A veces con la edad te cargan de responsabilidades, pero también tienes algunos privilegios. Lo que he vivido hoy ha sido de un subidón impresionante, aunque no parezca para tanto. Todo ha ocurrido en el último día de clase de inglés en la academia. Hemos visto el final de la peli que nos puso el miércoles que la han echado por la tele (La vida por delante se llama en castellano, The vow en inglés). Al acabar la peli hemos tenido que hacer 2 writtings con el personaje favorito y la escena favorita de la peli. Al acabar hemos estado hablando de dónde celebramos la Navidad, qué vamos a pedir de regalos y qué vamos a regalar. Bueno cuando he dicho que he "pedido" el libro de Mónica Naranjo y luego he dicho CD y le he dicho a la profe que mejor no pregunte. Les he dicho que soy naranjista (fan de Mónica Naranjo) y se han empezado a reír (es que no sabían que los fans de Mónica se llaman naranjistas, pero no se han reído con maldad). La profe me ha mirado como diciéndome que no les hiciese caso, jeje. Hoy ha sido el día en que le teníamos que devolver el boletín de notas. Había que llevarlo firmado por los padres. Yo no lo sabía y se lo iba a preguntar hoy. La conversación ha sido la siguiente:
-¿No lo han firmado tus padres?
-¡Ah! Pero, ¿había que firmarlo? (yo creía que era para después de vacaciones, para llevárselo en enero).
La profe ha sonreído y va y me pregunta:
-¿Con quién vives?
-Con mis padres. Pero soy mayor... ¿Puedo firmar yo?
Se lo piensa, sonríe y me lo devuelve diciéndome:
-Date el gustazo.
Les ha dicho a los demás de mi clase que voy o que he ido a la universidad. Lo he cogido sonriendo y riéndome y he firmado mis notas. No veas el gustazo que he sentido firmando mis propias notas y no depender de mis padres como cuando iba al colegio. Yo creo que a partir de ahora podré firmar las notas otra vez que me las dé que será en Semana Santa.
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