lunes, 27 de enero de 2014

Día on, día activo

¿Nunca os ha pasado que estáis un día con mucha energía, que no podéis parar? Hoy es uno de esos días para mí. Hoy me he levantado sin nada de sueño, ya estaba activada a las 9 de la mañana (y eso que yo me suelo activar o ser persona a partir de las 11 de la mañana). Bueno ya lo de reírme por todo es siempre, pero hoy más. Hoy quien se cruce por mi camino me va a tener que aguantar así. De hecho dentro de 1 hora y media tengo clase de Inglés y necesito adrenalina. Presiento que va a ser una clase de mucho hablar y de romper algunas normas. Cuando le contesto a la profe, los de mi clase se suelen empezar a reír. Y eso que me han conocido así como soy ahora. Que no me han conocido en mi época tímida, que me daba vergüenza todo, no hablaba en clase, mucho menos contestar si no me preguntaban o romper reglas.
Ahora vivo la vida más intensamente y suelo aprovechar cada momento que vivo, cada clase en la que estoy, cada persona nueva que conozco para no arrepentirme después de haber hablado con tal o habérmelo pasado bien demasiado tarde. Que más o menos eso me pasó el año pasado en teatro:empecé a coger confianza y a hablar con la gente sobre febrero o marzo cuando el curso se acababa en junio. Tuve solamente 3/4 meses para disfrutar de la gente. Este año he sido lista y he empezado a ser yo misma, a coger confianza, a hablar con la gente desde el primer día de clase en septiembre. El tiempo ha pasado bastante rápido, pero aún quedan otros cuantos meses para disfrutar... ¡No me queda nada hasta junio! Hay que aprovechar el tiempo, el presente para no arrepentirte en el futuro. El tiempo pasa demasiado rápido como para pasarlo mal. Es mejor pasarlo bien y tener días de activación. Pero, ¡ojo! No digo todos porque eso sería matador. Que ahora me diréis:los niños están activados siempre, tienen una energía derrochante. Vale, no os lo niego pero una ya tiene una edad y se cansa de estar activada y estar haciendo cosas con una energía superior a la habitual todos los días. Tú imagínate estar eufórico todos los días, no parar quieto: saltar, andar, correr, hacer cosas a tutiplén. Por eso tiene que haber de esos días en los que estás plof y no tienes ganas de nada. Me refiero a los días en los que la pereza gana terreno. Pero la pereza en exceso también es mala porque te vuelves vago y no harías nada. Así que es bueno un equilibrio entre ambas para ni cansarte demasiado ni para estar agotado por hacer cualquier cosita (o como digo yo, por hacer nada). Y como se nota que hoy estoy en modo on que lo he escrito en un momento. No me ha costado nada escribir nada. Lo he escrito a toda velocidad. No puedo decir cuánto exactamente he tardado pero seguro que menos de media hora o 20 minutos jeje ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario