dame esas tijeras!
-Mira lo que me ha hecho Àngel-se queja Mónica enseñando su cuaderno, pero sin soltar las tijeras.
-Desde que estáis juntos, no hacéis más que meteros en líos Voy a tener que tomar medidas porque esto ya está yendo demasiado lejos. Y Mónica dame esas tijeras ahora mismo si no te quieres quedar sin recreo mañana-la avisa la profesora.
Mónica le da las tijeras a su profesora y se aleja con la silla de donde está Àngel. Mejor alejarse del problema que enfrentarse a él.
-Àngel, a mi mesa-le pide la maestra.
Le coge la mesa y la pone al lado de la suya, por lo que Àngel coge su silla y la lleva hasta su mesa. Es cuando aprovecha Mónica a acercarse a la mesa a seguir trabajando. Andrea mira a Mónica de reojo. Se ha impuesto ante el nuevo niño que le quería hacer la vida imposible. Pero también daba un poco de miedo con esas tijeras. Cualquiera sabe lo que sería capaz de hacer.
En la clase de 6º de Primaria...
Marta se levanta, ya harta y enfadada de la situación. Se enfrenta a su compañera.
-¿Qué pasa? ¿Qué dices tú? ¡Cállate guarra si no quieres que yo empiece a hablar!
-Marta...-su hermana Paz le pide en voz baja que se siente y se tranquilice.
-¡Señorita Sánchez!-grita la tutora entre el bullicio que se ha formado en la clase.
Celia le pega una bofetada a Marta y el resto de alumnos empiezan a animar a que se inicie una pelea. Y no tarda en llegar, pues Marta le devuelve la bofetada y se cogen del pelo. Llegan al suelo pegándose. La tutora se hace paso entre las mesas para llegar hasta Celia y Marta.
-Celia, Marta al despacho del director. ¡Ya!
Los compañeros dejan de animar la pelea y vuelven la mirada a la pizarra. Las 2 alumnas la miran asombradas. No es una mujer que haya mostrado carácter, no se suele enfadar. Se levantan y ven su mirada dura. Sin rechistar salen de la clase y se dirigen al despacho del director.
-No hagas nada de lo que te puedas arrepentir, Mónica. ¡Y dame esas tijeras!
-Mira lo que me ha hecho Àngel-se queja Mónica enseñando su cuaderno, pero sin soltar las tijeras.
-Desde que estáis juntos, no hacéis más que meteros en líos Voy a tener que tomar medidas porque esto ya está yendo demasiado lejos. Y Mónica dame esas tijeras ahora mismo si no te quieres quedar sin recreo mañana-la avisa la profesora.
Mónica le da las tijeras a su profesora y se aleja con la silla de donde está Àngel. Mejor alejarse del problema que enfrentarse a él.
-Àngel, a mi mesa-le pide la maestra.
Le coge la mesa y la pone al lado de la suya, por lo que Àngel coge su silla y la lleva hasta su mesa. Es cuando aprovecha Mónica a acercarse a la mesa a seguir trabajando. Andrea mira a Mónica de reojo. Se ha impuesto ante el nuevo niño que le quería hacer la vida imposible. Pero también daba un poco de miedo con esas tijeras. Cualquiera sabe lo que sería capaz de hacer.
En la clase de 6º de Primaria...
Marta se levanta, ya harta y enfadada de la situación. Se enfrenta a su compañera.
-¿Qué pasa? ¿Qué dices tú? ¡Cállate guarra si no quieres que yo empiece a hablar!
-Marta...-su hermana Paz le pide en voz baja que se siente y se tranquilice.
-¡Señorita Sánchez!-grita la tutora entre el bullicio que se ha formado en la clase.
Celia le pega una bofetada a Marta y el resto de alumnos empiezan a animar a que se inicie una pelea. Y no tarda en llegar, pues Marta le devuelve la bofetada y se cogen del pelo. Llegan al suelo pegándose. La tutora se hace paso entre las mesas para llegar hasta Celia y Marta.
-Celia, Marta al despacho del director. ¡Ya!
Los compañeros dejan de animar la pelea y vuelven la mirada a la pizarra. Las 2 alumnas la miran asombradas. No es una mujer que haya mostrado carácter, no se suele enfadar. Se levantan y ven su mirada dura. Sin rechistar salen de la clase y se dirigen al despacho del director.
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