Me tumbo en el sofá y enciendo la tele. Al soltar el mando, veo en mi mano un número de teléfono y de repente me acuerdo de lo de esta noche. Tengo que hacer unas llamadas. Busco el contacto con el que quiero hablar, el que empezó todo esto, con el que he aprendido tantas cosas.
-¿Diga?
-¡Padre! Soy Anna.
-Annita, mi niña. ¿Qué tal? ¿Qué es de tu vida?
-Pues aquí ando en Madrid, que acabo de salir de El Hormiguero como quien dice. ¿Y tú?
-Yo estoy en Barcelona, mañana voy para allá. Que esta mañana he tenido ensayo y mañana después de comer me cojo el AVE.
-Ya tengo ganas de verte...
-Pero me ves todas las semanas en Tu cara me suena...
-Sí... pero no es lo mismo... Digo en persona. Además me han comentado una idea que a lo mejor te puede interesar. ¿Me llamas mañana cuando llegues y quedamos?
-De acuerdo. ¿Y llamas tú al pelopincho o lo llamo yo?
-Emmm... Pues llámale tú y ya mañana nos vemos
-De acuerdo, mi niña. ¡Hasta mañana, bonita!
-¡Hasta mañana, papi!
Pongo Antena 3 y justo pillo hablando a Manel, por poco me lo pierdo. He pillado empezado el programa. Qué nostalgia me entra cuando veo Tu cara me suena. Echo de menos a los compañeros, a los profes, al jurado, a Manel, a los de sonido, al equipo de maquillaje... Aunque una parte de maquillaje me lo he quedado. Sí, estoy hablando de Lucho.
Y van pasando las actuaciones. La verdad es que todos lo hacen genial, pero mi Flo lo está clavando del Sevilla. Porque sé que es él, sino no sabría quién es quién.
Acaba la gala con un merecidísimo premio para Flo (es que lo ha clavado) y me voy a dormir. Es tardísimo. Y mañana antes de que venga Flo tengo que preparar la casa y dejarlo todo listo antes de irme. Apunto el teléfono de la chica en el teléfono por si se me borra. Apago la tele y voy a la habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama. A dormir se ha dicho que mañana vuelvo a ver a mis tontacos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario