jueves, 5 de diciembre de 2013

Lo conseguimos (VII)

-Veamos! Tal vez si nos traéis presas para el sacrificio, podréis marcharos el día que queráis... Pero no podéis hablar de nosotras, ni de dónde estamos ni nada relacionado con esto. Si habláis, lo sabremos e iremos a por vosotras. ¿Entendido?-nos avisa Graciana.
Nos giramos para mirarla y asentimos lentamente. Tiene el semblante serio y me da algo de respeto. Tiene algo en la mirada que transmite desconfianza y temor. Y yo, al menos, siento algo de miedo.
-Pero hija, son de las nuestras... ¿Cómo las vas a dejar ir?-le pregunta Maritxu.
Graciana rehúye la pregunta y cambia de tema.
-¿Y esta niña, cuándo vendrá?
-A saber dónde estará... Esta niña siempre ha hecho lo que ha querido...
-Chicas! Me vais a hacer un favor... Le vais a llevar esto a mi hijo Luis Miguel.
Nos da unas indicaciones, un poco liosas por cierto, y nos da una cacerola con comida. Nos levantamos de la mesa. Yo soy la que llevo la cacerola y Silvia y Eva encienden el móvil a modo de linterna para no caernos ni chocarnos con nada. Vamos por los pasillos de la casa. Es enorme y parece un laberinto. Accedemos por unas escaleras al subsuelo. Parecen unas cuevas y seguimos avanzando.
-Estamos andando en círculos.
-Esto es un lío...
-¿Os acordáis lo que nos han dicho?
-Primero a la izquierda, luego a la derecha, llegamos a una escaleras que ya las hemos bajamos y seguís recto. Después derecha, derecha e izquierda hasta encontrar una puerta metálica. Pero yo no encuentro nada.
-Creo que era izquierda en vez de derecha.
-¿Ninguna lo ha apuntado?
-No...
-No tenía papel ni boli ni nada para apuntar...
-¿Y qué hacemos?
-¿Y si volvemos y le decimos que no lo encontramos?
-Y que vaya ella, ¿no? Yo paso. Mira como se ha puesto antes conmigo por decirle que nos íbamos el viernes...
-Es normal, no quiere que su secreto se sepa y ahora parece que somos parte del secreto... Aunque no entiendo cómo ni qué relación tenemos nosotras...
-¿A ver si ha sido...?
-Di Vane.
-¿Os acordáis el líquido del saquito ése? Yo creo que era sangre y al beberlo, te conviertes o algo así.
-Lo tenemos chungo.
-Pues a mí no me importa mucho, la verdad.
-¿No te importa ser bruja?
-Pues no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario