lunes, 23 de junio de 2014

Mi mayor sueño hecho realidad (MN:20-6-2014)

Cada km que pasaba me acercaba un poco más a mi destino. Pero para mí era mucho más que ir a Madrid. Iba a cumplir mi sueño, el que tanto tiempo estaba esperando. Fueron 5 horas de viaje en bus con parada en Lerma (Burgos). En la estación me compré una Coca Cola para el viaje y vi el disco de Adagio de Mónica (que me compré a la vuelta). Después de haber pasado Lerma me llamaron las que estaban ya en la cola para ver por dónde iba. Me dijeron que cogiese el metro en Avenida América para ir a Chamartín y allí me irían a buscar. Así que eso hice. Creía que me costaría más e incluso me perdería por la estación y tendría que preguntar. Pero aunque pregunté, es bastante fácil de llegar porque está muy bien señalizado cómo ir. Tuve que coger 2 metros, pero tardé súper poco porque sólo eran 6 estaciones en total. Llegué a Chamartín y fui hasta el vestíbulo. Todavía no habían llegado las que me iban a buscar y es que habían cogido el bus. Me llamaron en cuanto llegaron porque yo estaba mirando la zona de metro, creía que vendrían en metro. Me quedé en shock, por fin las tenía delante con las personas que tanto había hablado por whatsapp y por skype. Eran de verdad. Las saludé y fuimos al hotel a dejar mi maleta. El hotel estaba súper cerca de la estación. Después de dejar la maleta fuimos al metro para ir a Atocha. Pero antes de ir al metro cogimos comida para todas. Llegamos a eso de las 4 de la tarde a la cola. Estábamos bastante cerca de la puerta. A eso de las 8 nos fuimos acercando a la puerta porque a las 8:30 la abrían. Yo ya me empecé a poner cada vez más nerviosa, me temblaba las manos y las piernas y me empecé a emocionar. En la cola nos hicimos algunas fotos de grupo y cuando ya estábamos de pie hicimos un concierto. Empezamos a cantar canciones de Mónica. Bueno también hubo alguna que no era de Mónica. Nos pusieron un sello para entrar y fuimos corriendo. Por suerte cogimos primera fila. Teníamos el escenario a nada, o sea que íbamos a tener a Mónica a centímetros. Sólo nos separaba la valla y un hueco entre valla y escenario. El concierto tenía previsto empezar a las 9 y empezó a las 9:30. Pero en cuanto empezó fue espectacular. Con una canción que me encanta, aunque no esperaba que empezase con ella. Cada vez que me miraba a los ojos, sonreía. Me estaba mirando a mí, sonreía. Se movía de un lado a otro y eso estaba genial para hacer fotos y grabarla. Hubo momentos en los que estuvo enfrente mío. Con una canción (que ya se ha convertido en mi debilidad) me emocioné y no podía ni cantar. No quería que se acabase, pero se acabó. Quiero volver a ese concierto, la necesito a ella, necesito volver a escuchar su voz en directo: al cantar, al hablar. Es increíble cómo lo vive. Menos mal que voy a repetir en Bilbao en octubre. Pero yo necesito abrazarla. Ojalá pueda hacerlo algún día.

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