Miguel,nervioso
en su nube,no cree lo que está pasando en Arazana.Sara se ha desmayado y se
comenta que pueda estar embarazada.Y es de...Fernando del Caz!
-No puede ser, no tuvo un hijo mío y lo va a tener de Fernando? Yo le mato!!!
-Serénate Miguel, que te van a mandar al infierno-le dice su suegro, Abel Hermida.
-En serio, cuando me lo encuentre por aquí le pienso decir unas cuantas cosas. O voy a su nube a buscarlo. Que no sea cobarde y me explique esto. Y voy a matar a los malditos guionistas!!!-Miguel cada vez se está poniendo más furioso.
Fernando que se ha enterado de todo va a la nube donde vive Miguel. Sus miradas se cruzan y Fernando le dice:
-Sara va a tener un hijo mío...-dice como para provocar a Miguel.
Miguel está que echa chispas, aprieta los puños...
-No puede ser, no tuvo un hijo mío y lo va a tener de Fernando? Yo le mato!!!
-Serénate Miguel, que te van a mandar al infierno-le dice su suegro, Abel Hermida.
-En serio, cuando me lo encuentre por aquí le pienso decir unas cuantas cosas. O voy a su nube a buscarlo. Que no sea cobarde y me explique esto. Y voy a matar a los malditos guionistas!!!-Miguel cada vez se está poniendo más furioso.
Fernando que se ha enterado de todo va a la nube donde vive Miguel. Sus miradas se cruzan y Fernando le dice:
-Sara va a tener un hijo mío...-dice como para provocar a Miguel.
Miguel está que echa chispas, aprieta los puños...
Miguel,
con el rostro dejando entrever su ira contenida, le dice pausadamente para no
perder los nervios a "del Caz"
- Mira chupatintas hijo de mamá, cuando en mi último suspiro exclamé "Sara" te aseguro que no me refería con ello a que te daba mi bendición para que te la "beneficiaras", tú, traidor no solo al gobierno legalmente instituido, sino, lo que me hierve la sangre, que le hallas mentido a ella deliberada y reiteradamente sobre tu implicación en mi muerte, que sí, fue un accidente, pero no te lo pensaste a la hora de poner una bomba a Roberto y otras "lindezas". Ella no se merece tener un hijo de un maldito asesino, cobarde y golpista como tú, que no tiene palabra... (Miguel se ha ido poniendo rojo, rojo... ¡y Fernando del Caz le contesta!:
- Bueno, Miguel, al fin y al cabo estoy en el cielo como tú (esto lo dice con la voz un poco temblorosa porque se le han ido bajando los humos al ver el cabreo de Miguel)y a estas alturas ya deberías saber que "la banca siempre gana" y...
- ¡Maldito cobarde!-salta Miguel que ya no se contiene-si no te mando al infierno de una patada en el culo es porque salvaste la vida de Sara y ella es lo que más me importa en este mundo (y en el otro) que..
En estos momentos llegan Flor y La Maña corriendo, avisadas por el padre de Sara y ante el jaleo que se está montando intentan calmar a Miguel, cuyos gritos pueden ya escucharse en el infierno.
- Mira chupatintas hijo de mamá, cuando en mi último suspiro exclamé "Sara" te aseguro que no me refería con ello a que te daba mi bendición para que te la "beneficiaras", tú, traidor no solo al gobierno legalmente instituido, sino, lo que me hierve la sangre, que le hallas mentido a ella deliberada y reiteradamente sobre tu implicación en mi muerte, que sí, fue un accidente, pero no te lo pensaste a la hora de poner una bomba a Roberto y otras "lindezas". Ella no se merece tener un hijo de un maldito asesino, cobarde y golpista como tú, que no tiene palabra... (Miguel se ha ido poniendo rojo, rojo... ¡y Fernando del Caz le contesta!:
- Bueno, Miguel, al fin y al cabo estoy en el cielo como tú (esto lo dice con la voz un poco temblorosa porque se le han ido bajando los humos al ver el cabreo de Miguel)y a estas alturas ya deberías saber que "la banca siempre gana" y...
- ¡Maldito cobarde!-salta Miguel que ya no se contiene-si no te mando al infierno de una patada en el culo es porque salvaste la vida de Sara y ella es lo que más me importa en este mundo (y en el otro) que..
En estos momentos llegan Flor y La Maña corriendo, avisadas por el padre de Sara y ante el jaleo que se está montando intentan calmar a Miguel, cuyos gritos pueden ya escucharse en el infierno.
-¡Contente,
Miguel!- le dice Flor, sujetándolo por el brazo - no merece la pena que te
pongas así por este mequetrefe, ya sabes que yo era la mejor amiga de Sara y
ella sólo te amó de verdad a tí, esto ha sido... ya sabes... exigencias del
guión... necesitan seguir tirando del hilo de la trama y no se les ha ocurrido
otra cosa que "embarazar" a Sara para que el único descendiente de
los golpistas sea hijo suyo y enredar la cosa con la banquera... piensa que a
mí también me mataron y sin causa alguna, pues yo no les daba problemas como
maestra y esposa de Marcial, ya ves cómo funcionan las cosas....
Miguel está algo más calmado, pero aún le corren algunas gotas de sudor por la frente, a La Maña ya le ha dado tiempo de llegar a su lado e intenta calmar los ánimos.
- ¡Vamos, mi teniente, que…
- ¡Qué ya no soy teniente, Maña! Ni siquiera me queda eso, ya sé que lo de Flor también ha sido injusto y lo tuyo... - Miguel ya no se dirige a del Caz que aprovecha la ocasión para irse de la nube porque se ha dado cuenta que lleva las de perder en la discusión y, en el fondo, se da cuenta de que el embarazo de Sara ha sido simplemente un ardid de los guionistas, que su personaje no le llega a la suela de las botas al de Miguel, y encima lo han puesto como un calzonazos que dice sí a todo lo que le dice su madre y que Sara nunca llegó a amarle....- pero no podéis pedirme que me quede impasible viendo lo que están haciendo con Sara y!
- ¡Mire Miguel! - interrumpe La Maña - tú siempre serás para nosotros el teniente Romero y eso no hay guionista que nos lo haga olvidar, comprendo que no tienes aquí a tu compañero Morales para poder desahogarte con él, pero nos tienes a nosotras, y tu suegro sabes que también te apoya y te admira ¡Si hasta Ginés vino a recibirte cuando subiste al cielo! ¿Y acaso no le perdonaste por haberse liado con tu ex (la Lola) e hicisteis las paces porque él se mostró arrepentido por sus actos y te agradeció de todo corazón lo que habías hecho por su hijo Mateo ¡si hasta reconoció que era más hijo tuyo que de él por todo lo que le querías! Puede que no hayas tenido un hijo natural con Sara, pero sabes que Mateín siempre te va a recordar como su padre puesto que Lola así lo prometió. Venga, vente a mi nube y nos tomamos un "pajarete celestial"...
Se van, Flor, Miguel y La Maña a la nube de esta última, que es mucho mayor que las demás porque, al ser tan devota de la Pilarica, la madre de Dios le dió una nube especial, medio taberna-tertulia celestial para que pudiesen reunirse allí todos los fallecidos de Arazana, familiares y amigos.
- Siento haber sido tan brusco - dice Miguel cariacontecido- en el fondo sé que tenéis razón y todo es culpa de los guionistas, pero esta noticia me ha ofuscado el cerebro por un momento y, si no llegáis a venir... no sé de lo que habría sido capaz.
- ¿Lo ves, Miguel? - dice, Flor- no merece la pena que te alteres, Sara sabrá salir de esta, al fin y al cabo lo del embarazo fue sólo fruto de una noche de sexo sin amor y, además, ella iba engañada, a todos nos han puesto en situaciones similares...
- Tenéis razón -dice Miguel- pero el problema es que yo quisiera ver a Sara, recuperar la felicidad con alguien que la merezca y tener hijos, sí, pero de alguien al que ella ame. De hecho recordaréis la conversación que tuvimos Eugenia y yo antes de que ella trasladase su nube hacia Madrid para seguir velando por la seguridad de Roberto, en la que llegamos a la conclusión de que, ya que los dos habíamos muerto y entre Sara y Roberto existía una amistad sincera y real, no nos importaría, incluso nos alegraría que el amor hubiese surgido entre ellos... pero no ha sido así y ahora... ¡embarazada del banquero!... no doy crédito a lo que veo...
