-Es muy cabezota...
-Me da igual lo que sea, ninguna niña va a hacer lo que quiera ni me va a contestar. ¡Al rincón ahora mismo! Te quedas sin comer-le dice bajándola de la silla y quitándole el bocadillo.Pone el bocadillo encima de la mesa de un manotazo y se cruza de brazos.
Marta mira a Mónica para ver lo qué hace, pero también como queriendo decir que haga lo que le ha dicho. Al final Mónica accede y se va al rincón cogiendo una silla de su mesa por el camino para sentarse. La profesora vuelve a su mesa y se sienta a comer observando todo desde su mesa. Marta sigue comiendo, pero le vuelve a preparar el bocadillo a Mónica. Una niña tan pequeña tan pequeña no se puede quedar sin comer. Vuelve la cuidadora de comedor.
-¿Todavía aquí, Marta? ¡Venga! Que no te va a dar tiempo a nada...
-Ya voy.
-¿Y a ti qué te ha pasado, Mónica?
-Ella-dice señalando-me ha dicho que viniese aquí...-dice poniendo cara de pena y haciendo pucheros para intentar dar pena.
-Algo habrás hecho, que eres un bicho y no haces caso a nada... ¿Ya has terminado de comer?
-No me ha dejado...
-Ven conmigo anda...
Mónica se levanta de la silla y la sigue hasta la cocina. Allí la sienta en una silla y habla con la cocinera.
-Conque no has querido comer el puré, ¿eh? Venga, un poquito...
-Es que... no me gusta...
-Pero en esta vida hay que comer de todo... Y aguantar cosas que no nos gustan...
Coge un plato hondo y lo llena con un poco de puré.
-Cuando vuelva, quiero el plato limpio. Y a ser posible antes de la hora de clase, por favor...
Esther sale de la cocina dejando a Mónica con la cocinera.
-Marta, a ver si acabamos para hoy hija...-dice dándole unos golpecitos en el hombro.
-¿A dónde te has llevado a Mónica?
-A la cocina para que coma y no se distraiga. Y a ti, como no termines, te llevo a la azotea. ¡Madre mía, qué cruz! Voy un momento al patio y espero que cuando vuelva, hayas terminado.
Marta sigue comiendo la hamburguesa y va a la cocina a dejar el plato. Sonríe a Mónica y le da disimuladamente el bocadillo. La cocinera está limpiando de espaldas a ellas y no se ha enterado.
-Guárdatelo y te lo comes en el patio.
-¿Tú ya has acabado?
-Sí.
-¿Me vas a esperar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario