viernes, 12 de diciembre de 2014
2 años siendo tu fan
Cuando comencé con este fanatismo nunca pensé que podría llegar a querer tanto a alguien como para tenerle que dar las gracias. Y por suerte para mí lo he podido hacer en persona el 16 de octubre de este mismo año en mitad de un abrazo. Gracias, gracias por todo; esas fueron mis palabras hacia ella. Porque sin ella no sé qué sería de mí, porque sin ella no tendría a mi segunda familia que la quiero como a mi vida. Últimamente estoy un poco más desconectada de whatsapp, pero no de su música. No puedo vivir sin música y menos sin la de ella, la de una ídola. Todas las noches rezo el Mónica Nuestra (de mi propia invención) y sigo a rajatabla los mandamientos naranjistas. Porque sí, soy naranjista. No me avergüenzo de decirlo e incluso me siento orgullosa de ello. Vale que no llevaré muchos años, pero siento todo lo que hace, me emociono y me siento orgullosa por todo lo que hace. Hoy es el último concierto de esta maravillosa gira 4.0 en la que tuve la suerte de verla 3 veces. La última fue la mejor porque me ayudó a subir al escenario y me dio un abrazo. No la abracé yo, mentiría si lo dijese; me abrazó ella. Yo estaba tan en shock que me quedé como bloqueada y salió de ella el abrazarme. Y sentí como el mundo desaparecía a mi alrededor, sólo existía ella. Eso sólo lo consigue ella que es una diosa, mi diosa, nuestra diosa. Yo soy naranjista y practico el naranjismo a todas horas. En mi cabeza a todas horas la estoy pensando, a todas horas la estoy nombrando y la escribo de vez en cuando. Todo esto empezó un 12 de diciembre de 2012. 1 año después yo estaba hundida y ella conseguía levantarme el ánimo a través de sus canciones y sus apariciones en Tu cara me suena. Hoy, 2 años después de que escuchara Óyeme y Europa (por esas canciones la redescubrí), puedo decir que soy feliz. Y esta felicidad la consigue ella y el recuerdo de sus gestos hacia mí ese 16 de octubre. He conocido a naranjistas en persona que se han convertido en parte de mí y otras que están ahí. No me arrepiento de nada de lo que he hecho si la recompensa era verla. Todo lo que ha pasado este año ha merecido la pena. Volvería a hacerlo una y otra vez. Ojalá yo en Barcelona hoy para celebrar el fin de gira, pero no puede ser. Pero tampoco me puedo quejar porque este ha sido el mejor año naranjista de todos. Gracias a 4.0 la he podido ver, escuchar en directo e incluso abrazar y hablarla. Porque sin tu voz mi vida sería gris. Gracias Mónica por ser como eres, por dar oportunidad a tantos y tantos de verte en concierto. No sabes cuán importante eres en mi vida. USTED es la mujer en la que pienso siempre porque me has enseñado a VIVIR EN LIBERTAD. Sobreviviremos con el corazón en la garganta porque REZANDO EN SOLEDAD se ha convertido en mi himno.
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