lunes, 31 de marzo de 2014

Lo conseguimos XII

Maritxu vuelve, ha dejado el bar en manos del empleado que tiene. Vuelve sola porque no ha encontrado a Eva. La joven bruja todavía no ha vuelto, está buscando por los alrededores. No puede haber ido muy lejos y con su olfato la encontrará.
-Ni rastro de la chica-le dice Maritxu a Graciana al llegar.
-Bueno por una no pasa nada...-le dice a su madre con una sonrisa.
-Pero, ¿y si cuenta lo nuestro? ¿Y si cuenta dónde vivimos?
-No te preocupes, ama. Esa chiquilla no va a contar por la cuenta que le trae...
-¿Y las otras 2?
-Pues Silvia está en el cuarto de invitados y Vanessa en la sala de castigo. Están controladas. ¿Has cenado?
-No.
-Pues espera aquí que tenemos cena especial.
Graciana se va a la cocina y vuelve con una bandeja con carne, carne humana: dedos, orejas, brazos y piernas. Coloca la bandeja en medio de la mesa y se sienta a la mesa para cenar. Ha estado esperando a su madre.
-¿Y no esperamos a la niña?
-No, ya comerá cuando llegue. Ya sabe a qué hora se cena aquí. A no ser que tengamos que ir a algún sitio. Pero ella no tenía que ir a ningún sitio.
Siguen cenando hasta que están llenas y suben las escaleras para ir a dormir. Ha sido un día agitado y están agotadas. A pesar de que no ha llegado la hija de Graciana, se acuestan. Su madre opina que no debería haber salido esa noche y ha desobedecido. Así que si se tiene que quedar en la calle hasta la mañana siguiente, que se quede.


*A la mañana siguiente*


Amanece un nuevo día. El día está despejado y todas duermen en la casa. Se oye tocar la puerta. Graciana despierta y sigue tumbada sonriendo. Sabe que es su hija Eva, pero quiere que aprenda la lección. Tras mucha insistencia, se levantó de la cama y se puso la bata. Bajó y abrió la puerta.
-¡Por fin!-su cara cambia al ver que es su madre la que le ha abierto. Graciana la mira esperando una explicación.-¡Hola mamá! ¿Qué tal has dormido?
-No me cambies de tema, ¿por qué saliste anoche?
-Iba a buscar a la chica ésa...
-Pero ya salió la abuela a buscarla. Además no avisaste ni nada.
-Pasa y ve a la sala de castigo, a ver a Vanessa. Mira a ver si está despierta ya o no.
Eva no vacila ni un segundo y hace caso a su madre al instante. Sube las escaleras y abre la puerta lentamente.

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