- Venga -llega La Maña con unos pajaretes y... ¡unas raciones de queso Rondeño- vamos a tomar algo, que con estos disgustos se le abre a una el apetito... olvidemos todo esto por el momento y veremos en qué queda al final la cosa. Yo al menos estoy tranquila al saber que mi Pepe, ahora que Julieta se ha ido a Sevilla, tiene a la sobrina del cura de tabernera y no está tan solo ¡ qué yo también he pasado lo mío! Pero ahora, fuera esas caras largas. Y se ponen los tres a comer el queso mientras Miguel se queda pensativo con una media sonrisa recordando.
Miguel está algo más calmado, pero aún le corren algunas gotas de sudor por la frente, a La Maña ya le ha dado tiempo de llegar a su lado e intenta calmar los ánimos.
- ¡Vamos, mi teniente, que…
- ¡Qué ya no soy teniente, Maña! Ni siquiera me queda eso, ya sé que lo de Flor también ha sido injusto y lo tuyo... - Miguel ya no se dirige a del Caz que aprovecha la ocasión para irse de la nube porque se ha dado cuenta que lleva las de perder en la discusión y, en el fondo, se da cuenta de que el embarazo de Sara ha sido simplemente un ardid de los guionistas, que su personaje no le llega a la suela de las botas al de Miguel, y encima lo han puesto como un calzonazos que dice sí a todo lo que le dice su madre y que Sara nunca llegó a amarle....- pero no podéis pedirme que me quede impasible viendo lo que están haciendo con Sara y!
- ¡Mire Miguel! - interrumpe La Maña - tú siempre serás para nosotros el teniente Romero y eso no hay guionista que nos lo haga olvidar, comprendo que no tienes aquí a tu compañero Morales para poder desahogarte con él, pero nos tienes a nosotras, y tu suegro sabes que también te apoya y te admira ¡Si hasta Ginés vino a recibirte cuando subiste al cielo! ¿Y acaso no le perdonaste por haberse liado con tu ex (la Lola) e hicisteis las paces porque él se mostró arrepentido por sus actos y te agradeció de todo corazón lo que habías hecho por su hijo Mateo ¡si hasta reconoció que era más hijo tuyo que de él por todo lo que le querías! Puede que no hayas tenido un hijo natural con Sara, pero sabes que Mateín siempre te va a recordar como su padre puesto que Lola así lo prometió. Venga, vente a mi nube y nos tomamos un "pajarete celestial"...
Se van, Flor, Miguel y La Maña a la nube de esta última, que es mucho mayor que las demás porque, al ser tan devota de la Pilarica, la madre de Dios le dió una nube especial, medio taberna-tertulia celestial para que pudiesen reunirse allí todos los fallecidos de Arazana, familiares y amigos.
- Siento haber sido tan brusco - dice Miguel cariacontecido- en el fondo sé que tenéis razón y todo es culpa de los guionistas, pero esta noticia me ha ofuscado el cerebro por un momento y, si no llegáis a venir... no sé de lo que habría sido capaz.
- ¿Lo ves, Miguel? - dice, Flor- no merece la pena que te alteres, Sara sabrá salir de esta, al fin y al cabo lo del embarazo fue sólo fruto de una noche de sexo sin amor y, además, ella iba engañada, a todos nos han puesto en situaciones similares...
- Tenéis razón -dice Miguel- pero el problema es que yo quisiera ver a Sara, recuperar la felicidad con alguien que la merezca y tener hijos, sí, pero de alguien al que ella ame. De hecho recordaréis la conversación que tuvimos Eugenia y yo antes de que ella trasladase su nube hacia Madrid para seguir velando por la seguridad de Roberto, en la que llegamos a la conclusión de que, ya que los dos habíamos muerto y entre Sara y Roberto existía una amistad sincera y real, no nos importaría, incluso nos alegraría que el amor hubiese surgido entre ellos... pero no ha sido así y ahora... ¡embarazada del banquero!... no doy crédito a lo que veo...
- Venga -llega La Maña con unos pajaretes y... ¡unas raciones de queso Rondeño- vamos a tomar algo, que con estos disgustos se le abre a una el apetito... olvidemos todo esto por el momento y veremos en qué queda al final la cosa. Yo al menos estoy tranquila al saber que mi Pepe, ahora que Julieta se ha ido a Sevilla, tiene a la sobrina del cura de tabernera y no está tan solo ¡ qué yo también he pasado lo mío! Pero ahora, fuera esas caras largas. Y se ponen los tres a comer el queso mientras Miguel se queda pensativo con una media sonrisa recordando.
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