La vida es una gran obra de teatro que está en continua representación. No hay ensayos a diferencia de las obras que se interpretan en un teatro, escuela de teatro o en un colegio. Somos actores de nuestra vida y nos cruzamos con parteners que pueden ser simples conocidos, desconocidos o interactúes con ellos. Hay algunos que se quedan en tu vida, en tu obra y otros que viven una obra diferente. Tienes que disfrutar de tu obra para hacer disfrutar a los demás. Lo que sientes es lo que transmites. Antes de que caiga el telón, hay que interactuar y representar con energía y fuerza para disfrutar con el personaje, con la historia, con los otros personajes y con el escenarios o distintos escenarios. A veces el atrezzo es importante para entender la obra o para que la obra sea más creíble y más fácil. También hay lugar para las ilusiones y sueños. ¿Por qué seríamos sin sueños por los que luchar? ¿Qué pasa con esos que lo tienen todo? Que están amargados. Piensan que el dinero da la felicidad, pero es mentira. Si no tienes con quien disfrutar de los momentos de la vida te sientes solo, frustrado, sientes que nada tiene sentido en la vida.
Cada obra comienza en el momento en que naces. Ahí ya tienes compañeros de escenario, aunque tu participación sea escasa porque eres un bebé. A medida que vas creciendo, vas teniendo la capacidad de hacer más cosas y de ampliar tus compañeros de escena y tus objetos de atrezzo, además de los escenarios. Pasamos de la casa y el parque, al colegio. Y con el colegio llegan otros niños como tú y otros adultos que son profesores y director.
A veces tienes la oportunidad de ser otra persona que no eres tú, poder hacer diferentes cosas e interactuar con otros compañeros que no son los habituales. Pero una vez que conoces a otras personas y pasas tiempo con ellos, se meten en tu historia y se mantienen en el recuerdo. A veces puedes recurrir a ellos a través de flashback. Otras veces te imaginas en el futuro. Es como si tuvieras una visión de futuro.
Hay que hacer que el público y los compañeros se lo pasen bien contigo. Habrá todo tipo de momentos: divertidos, tristes, enfados. Pero hay que pasar de una escena a otra y saber cambiar el sentimiento para no estancarse. Si algo no te sale, hay que intentarlo e intentarlo porque si crees en ellos puedes hacerlo. Y sobre todo ríe, no hay que huir de la risa. Si reímos, esta obra será más interesante, más llevadera y más divertida. Te lo pasarás bien y no querrás que la obra se acabe y alargarás la historia lo más posible antes de que baje el telón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario