jueves, 16 de abril de 2015

Jueves 16 (octubre/abril, 6 meses)

Vuelve a ser jueves 16 y guardo muy buenos recuerdos de ese jueves 16 de octubre de 2014. Hace ya 6 meses, medio año, de uno de los mejores días de mi vida. Un momento que guardaré para siempre en la memoria y en el corazón. Cuando pasó no lo relaté por aquí. Ahora lo relataré aunque ya haya pasado un tiempo para que sepáis lo que ocurrió, lo que viví, lo que sentí.


Jueves, 16 de octubre de 2014


Fuimos a comer fuera de casa, cerca del auditorio para tenerlo cerca. Haríamos una merienda cena y luego iríamos hacia allí. Fuimos demasiado pronto y tuvimos que esperar hasta que abriesen las puertas. No hubo que hacer cola porque todo era asientos números ya que era un teatro. Para ser octubre hacía muy buen tiempo: sol y mucho calor. Pero yo llevaba un jersey de cuello vuelto para ir vestida entera de naranja. Luego me di cuenta que era la única que iba vestida así y no estaba lo de los comics. Fuimos a sentarnos cerca de la puerta de entrada de artistas. No callaba porque estaba muy nerviosa. Una cosa de las que dije y me sigo acordando (dije muchas cosas) fue: puede asomarse a la ventana y que salude. En ese momento no sé por qué me vino la imagen del Papa saludando desde el balcón del Vaticano. Quería verla antes del concierto y sólo me ocurrió de esa forma, ya que estaría en el camerino preparándose.
A las 7:30 abrieron las puertas y entramos. Yo protegía el ramo de flores como si fuese un niño pequeño. Y eso que el viento no ayudaba demasiado. Me enfadaba con el viento como si me entendiese. Pero es que eran para ella. Antes de entrar a sentarnos, fuimos al merchandising y compré una camiseta (de las cuales había 3 modelos y tenía que elegir 1), 1 poster (otros 3 modelos de los que tenía que quedarme con uno) y 2 pulseras (1 para mí y una para mandársela a una amiga que me había dicho que se la comprase porque quería tener otra). Estaba bastante nerviosa, pero menos al haber estado ya en 2 anteriores. Estuve repasando el camino para ir al escenario, pues mi idea era llevarle el ramo de flores al escenario y entregárselo en mano. Estábamos en primera fila de la terraza de patio 1. Estaba bastante cerca, aunque me hubiese gustado en la primera fila del patio de butacas. Tenerla a centímetros de mí.
Sobre las 8/8:05 salió un presentador de TeleBilbao a presentarla. Con ayuda del público dijo lo siguiente: Soy la desesperada, la sombra del amor fugaz. La que tuvo y lo perdió todo. La que no se arrepiente de nada. Con todos vosotros... ¡MÓNICA NARANJO!
El orden de las canciones no varió empezando por Europa bajando por las escaleras con la capa. Después de Europa saludó con gabon Bilbao! (¡buenas noches Bilbao!) y dijo que había unas normas, preguntó que si no las conocíamos. Yo ya me las sabía por el concierto en Mérida. Le gritaba: ¡sí! ¡Pero dilas!.
Normas:
1-Prohibido no cantar
2-Prohibido no bailar
3-Sonreír siempre
Y una que añadió aquí en Bilbao.
4-Prohibido estar así (de brazos cruzados)
Como alguien esté así (se cruzaba de brazos), bajo al patio de butacas y empiezo a dar patadas en el culo.
Antes de "Rezando en soledad" cantó a capella "Empiezo a recordarte". Después de cantarla dice ahora sí estamos preparados para rezar y comenzó con "Rezando en soledad". Después de esta preciosa y mágica canción no pudo ir mejor. Encendieron las luces, era mi momento. Cogí el ramo de flores que había dejado cerca de mí y me acerqué al escenario. Había 2 tarimas y un hueco antes del escenario. Desde mi asiento sólo distinguía una tarima, no sabía que había otra. Me quedé de rodillas a sus pies porque casi me caigo. Me miró un poco preocupada y luego me puse de pie y me preguntó ¿puedes? (subir al escenario). Me ofreció su mano y gracias a su ayuda y a uno de seguridad, pude subir al escenario junto a ella. Le di las flores que me dijo que eran muy bonitas y me abrazó. Sé que me abrazó ella porque yo me quedé como en shock. No me podía creer que estuviese en el escenario y frente a Mónica Naranjo nada menos. Pero en cuanto me abrazó ella, me faltó tiempo para abrazarla yo también y para darle las gracias. Le dije gracias, gracias por todo. Porque gracias a ella, a su música me ha salvado. Eran las 9:14 de la noche. Luego me dijo Mónica que saliese por detrás del escenario y me acompañó uno del teatro. En cuanto estuve en mi asiento empecé a llorar y temblar. Lo que no pude delante de Moni, lo expresé cuando me senté. La siguiente canción era "Amor y lujo". Y a pesar de seguir emocionada por lo que me había pasado, canté como con las demás canciones. Disfruté de las canciones, de Moni. La gritaba, reía con lo que decía. De hecho en un momento del conci dijo yo soy muy tímida, nos empezamos a reír y pregunta ¿no me creéis?. De esto que se oye mi risa por encima del resto y me dice ¡menos cachondeo!. Después de cantar "Pantera en libertad" dice que ya se había acabado el concierto y nos dijo agur y se metió para dentro. Le empezamos a gritar veste bat! veste bat! (¡otra! ¡otra!). Se acerca al borde del escenario y dice no entiendo. Le debieron decir lo que significaba y nos dijo: para milagros a Lourdes. Pero faltaba "Sólo se vive una vez". Bajaron hasta el telón blanco, pero de detrás de él ahí estaba ella en cuclillas y la iluminaron con un foco. Nos dijo pero vais a cantar vosotros, no os hagáis los remolones. Ésta sí que era la última canción del conci, pero la disfruté como las demás o incluso más por ser la última. Tras 2 horas de conci, se me acabó el último y mejor concierto de la gira 4.0 de Mónica Naranjo.
Seguro que no lo he contado todo, que me habré olvidado contar algo pero es que mejor vivirlo. Y lo que viví yo no se puede expresar con palabras. Todos los sentimientos que experimenté en esas 2 horas, todo lo vivido no lo cambio por nada y lo recordaré toda la vida. Ese "gracias, gracias por todo" que le dije a Moni fue un resumen de todo lo que ha hecho por mí.

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